Muchas veces hemos escuchado sobre las maravillas de paisajes que podemos encontrar en Chile: desde el desierto más árido a tupidos bosques valdivianos, el océano Pacífico y sus formaciones rocosas o múltiples lagunas escondidas, la geografía del país tiene un sinfín de formas y combinaciones que sorprenden a quien se aventure a recorrerlas.

Sin embargo es cuando afinamos la vista y dejamos de ver el panorama completo para fijarnos en los pequeños detalles que esconden estos parajes, que nos llevamos las mayores sorpresas; insectos, lagunas, cortezas de árboles y flores de colores que no habrías imaginado se daban en la naturaleza, sobresalen para dejarnos literalmente con la boca abierta.

Hoy junto a Karün, la marca chilena que diseña y produce anteojos con materiales naturales, nobles y/o reciclados de Patagonia y que durante los últimos 6 años ha trabajado para inspirar a las personas a reflexionar sobre la importancia de entender que todos somos naturaleza, queremos presentarles 10 momentos en los que la biodiversidad chilena nos sorprendió con su paleta de colores. Esto a propósito de su nueva colección Pacific que presenta 5 modelos nuevos en 6 colores distintos inspirados en la naturaleza y creados a partir de plásticos reciclados de la Patagonia gracias al sistema de regeneración ECONYL.

1. Cuando en la época de primavera-verano (noviembre a mayo) vimos volar a algún macho de la mariposa limonera (Phoebis sennae amphitrite) que nos cautivó con el color amarillo-limón de sus alas.

©John Flannery
©John Flannery

2. La primera vez que las aguas turquesas del lago General Carrera aparecieron frente a nuestros ojos. ¿Sabías que su color se debe a los minerales y sedimentos acarreados desde los glaciares?

©Eduardo Schmeda
©Eduardo Schmeda

3. Esa vez que entre el verde intenso del bosque magallánico, nos encontramos con el Cortinarius magellanicus, un hongo comestible de color púrpura brillante.

©Eduardo Schmeda
©Eduardo Schmeda

4. Cuando nos enteramos de que en la Región de Arica y Parinacota existe una laguna absolutamente roja. Está ubicada a 3.700 msnm, es de agua caliente (la temperatura en la superficie alcanza los 24ºC) y su color se debería a la presencia de la microalga Chlamynodephris.

©Guy Wenborne
©Guy Wenborne

5. O cuando se cruzó en nuestro camino el magnífico escarabajo chileno conocido como «peorro» (Ceroglossus chilensis) con su coraza tornasol.

©Christopher C.
©Christopher C.

6. ¿Recuerdas la primera vez que viste un arrayán? ¡Nosotros también! El color naranjo de su corteza definitivamente no pasó inadvertido en la profundidad del bosque.

© Médéric
© Médéric

7. Y para qué hablar del chirihue, que con su plumaje amarillo y alegre canto, nos subió el ánimo más de alguna vez en nuestras caminatas al aire libre.

©Anyta Mejía
©Anyta Mejía

8. No podemos olvidar tampoco esa vez que viajamos a La Araucanía en otoño y nos cautivó el naranjo intenso de los ñirres.

©Patricio Novoa
©Patricio Novoa

9. O cuando creímos que alucinábamos al ver el verde psicodélico del hongo Entoloma Verde (Entoloma necopinatum) que puede encontrarse desde el sur de la Región del Biobío hasta la Región de Los Lagos.

©Britt Bunyard
©Britt Bunyard

10. Finalmente no podíamos olvidar la impresión que nos llevamos con el rojo intenso de la añañuca de fuego.

©Yastay
©Yastay

Son éstos y otros ejemplos en la naturaleza, los que inspiraron a Karün a crear su nueva colección Pacific e invitar a todos a ver la vida desde un colorido punto de vista.

Además de los innovadores colores de sus marcos, los anteojos cuentan con atributos de máxima calidad, tales como cristales oficiales Zeiss de policarbonato, bisagras flexibles de acero inoxidable de ingeniería alemana y un centro de metal en las varillas para un mayor ajuste y resistencia. Conoce más de la Pacific Collection pinchando aquí.

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