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El Niño podría intensificarse hacia fines de 2026: “Lo que resta del año estará marcado por frecuentes eventos extremos”, advierte experto
La Organización Meteorológica Mundial advierte que El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional hacia fines de 2026. En Chile, el fenómeno podría traducirse en una primavera lluviosa y un verano con temperaturas anormalmente altas, mientras que un experto alerta sobre la posibilidad de frecuentes eventos extremos durante los próximos meses.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de las Naciones Unidas (ONU), advirtió que El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses y podría alcanzar su punto máximo en diciembre de 2026. Según las proyecciones, existe un 75 % de probabilidad de que, entre octubre y diciembre, el fenómeno alcance una intensidad superior a la de los episodios registrados desde 1950, lo que podría situarlo entre los más intensos de los que se tiene registro.
El Niño es un fenómeno climático natural que se produce cuando las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial aumentan por encima de sus valores habituales. Este calentamiento modifica la circulación atmosférica y altera los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas partes del mundo, con efectos que varían según la región y la época del año.
De acuerdo con las proyecciones de la OMM, la anomalía de la temperatura superficial del mar en el Pacífico tropical central y oriental podría alcanzar hasta +3,7 °C entre octubre y diciembre. Un calentamiento de esta magnitud puede influir considerablemente en el comportamiento del clima y favorecer condiciones extremas en distintas zonas del planeta.
Entre sus posibles consecuencias se encuentran temperaturas superiores al promedio, cambios en la distribución e intensidad de las precipitaciones y un mayor riesgo de sequías o inundaciones, dependiendo de la región. Estos fenómenos pueden tener repercusiones en los ecosistemas, la agricultura y la disponibilidad de agua, además de aumentar la exposición de las comunidades a eventos meteorológicos extremos.

En Chile, los efectos de El Niño podrían sentirse durante los próximos meses. Raúl Cordero, climatólogo de la Universidad de Santiago, advierte que “debido a El Niño, se espera una primavera lluviosa y un verano con temperaturas anormalmente altas”. Estas condiciones podrían influir tanto en la distribución de las lluvias como en las temperaturas que se registren durante la temporada estival.
El especialista agrega que “el efecto combinado del cambio climático y El Niño hará que lo que resta del año esté marcado por frecuentes eventos extremos”. La interacción entre ambos factores resulta especialmente relevante, ya que el calentamiento global modifica las condiciones de base sobre las que se desarrollan los fenómenos climáticos naturales.
Frente a este escenario, la OMM destaca la importancia de fortalecer los sistemas de monitoreo, los pronósticos estacionales y la preparación anticipada. Estas herramientas permiten identificar posibles amenazas con mayor antelación y mejorar la capacidad de respuesta ante los impactos que podrían producirse en los próximos meses.

Equipo LS