Hay aves que casi nunca vemos y, sin embargo, llevamos siglos pronunciando sus nombres. Están en la forma en que describimos a una persona, en una advertencia, en una burla, en una manera de hablar de la suerte o incluso de la falta de dinero. En Chile, los pájaros no solo forman parte del paisaje: también se instalaron en nuestro lenguaje cotidiano y dieron origen a una extensa colección de refranes que transforman sus comportamientos, características y formas de relacionarse con el entorno en metáforas sobre la vida humana.

Esta relación entre aves y cultura popular no es casual. Las aves son animales particularmente visibles y reconocibles, tienen tamaños, colores, cantos y comportamientos diversos. Además, muchas especies han convivido durante generaciones con las personas, especialmente en campos, huertos y otros espacios de la interfaz entre lo rural y lo urbano. Esa cercanía permitió que su observación se transformara en conocimiento y, con el tiempo, en expresiones transmitidas oralmente entre las comunidades.

Cóndor (Vultur gryphus). Foto de Benjamín Valenzuela.
Cóndor (Vultur gryphus). Foto de Benjamín Valenzuela.

Un estudio sobre la presencia de las aves en los refranes populares de Chile identificó 89 dichos relacionados con aves dentro de un conjunto de 191 refranes vinculados con la naturaleza. Más de la mitad de ellos mencionaba especies específicas y no simplemente a “los pájaros”, revelando que detrás de estas expresiones existe un conocimiento bastante detallado de su aspecto, comportamiento o hábitat. Además, alrededor del 64% aludía a aves nativas, entre ellas la perdiz chilena, el chuncho, el peuco, el águila mora, el tordo y el zorzal.

Así, expresiones aparentemente sencillas conservan fragmentos de nuestra historia natural y cultural. Algunos refranes observan la conducta de una especie; otros exageran sus características para construir una comparación; y varios mezclan diferentes aves para elaborar imágenes cargadas de humor. Son pequeñas piezas de sabiduría popular que muestran cuánto tiempo llevamos mirando —y escuchando— a las aves que comparten nuestro territorio.

Rehabilitación de loros choroy. Créditos: ©Kendra Ivelic
Rehabilitación de loros choroy. Créditos: ©Kendra Ivelic

Refranes chilenos inspirados en aves

“De chincol a jote”

Se utiliza para referirse a algo que abarca a todos sin distinción, desde lo más pequeño hasta lo más grande. La expresión contrapone al diminuto chincol con el jote, mucho mayor en tamaño, para representar un rango amplio.

Chincol (Zonotrichia capensis) ©Ariel Cabrera Foix
Chincol (Zonotrichia capensis) ©Ariel Cabrera Foix
Jote de cabeza colorada (Cathartes aura). Créditos: Sebastián K. Herzog
Jote de cabeza colorada (Cathartes aura). Créditos: Sebastián K. Herzog

“Como loro en el alambre”

Describe a una persona que se encuentra nerviosa, inquieta, desconfiada o en una situación de tensión e incertidumbre.

Loro Tricahue, por José Gerstle
Loro Tricahue, por José Gerstle

“A palos con el águila”

Se refiere a estar en una situación de extrema necesidad económica, cuando hay tan poco que incluso habría que espantar a las aves de rapiña para evitar quedarse sin nada.

Águila. Créditos: ©Augusto Domínguez
Águila. Créditos: ©Augusto Domínguez

“De achaque mueren los pavos”

Alude a quien se deja engañar o se entusiasma con una expectativa que termina perjudicándolo. La expresión juega con la idea de alguien que, pese a considerarse astuto, cae en una trampa.

Pavo Salvaje. Créditos: Travis Potter.
Pavo Salvaje. Créditos: Travis Potter.

“Buena cosa de hombre guapo le dijo el pequén al sapo, ¿qué porque tenís cuatro ojos me mirai de arriba abajo?”

Este refrán utiliza el contraste entre el pequén y el sapo para burlarse de alguien que mira o juzga desde una posición de superioridad, recordándole que sus propias características tampoco lo convierten en alguien mejor.

Pequén Parque Nacional Bosques de Fray Jorge Crédito: Paula Díaz Levi
Pequén Parque Nacional Bosques de Fray Jorge. Crédito: Paula Díaz Levi

“Andar curado como tagua”

Compara el comportamiento de una persona ebria con el movimiento característico de las taguas, que al buscar alimento en el agua se balancean y hunden repetidamente la cabeza.

Tagua gigante. Créditos a Chile Birds.
Tagua gigante. Créditos a Chile Birds.

“Bien canta el tordo si está gordo”

Relaciona el buen estado físico del tordo con su canto y utiliza al ave como metáfora para destacar que las condiciones favorables pueden reflejarse en el desempeño o bienestar de alguien.

Tordo (Curaeus curaeus). Créditos: Adam R. Paul, vía Wikimedia.
Tordo (Curaeus curaeus). Créditos: Adam R. Paul, vía Wikimedia.

“Callado el loro y comiendo nueces, porque el gustito es a veces”

Es una expresión asociada a aprovechar los momentos agradables cuando se presentan, antes de que desaparezcan. El loro aparece ligado a la imagen de disfrutar de un alimento como algo ocasional.

Loro Tricahue, por José Gerstle
Loro Tricahue, por José Gerstle

“Está embolinando la perdiz”

Se utiliza para referirse a alguien que está confundiendo, distrayendo o enredando una situación. La expresión está vinculada con la conducta de esta ave, que ha sido históricamente cazada y que se caracteriza por ser difícil de detectar y por sus particulares movimientos.

perdiz austral © Cristián Estades INaturalist
perdiz austral © Cristián Estades INaturalist

“Vuelo de jote, vaca muerta”

Hace referencia a la capacidad de ciertas personas para detectar rápidamente dónde existe una oportunidad o cuándo se aproxima un fracaso. La expresión nace de la observación de los jotes, que sobrevuelan un lugar cuando han detectado carroña.

Jote de cabeza negra (Coragyps atratus). Créditos: ©Tamara Núñez
Jote de cabeza negra (Coragyps atratus). Créditos: ©Tamara Núñez

“Donde el cóndor se deja caer, allí estuvo el león”

Describe a quienes siguen al ganador o a alguien que ha conseguido algo para aprovechar también sus beneficios. La imagen se inspira en una relación ecológica: después de que un gran depredador, como el puma, captura una presa, los cóndores pueden acudir para alimentarse de los restos.

Parque Natural Tricahue. Créditos ©Parque Natural Tricahue
Condór andino (Vultur gryphus) en Parque Natural Tricahue. Créditos ©Parque Natural Tricahue

“Aunque la garza vuela muy alto, el halcón la mata”

Recuerda que siempre puede existir alguien que supere a quien se considera superior. La altura del vuelo de la garza se convierte así en una metáfora de la arrogancia o la confianza excesiva.

Halcón perdiguero (Falco femoralis). Créditos: cortesía de Eduardo Pavez
Halcón perdiguero (Falco femoralis). Créditos: cortesía de Eduardo Pavez

“No me vengas con catas por loros”

Expresa desconfianza frente a un intento de engaño o de hacer pasar una cosa por otra. La comparación alude a que las catas y los loros pueden parecerse a simple vista, pero quienes conocen estas aves pueden distinguirlas por sus características.

Loro Tricahue, por José Gerstle
Loro Tricahue, por José Gerstle

“Como jote apaleado”

Describe a alguien que está muy decaído, triste, desanimado o sin energía. La expresión construye una imagen humorística a partir de la postura que tendría un jote después de recibir una paliza.

Jote de cabeza negra (Coragyps atratus). Créditos: Brittany Mason
Jote de cabeza negra (Coragyps atratus). Créditos: Brittany Mason

“De padres cantores, hijos jilgueros”

Alude a que los hijos suelen heredar o imitar las costumbres, habilidades y comportamientos de sus padres. El jilguero, reconocido por su canto melodioso, representa aquí la transmisión de un talento de una generación a otra.

Jilguero (Spinus barbatus). Créditos: Rodolfo Walker, vía iNaturalist.
Jilguero (Spinus barbatus). Créditos: Rodolfo Walker, vía iNaturalist.

“Es un picaflor”

Se utiliza para describir a una persona, generalmente un hombre, que es muy coqueto y enamoradizo, y que suele cortejar a varias personas sin comprometerse. La expresión compara esta conducta con el picaflor, que se desplaza de flor en flor en busca de néctar.

Picaflor chico (Sephanoides sephaniodes). Créditos: Science and Education Coordinator MS FRAM, vía iNaturalist.
Picaflor chico (Sephanoides sephaniodes). Créditos: Science and Education Coordinator MS FRAM, vía iNaturalist.

“Más hablador que un choroy”

Describe a alguien que habla mucho, de manera constante y ruidosa. La comparación nace del comportamiento del choroy, loro nativo de Chile que suele desplazarse en grandes bandadas y cuyos llamados generan un gran bullicio.

Choroy (Enicognathus leptorhynchus). Créditos: Loan 1221, vía iNaturalist.
Choroy (Enicognathus leptorhynchus). Créditos: Loan 1221, vía iNaturalist.

“Tiene el mal del tordo”

Es una expresión humorística utilizada para describir una determinada contextura corporal, caracterizada por piernas delgadas y una parte posterior más ancha o abultada. La comparación se inspira en la particular forma del cuerpo del tordo.

Tordo. Créditos Omar Rebolledo
Tordo. Créditos Omar Rebolledo

“Este tiene mirada de zorzal”

Es una forma de burlarse de alguien por su manera de mirar fijamente, comparándola con la actitud del zorzal cuando observa el suelo en busca de lombrices y otros alimentos.

Zorzal. Créditos: Verónica Droppelmann
Zorzal. Créditos: Verónica Droppelmann

“Una golondrina no hace verano, ni un dedo toda la mano”

Enseña que una sola excepción o un caso aislado no permite establecer una regla general. La imagen se relaciona con la llegada de las golondrinas y los patrones migratorios observados en distintas zonas.

Golondrina chilena. Crédito Claudio Dias Timm/Inaturalist
Golondrina chilena. Crédito Claudio Dias Timm/Inaturalist

“Mojada como diuca” o “andar mojado como diuca”

Se utiliza para describir a una persona que está completamente empapada después de mojarse con la lluvia. La comparación alude a la diuca, un ave muy común en Chile que mantiene su actividad incluso durante los días lluviosos.

Diuca (Diuca diuca). Créditos: Vultur93, vía Wikimedia.
Diuca (Diuca diuca). Créditos: Vultur93, vía Wikimedia.

“Parecen tortolitos”

Se utiliza para referirse cariñosamente a una pareja de enamorados que demuestra mucho afecto y permanece muy unida. La expresión se relaciona con la imagen popular de las tórtolas como aves estrechamente vinculadas a sus parejas.

Tórtola chilena (Zenaida auriculata). Créditos: Diego Caballero, vía iNaturalist.
Tórtola chilena (Zenaida auriculata). Créditos: Diego Caballero, vía iNaturalist.

Fuente: Para la elaboración de este artículo se utilizó como material de referencia la nota “Plumas, refranes y memoria: la fascinante huella de las aves en la cultura popular y ancestral de Chile”, de Paula Díaz Levi.

*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.

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