El Santuario de la Naturaleza Yerba Loca es el lugar perfecto para los amantes de la montaña, la historia y el trekking. Cuenta con más de 34 km de senderos, se encuentra a pocos minutos de Santiago y es muy fácil llegar. Para ir deben tomar el camino a Farellones y en la curva 15 está la entrada. Si van por el día, pueden ascender hasta las cascadas y si van por más tiempo pueden subir hasta el Glaciar La Paloma; también están los sitios arqueológicos la Momia de Cerro el Plomo, Casa de Piedra Carvajal y el Tambo Inca. Las opciones de trekking, son variadas.

Una buena opción por el día es tomar el sendero Glaciar La Paloma, hasta el sector de La Lata. Un recorrido de 9 km de largo y aproximadamente 3 horas sólo de ida. La caminata es relativamente fácil, con un terreno despejado, a ratos rocoso y pantanoso, que vale la pena recorrer para encontrarse rodeado de naturaleza en un lugar increíble y pacífico.

©Esteban Amaro
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El Estero Yerba Loca acompaña el sendero desde el inicio del santuario. Su singular color se debe a la presencia de diversos sulfatos en su curso, por lo que no se puede beber su agua.

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Este santuario sin duda destaca por su increíble vista que está presente a lo largo de un camino abierto y soleado, con un excelente clima mediterráneo. En invierno hay lluvia e incluso nieve, por lo que es bueno averiguar las condiciones climáticas para elegir el equipo indicado.

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Agua Larga es un tramo del camino muy interesante, compuesto por rocas, agua del río y napas fluyendo. Los que no se sientan preparados para el desafío de cruzarlo, pueden pasar por el lado.

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Las coloridas rocas son la evidencia de los minerales en el río, con el paso del tiempo se van tiñendo de tonos rojizos, rosados y verdes que aparecen al mezclarse con la vegetación.

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Este santuario alberga una gran biodiversidad, cóndores, águilas, zorros, pumas, reptiles, anfibios y plantas. Minutos antes de sacar esta foto de la imponente montaña y sus variados colores, tuvimos la suerte de encontrarnos con un par de tapaculos, famosa ave de la zona que se caracteriza por sus levantadas y coloridas plumas.

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Después de caminar un par de horas, el paisaje y camino se transforma en un mundo de rocas y nubes, parecido a un desierto en altitud con algunos puntos de vegetación.

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Esta manada de vacas reunida en la orilla del río es parte normal del paisaje en este trekking. Nos encontramos con dos grupos en distintos momentos, en ambos casos decidimos subir un poco la montaña para seguir avanzando y no entrar en su espacio.

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Estar en este lugar te pone a pensar en la importancia de este valle, pensar que hace más de 8.000 años habitaron las primeras personas en el santuario, antiguas civilizaciones como Chiquillanes, Picunches e Incas, que se reunían a intercambiar bienes y conocimientos e incluso realizaban sacrificios humanos en las montañas.

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Bajando nos encontramos con la llegada de nubes, mucho viento y una baja en la temperatura. Les recomiendo llevar ropa abrigada, zapatos de montaña, anteojos, bloqueador y bastante agua.

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La luz perfecta nos obliga a parar una vez más a sacar la última foto antes de seguir con la bajada.

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Les recomiendo ir a conocer este parque y conectarse con la naturaleza y nuestras antiguas civilizaciones, visualizar como vivían en paz con el entorno y establecer el mismo vínculo al caminar por el santuario.

Horarios del parque:

Invierno (abril-septiembre): 8:30 a 17:00h/ Salida 18:00h

Verano (octubre-marzo):  8:30 a 18:00h/ Salida 20:00h

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