Durante más de 100 años, la comunidad científica no había descrito una nueva especie de gato silvestre. Sin embargo, esa historia acaba de cambiar en los bosques nublados de Las Yungas, en Bolivia, donde un equipo internacional de investigadores identificó a Leopardus tilcayo, una especie hasta ahora desconocida para la ciencia y que podría encontrarse únicamente en esta región.

El hallazgo, publicado en la revista Current Biology, fue posible gracias a la combinación de trabajo de campo, análisis genómico y el estudio de especímenes históricos conservados en museos. Estas herramientas permitieron profundizar en la diversidad de los pequeños felinos conocidos como “gatos tigre” u “oncillas”, un grupo cuya clasificación ha cambiado durante las últimas décadas y que, de acuerdo con los investigadores, hoy comprende al menos cinco especies distintas.

«Los gatos tigre han sido un enigma durante décadas (…). Utilizamos datos genómicos para demostrar que en realidad comprenden al menos cinco especies distintas distribuidas en Sudamérica, cada una con su propia historia evolutiva», señala Eduardo Eizirik, autor principal del estudio.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta Leopardus tilcayo reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta, Leopardus tilcayo, reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

Un grupo de gatos que escondía mucho más de lo que parecía

Los gatos del género Leopardus pueden ser particularmente difíciles de estudiar. Se trata de animales pequeños y esquivos, cuyas características externas pueden resultar muy similares entre sí. Esa semejanza hizo que durante mucho tiempo distintas poblaciones fueran consideradas parte de una misma especie, Leopardus tigrinus.

«Son gatos pequeños que pueden ser confundidos, no tienen características morfológicas realmente distintivas, como decirte un tigre y un leopardo, donde tú ves que son diferentes, pero ellos son bastante similares. Entonces, es difícil realmente por morfología poder separar y es por eso que la taxonomía ha estado juntándolos a todos dentro de una misma especie, la cual es Leopardus tigrinus», comenta Paola Nogales Ascarrunz, coautora principal y Exploradora de National Geographic.

Para resolver esta incertidumbre, los científicos recurrieron a una herramienta que permitió mirar mucho más allá de la apariencia externa: la secuenciación del genoma completo. El estudio reunió información genética de 38 individuos del género Leopardus provenientes de distintas regiones de Sudamérica.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz observa un ejemplar de Leopardus tilcayo en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz observa un ejemplar de Leopardus tilcayo en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
La Paz, Bolivia, 30 de agosto de 2026 – La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz aísla ADN de muestras de sangre recolectadas de una especie de felino silvestre. El ADN será secuenciado para un análisis biométrico. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
La Paz, Bolivia, 30 de agosto de 2026 – La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz aísla ADN de muestras de sangre recolectadas de una especie de felino silvestre. El ADN será secuenciado para un análisis biométrico. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

«Somos un equipo internacional, somos personas de diferentes países, está Jonas Lescroart, que es coautor también, y nuestro profesor Eduardo Eizirik. Entonces, obtuvimos genomas de los gatos tigres de diferentes regiones: de Colombia, Perú, Brasil y también los bolivianos. Ha sido importante también tener las muestras de las Guayanas, del escudo de las Guayanas, porque ahí es donde se ha descrito por primera vez Leopardus tigrinus. Por años todas estas especies han estado dentro de Leopardus tigrinus, porque son especies crípticas», indica Nogales.

«Las herramientas principales que hemos utilizado para esto es el whole genome sequencing, que es secuenciar todo el genoma. En esta investigación no estamos hablando de algunos genes nada más o solo del genoma mitocondrial, sino que estamos hablando de todo el genoma de estos 38 individuos del género Leopardus que hemos estudiado para esta investigación. Lo cual ha representado un gasto económico bastante alto también, porque hacer genómica no es tan barato, al menos en Sudamérica», agrega.

El análisis permitió comparar la información genética de los animales y reconstruir las relaciones entre ellos. Los investigadores estudiaron cuánto tiempo había pasado desde que las distintas poblaciones divergieron, qué tan similares eran sus secuencias y cómo se relacionaban filogenéticamente. Para completar este trabajo, las colecciones de historia natural fueron fundamentales.

«Lo que hemos hecho es analizar desde otro punto de vista, que es desde el genoma. Hemos secuenciado genomas enteros de estos animales. Para las Guayanas ha sido superdifícil conseguir muestras frescas. Entonces, lo que se ha hecho es utilizar muestras de museo, algo que se conoce como museómica, que es poder secuenciar este ADN antiguo que está en pequeños huesos, los que están en los museos», afirma Nogales.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta Leopardus tilcayo reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta, Leopardus tilcayo, reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

«En este caso, uno de los primeros coautores, Jonas Lescoart, viajó a museos en Estados Unidos, como el Smithsonian, donde encontró cráneos para poder sacar el ADN. Entonces, lo que hizo después fue realizar pequeños agujeros en estos cráneos, para recolectar este polvo de huesos y de ahí poder extraer el ADN de estos gatos, porque conseguir una muestra fresca de estos individuos, de estos lugares, es algo muy difícil. Entonces, el utilizar tecnología de última generación para poder responder a estas preguntas evolutivas es realmente algo bastante gratificante, porque hoy en día nos dan estos resultados: tenemos una nueva especie para el mundo», recalca la experta.

Los resultados permitieron establecer que la diversidad de este grupo era mayor de lo que reflejaba su clasificación histórica. Así, el estudio reconoce al menos cinco especies distintas: Leopardus guttulus, que ya se había separado del complejo en 2003; Leopardus pardinoides, correspondiente a poblaciones de Colombia y parte de Ecuador y que había sido elevada a especie en 2024; Leopardus tigrinus, presente en la región de las Guayanas; Leopardus emiliae, correspondiente a los gatos del norte de Brasil; y la nueva especie boliviana, Leopardus tilcayo. Además, la investigación reconoce una nueva subespecie para Perú: Leopardus tigrinus antisuyo.

«También tenemos una subespecie para Perú, al cual hemos nombrado antisuyo en honor a los cuatro suyos, porque justamente estaría en este lugar. Y para Brasil, como todos los gatos que están en el norte, subimos una subespecie, que era Leopardus tigrinus emiliae, ahora la estamos reconociendo como especie, como Leopardus emiliae», plantea Nogales.

tigrillo nebuloso (Leopardus pardinoides), Créditos: Johannes Pfeiderer
Tigrillo nebuloso (Leopardus pardinoides). Créditos: Johannes Pfeiderer

El gato que ya estaba entre nosotros

Entre todas estas especies, la historia de Leopardus tilcayo tiene una particularidad: aunque la especie acaba de ser reconocida científicamente, uno de sus ejemplares ya llevaba años bajo cuidado humano.

El individuo conocido actualmente es un macho de aproximadamente 10 años que vive en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, en Bolivia. Llegó al lugar alrededor de 2017, después de que una familia local que lo había mantenido en su casa decidiera entregarlo al santuario para que pudiera recibir cuidados adecuados.

Fue allí donde Paola Nogales Ascarrunz lo conoció por primera vez, mientras trabajaba como voluntaria. Hoy, este animal constituye el único ejemplar conocido de Leopardus tilcayo que se encuentra bajo cuidado en un área protegida.

Su nombre científico también está ligado a esta historia. Las comunidades locales ya llamaban “Tilcayo” a este felino y el equipo decidió mantener ese nombre en la denominación científica como una forma de reconocer el conocimiento local y la relación que esas comunidades habían establecido con el animal.

En cuanto a sus características físicas, el nuevo gato del género Leopardus mide aproximadamente 46 centímetros desde la cabeza hasta el final del cuerpo y pesa cerca de 1,3 kilogramos. En comparación con otras oncillas, tiene manchas más grandes, una cola más larga y estilizada y una coloración más tenue.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta Leopardus tilcayo reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta, Leopardus tilcayo, reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región de los Yungas de Bolivia. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

«Es la roca principal para poder empezar a realizar estudios sobre la biología de este gato para poder comprender qué come, a qué hora sale, todo sobre este felino. Lo que sí se te puedo comentar es de su morfología. Es un gato bastante pequeño, en comparación a un gato doméstico es mucho más pequeño, que esto lo diferencia, por ejemplo, con los tigrillos de Colombia, que es el Leopardus pardinoides, que es un gato mucho más grande, y con los de Brasil, que son un poco más altos y esbeltos», explica Nogales.

Pero antes de establecer oficialmente el nombre de la nueva especie, los investigadores tuvieron que comprobar que no existiera una descripción previa del mismo animal bajo otra denominación. 

«Lo bueno de Leopardus tilcayo es que no hay ninguna otra descripción, no hay algún otro individuo depositado en museos y no hay ningún otro investigador que le haya puesto un nombre o haya hecho una descripción de esto. Y esto sí nos ha tomado mucho tiempo, porque es buscar un poco en museos. También, para el caso de antisuyo, una vez que hemos determinado que era una diferente subespecie, lo que teníamos que hacer era determinar un holotipo. Entonces, hemos viajado al museo de Lima, el Museo de Historia Natural, donde están las colecciones de estos gatos y buscar una piel que podamos secuenciarla para que pueda ser denominada para el holotipo de la subespecie», relata Nogales.

El proceso culminó con el reconocimiento de Leopardus tilcayo, una especie cuyo nombre pudo ser elegido por los propios investigadores y que marca un hito dentro del estudio de los felinos silvestres.

«La diferencia del tilcayo, con todas estas otras, es que el tilcayo nosotros tenemos la dicha de ponerle el nombre. Las otras especies un investigador, un naturalista, hace más de 100 años, ya les habían puesto un nombre. Sin embargo, esta es una ocasión especial, porque, al menos en el grupo de gatos, hace más de 100 años que no se nombraba una especie», cuenta Nogales.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta Leopardus tilcayo reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región boliviana de los Yungas. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta, Leopardus tilcayo, reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región boliviana de los Yungas. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

Un descubrimiento que abre muchas preguntas

Lejos de cerrar la investigación, el reconocimiento de Leopardus tilcayo marca el inicio de una nueva etapa. Prácticamente todo lo relacionado con su vida en libertad todavía está por descubrirse.

Los investigadores saben que habita en los bosques nubosos de Las Yungas de Bolivia, pero desconocen cuál es exactamente su área de distribución, dónde están sus límites y cuántos individuos podrían existir. Tampoco saben todavía si la especie se encuentra únicamente en Bolivia o si podría extenderse hacia otras zonas.

Por eso, Nogales ya está instalando cámaras trampa en los bosques de Las Yungas para intentar encontrar ejemplares de Leopardus tilcayo en estado silvestre. Registrar nuevos individuos permitirá comenzar a responder preguntas básicas sobre la especie.

«Uno pensaría que el descubrimiento de las especies es como el paso final de nuestras carreras, pero en realidad es el inicio, porque nos ha dejado muchas más preguntas que respuestas. Por ejemplo, de Leopardus tilcayo no sabemos dónde está distribuido, cuál es su límite de distribución norte y cuál es su límite de distribución sur. No sabemos si llega hasta Argentina, incluso en el mismo Bolivia, no sabemos si en la parte sur de Las Yungas tenemos Leopardus tilcayo también. Entonces, el siguiente paso en nuestra investigación es poder identificar justamente esta distribución que tiene el animal», afirma Nogales.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Vista aérea del Refugio de Animales Senda Verde, situado a orillas del río Yolosa, en la región boliviana de los Yungas. El refugio alberga al único ejemplar conocido de Leopardus tilcayo en cautividad bajo protección. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Vista aérea del Refugio de Animales Senda Verde, situado a orillas del río Yolosa, en la región boliviana de los Yungas. El refugio alberga al único ejemplar conocido de Leopardus tilcayo en cautividad bajo protección. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

Las nuevas delimitaciones geográficas también obligan a revisar lo que se creía sobre las otras especies. En particular, los investigadores deberán determinar hasta dónde llega Leopardus pardinoides, ya que los análisis actuales indican que esta especie no se extiende tan al sur como se pensaba anteriormente.

«También con Leopardus pardinoides, que eso lo harán nuestros colegas de Colombia, porque se pensaba, de acuerdo con la propuesta del 2024, que llegaba a toda esta parte de Las Yungas de Perú y Bolivia, pero la especie que está en Perú es Leopardus tigrinus antisuyo y la que está para Bolivia es Leopardus tilcayo. Entonces, Leopardus pardinoides no llega a bajar tanto en su distribución. La pregunta ahora es hasta dónde llega su distribución y con esto podemos entender más sobre la evolución de estas especies», asegura Nogales.

Este nuevo conocimiento también tiene implicancias para la evaluación de conservación de estos felinos. Al separar poblaciones que antes estaban incluidas dentro de una especie ampliamente distribuida, cambia la superficie que ocupa cada una y, con ello, los antecedentes que deberán considerarse para evaluar sus amenazas.

Bolivia, 2 de septiembre de 2026 – La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz explora el bosque húmedo de alta montaña de la región de los Yungas en busca de indicios del Leopardus tilcayo y de lugares adecuados para instalar cámaras trampa. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 2 de septiembre de 2026 – La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz explora el bosque húmedo de alta montaña de la región de los Yungas en busca de indicios del Leopardus tilcayo y de lugares adecuados para instalar cámaras trampa. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

«Esto nos ayuda a también tener una nueva reclasificación para la lista roja de la IUCN, en qué estado de conservación van a estar. Actualmente, todas estas especies están dentro de Leopardus tigrinus, que es realmente muy grande, y están como Vulnerable. Ahora les estamos reduciendo mucho más la distribución y las estamos separando en especies diferentes, así que realmente el estado de peligro va a ser mucho mayor, porque de Vulnerable posiblemente pasen a estar En Peligro», complementa Nogales.

En el caso de Leopardus tilcayo, uno de los principales desafíos es que el hábitat donde vive enfrenta múltiples presiones. La deforestación reduce la superficie de bosque disponible y las quemas utilizadas para habilitar terrenos agrícolas pueden extenderse más allá de las áreas inicialmente intervenidas. Debido a las características del bosque, estos sectores pueden tener dificultades para recuperarse.

A esto se suma la pérdida de presas asociada a la transformación del hábitat y el avance de la minería de oro, tanto legal como ilegal. La actividad minera puede modificar los cursos de los ríos y también intervenir zonas montañosas, generando perturbaciones que alejan a los animales y fragmentan sus poblaciones.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Como parte de su estudio científico, la Exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz instala cámaras trampa en el bosque de los Yungas con la esperanza de documentar al esquivo Leopardus tilcayo en su hábitat natural. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Como parte de su estudio científico, la Exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz instala cámaras trampa en el bosque de los Yungas con la esperanza de documentar al esquivo Leopardus tilcayo en su hábitat natural. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

La investigación enfrenta, además, una dificultad más amplia para estudiar y proteger a los pequeños felinos: la disponibilidad de recursos. Según Nogales, «muchos de los fondos se van hacia los felinos grandes, o sea, las especies más carismáticas, y para felinos pequeños no hay tantos financiamientos. Sin embargo, hay el apoyo increíble de varias organizaciones para poder realizar estas investigaciones, que es justamente lo que hemos hecho».

Así, mientras el equipo intenta determinar dónde más podría encontrarse el tilcayo, el descubrimiento también deja una responsabilidad particular para quienes participaron en su identificación y descripción.

«Personalmente, el descubrir esta nueva especie significa mucho, porque la estoy describiendo junto a mi equipo, entonces, eso me hace sentir de alguna manera responsable de su conservación. Estamos mostrando tilcayo para el mundo y yo creo que es ahora el deber mío también, poder promover a que siga habiendo tilcayos para siempre», sentencia Nogales.

Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta Leopardus tilcayo reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región boliviana de los Yungas. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.
Bolivia, 1 de septiembre de 2026 – Un ejemplar de la especie recién descubierta Leopardus tilcayo reside en el refugio de animales Senda Verde, en la región boliviana de los Yungas. Es el único individuo conocido de esta especie que vive en cautiverio bajo protección. Llegó al santuario alrededor de 2017, tras ser entregado por una familia local que lo había mantenido en su hogar. La exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz lideró la investigación que identificó a este felino como una nueva especie. Fotografía de Fernando Faciole/National Geographic.

*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.

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