En la Región de Aysén, a solo 23 kilómetros de Coyhaique, existe un rincón de 211 hectáreas terrestres donde el bosque caducifolio y la estepa patagónica libran un pacífico encuentro. Se trata del Monumento Natural Dos Lagunas, un humedal con dos lagunas (Laguna el Toro y Escondida) y un corredor biológico de alta relevancia ecológica que destaca por proteger un ecotono único en la Patagonia.

Conscientes de que la mejor manera de conservar este frágil ecosistema es enseñando a la comunidad a valorarlo, Francisca Valenzuela (estudiante de Ingeniería Forestal), Katalina Ulloa y Gricela Soto (estudiantes de Agronomía) de la Universidad de Aysén, bajo la guía y validación científica de la académica Dra. Constanza Becerra Rodas, dieron vida a la primera Guía de Flora Nativa dedicada a esta área silvestre protegida. El hito científico y comunitario se concretó con un exitoso taller práctico y el lanzamiento de la guía en Coyhaique el pasado jueves 27 de agosto.

El proyecto, denominado “Difusión de Flora Nativa de Aysén en Monumento Natural Dos Lagunas” (enmarcado en el programa “Agentes de cambio” de la Universidad de Aysén y financiado por el Ministerio de Educación), nació originalmente de la genuina curiosidad de las alumnas en las aulas de la asignatura de Taxonomía vegetal. A pesar de cursar apenas su segundo año de carrera, las tres estudiantes experimentaron una profunda necesidad de transmitir estos conocimientos botánicos a la comunidad para promover un cuidado activo de la flora y la biodiversidad regional. Inspiradas por el estudio morfológico y motivadas tras observar en terreno la alta vulnerabilidad del área ante amenazas como la presión ganadera de predios colindantes, las especies invasoras (como el pino exótico) y el riesgo latente de incendios forestales, decidieron que el conocimiento científico acumulado no debía quedarse en las aulas, sino transformarse en una herramienta pública y comunitaria.

Una brújula botánica para el senderismo de descubrimiento

La investigación botánica, la recopilación de datos, el trabajo de campo y la elaboración de la guía fueron realizados en su totalidad de forma independiente por las estudiantes de segundo año, contando con la rigurosa revisión y validación científica de su docente patrocinante, la Dra. Constanza Becerra Rodas. Por su parte, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) otorgó la autorización correspondiente y brindó las facilidades de acceso para efectuar los muestreos de flora en el monumento.

El resultado de este riguroso trabajo es un librillo de campo de 12 caras en formato de bolsillo, impreso en papel termolaminado de alta resistencia física, idóneo para soportar el uso intensivo bajo el clima ventoso y lluvioso de la Patagonia austral.

Además de su resistencia, la guía destaca por su gran utilidad práctica en terreno al incorporar un detallado mapa cartográfico con los cinco senderos de la unidad:

  • Sendero Interpretativo (Ruta de baja dificultad orientada a la educación ambiental).
  • Sendero Los Notros (Senda de corta duración, ideal para apreciar la flora en floración).
  • Sendero Las Águilas (Caminata de dificultad fácil que ofrece vistas panorámicas del entorno).
  • Sendero Los Miradores (El trayecto más extenso, propicio para contemplar el sistema de lagunas).
  • Sendero Pista Ancha (Ruta que conecta diversos sectores boscosos del área protegida).

Gracias a este diseño cartográfico integrado por las investigadoras, cada una de las 35 fichas botánicas indica con precisión los senderos específicos del monumento donde es posible avistar la especie, transformando las caminatas de los visitantes en una experiencia interactiva de búsqueda, educación y descubrimiento autónomo de especies emblemáticas de la zona de transición como la Lenga (Nothofagus pumilio), el Ñirre (Nothofagus antarctica), el Notro o Ciruelillo (Embothrium coccineum), el Michay (Berberis darwinii) o el Calafate (Berberis microphylla).

Asimismo, cada ficha incluye una simbología de lectura rápida diseñada por el equipo, que revela el hábito de crecimiento (árbol, arbusto, trepadora o hierba) y sus tipos de uso tradicional (medicinal, comestible y ornamental).

La contraportada de la guía está dedicada por entero a la conservación del paisaje, reforzando la aplicación estricta de las pautas de No Dejar Rastro (NDR) para evitar la degradación del suelo, el ingreso de mascotas (que amenazan la avifauna del lugar como el carpintero negro o el cisne de cuello negro) y el riesgo de incendios accidentales dentro del Monumento.

Aprender a mirar: Ciencia comunitaria e ilustración

Para celebrar la entrega física de las guías a la comunidad, el hito de lanzamiento se planteó como un espacio de aprendizaje activo y horizontal. Los asistentes participaron en un Taller de Ilustración Botánica y Reconocimiento Morfológico.

Utilizando lupas científicas y el catálogo ilustrado de la guía, el público —compuesto por la comunidad regional, estudiantes de Coyhaique y guardaparques de la unidad— entrenó el ojo para examinar la anatomía vegetal, diferenciando aspectos complejos como el haz y el envés de las hojas, tipos de hojas (simples o compuestas) y la simetría de las flores (actinomorfa y zigomorfa).

La jornada también contempló el estreno de una pieza audiovisual promocional grabada en el Monumento por las alumnas, que retrata la belleza paisajística de las lagunas El Toro y Escondida, y hace un llamado urgente a la tenencia responsable y la conservación del agua de la cuenca.

Con este proyecto, las estudiantes de segundo año no solo cierran un ciclo académico con este proyecto, sino que entregan un valioso legado para la educación ambiental en Aysén, dotando a la comunidad y a los establecimientos de un recurso interactivo indispensable para que las próximas generaciones caminen por Dos Lagunas reconociendo y protegiendo el maravilloso tapiz vegetal que sostiene la vida silvestre del lugar.

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