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El mar se sigue encendiendo en el norte: Nuevos registros de bioluminiscencia llegan desde Guanaqueros
A fines de abril, el fenómeno de la bioluminiscencia sorprendió en Guanaqueros, Región de Coquimbo. En este contexto, nuestro colaborador Rafael Canihuante nos comparte los registros que logró capturar del mar encendido.
Nuestro colaborador Rafael Canihuante, nos comparte estos impresionantes registros de bioluminiscencia en Guanaqueros, Región de Coquimbo. Las capturas llegan a tan solo unos meses de que el fenómeno sorprendiera en sectores como Bahía Inglesa y Bahía Las Machas.

Según explica, se enteró de que el fenómeno estaba ocurriendo a través de redes sociales y decidió ir. En eso, cuando llegó, tras unos minutos sin ver nada, vio una luminosa ola reventar y se decidió por ir a tomar las fotos. El desafío era competir con la luz de la luna.
«El resultado fue una fotografía de larga exposición con la luna sobre el horizonte aportando un trazo de luz anaranjada sobre el mar y la arena húmeda, el cielo estrellado y, por otro lado, el oleaje brillante azul cruzando la fotografía de lado a lado», comenta. Luego, volvió el viernes para unas nuevas tomas con la luna bajo el horizonte.

Visualmente, se ve un resplandor azul en el mar, que se produce por la presencia de microorganismos marinos que pueden emitir luz a través de un proceso químico natural. Probablemente, se trate de dinoflagelados del género Noctiluca.
“La bioluminescencia se produce por la oxidación de la luciferina, catalizada por la enzima luciferasa, generando una luz fría de tonalidad azul que se propaga con facilidad en el océano”, explica el Dr. Víctor Aguilera, investigador en oceanografía del CEAZA (@cienciaceaza) en un comunicado.


Por otro lado, según aclaran desde el centro, la aparición masiva de los microorganismos depende de la disponibilidad de nutrientes, la estabilidad de la columna de agua y la baja presencia de depredadores. Esto se da mayormente en zonas costeras y bahías, donde hay mayor productividad biológica que en el océano abierto.
Normalmente es más común observar el fenómeno en el verano, aunque no es inusual observarlo en otoño.
Equipo LS