Este 23 de agosto celebramos el “Día Internacional del Guanaco” con una noticia que transformará la realidad de la Araucanía y la zona centro sur de Chile. Tras más de un siglo de extinción, gracias a la convicción y mucho corazón; se logra este hito; liderado por la Fundación Luan, en alianza con Rewilding Argentina y la Fundación Huilo Huilo. Nos estamos preparando para la reintroducción de este gran herbívoro en los paisajes de Lonquimay para este noviembre del 2026

Este hito trasciende la ciencia. Es un acto de profunda restauración social y cultural de territorios que vivieron tradicionalmente junto al Guanaco y es, además, una poderosa solución basada en la naturaleza: al recuperar a su «jardinero natural», los ecosistemas andinos podrán mitigar el riesgo de mega incendios forestales y restaurar sus suelos. Además, el proyecto activará un modelo de desarrollo económico basado en el turismo sustentable y de naturaleza que moverá a fotógrafos y amantes de un binomio que hoy se roba cámaras de todo el mundo; la gran dupla Guanacos – Pumas, esta vez el escenario será la Araucanía, esta vez será en el corazón del Geoparque Mundial UNESCO Kütralkura. 

El Regreso del Guanaco (Luan) es una oportunidad de encuentro y regeneración territorial que partirá en la Reserva Huellas de Lonquimay para ir repoblando poco a poco la cordillera de la Araucanía, cruzando en un amplio corredor biológico que llega hasta Argentina en la provincia del Neuquén, donde el modelo y experiencia de Rewilding Argentina es un referente mundial con la llegada del Yaguareté a Corrientes.

La Araucanía a esperado 100 años, y con la vuelta el Luan, vuelve también la historia, los mitos, los relatos, los encuentros, parte crucial de la cultura ancestral.

El éxito de este retorno se sostiene en quienes habitan el territorio. Porque entendemos que somos un ecosistema y todas las voces son necesarias.

Aquí compartimos algunas de ellas que están haciendo esto posible:

Macarena Fernández (Directora Ejecutiva, Fundación Luan):  Me emociona la oportunidad de colaboración que permite este regreso. Donde la naturaleza es el centro y nos invita a unirnos para poder tener un resultado positivo. Todos somos responsables, los habitantes, las empresas, el servicio público, los artistas, los operadores turísticos, los colegios; necesitamos conocer para cuidar; y esta vez lo podemos hacer bien gracias al Luan. La invitación es hacer “Inarrumen” la observación permanente de la naturaleza, y desde ahí poder tomar acción.

Eduardo Arias (Director de Conservación, Fundación Huilo Huilo): El guanaco, como arquitecto de los paisajes e impulsor de la regeneración de los ecosistemas, va a marcar un antes y un después, y nosotros desde la Fundación tenemos la convicción total de que tenemos que apoyar ese proceso y ser parte de eso.

Emanuel Galetto – (Director de Conservación Insitu Rewilding Argentina): Vemos con mucho orgullo y entusiasmo la iniciativa de la reintroducción del guanaco a La Araucanía, estamos impulsando lo mismo desde Argentina llevando al guanaco hacia el norte. Estamos orgullosos de ser parte de esta iniciativa.

Fernanda Barrera, Veterinaria, coordinadora de Biodiversidad Reserva Huellas Lonquimay: Traer de regreso a los Guanacos es mas un desafío de convivencia que biológico.  El Guanaco sabe como vivir aquí, lo hizo millones de años con el Puma…  pero necesitamos cuidar su regreso entre todos, es una nueva oportunidad para hacer las cosas bien.

Joaquín Meliñir – (Territorio Pewenche de Lonquimay): (…) También valorar el trabajo que está haciendo la Fundación Luan para poder reintroducir esta especie en el territorio pewenche nuevamente. Así que contento de volver a ver los guanacos que en aquellos tiempos estuvieron en esta zona.

Este Día Internacional del Guanaco ya no es una fecha para lamentar la desaparición de este símbolo cultural de la Araucanía, sino la celebración de una segunda oportunidad. La coexistencia pacífica entre la fauna nativa, las tradiciones ancestrales y el desarrollo rural no solo es posible, ¡es nuestro futuro!

El proyecto nace hace cinco años con el apoyo de la fundación Huilo Huilo a la idea de traer el Guanaco a la Reserva Huellas de Lonquimay.

Desde ese punto empieza la aventura y el trabajo de preparar el lugar de llegada, pero no solo el espacio físico, los cercos, también el territorio, se trabajó con la escuela de Liucura en Lonquimay que es vecina a la reserva huellas; su participación es clave ya que la mayoría de los apoderados son arrieros y crianceros que se van a topar con los guanacos en la montaña cuando estén libres otra vez. Estos niños fueron entonces un pilar importante ya que se transformaron en mensajeros para el cambio, se creó el programa Guardianes de Luan con niños y profesores del colegio, con quienes pudimos visitar Huilo Huilo y ver los Guanacos; después de 100 años eran la primera generación que se encontraban cara a cara, fue una jornada memorable para todos.

A fines de Noviembre esta prevista la llegada del Luan a Lonquimay, por mientras seguimos trabajando en lo técnico, en la logística, en la difusión y sensibilización del tema.

Realizaremos otro viaje con los niños de Lonquimay a Huilo Huilo para afianzar este camino de los guardianes. Ya en Lonquimay los Guanacos estarán un tiempo de aclimatación en la reserva huellas, cuidados y apoyados por equipos técnicos y voluntarios, la etapa final es su liberación en una zona amplia, que llega hasta Argentina.

*Las imágenes de este artículo cumplen con la licencia correspondiente para ser difundidas en este artículo atribuyendo sus créditos.

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