En el rincón más austral del continente americano, una zona conocida por sus aguas particularmente peligrosas, fuertes vientos y gran oleaje, se encuentra el que podría ser uno de los últimos rincones más vírgenes del planeta. Se trata de la zona de Cabo de Hornos y la isla Diego Ramírez, ambos lugares salvajes, que encuentran en sus aguas un núcleo de vida único y hasta hace poco casi completamente desconocido.

Albatros anidando ©Jon Betz
Albatros anidando ©Jon Betz

Es precisamente en este lugar, que el equipo del programa Pristine Seas de National Geographic realizó inmersiones durante dos semanas en febrero de 2017, descubriendo un mundo lleno de vida, colores e inesperados descubrimientos. Y este martes, en el marco de la realización del 4to Congreso internacional de Áreas Marinas Protegidas en La Serena, Chile, fuimos parte de un selecto grupo de afortunados que por primera vez tenía acceso a las imágenes que el equipo liderado por el explorador y biólogo marino español, Enric Sala, capturó durante esta expedición y resumió en un impresionante documental que será estrenado próximamente por el canal de National Geographic.

Tras el estreno del documental tuvimos la oportunidad de conversar con Alex Muñoz, director para Latinoamérica de Pristine Seas, quien nos comentó más acerca de este lugar que pronto se convertirá en una nueva área marina protegida, tal como lo anunció la Presidenta Michelle Bachelet en el discurso de su Cuenta Pública el 1 de junio. Se tratará del parque marino más grande del Cono Sur con 137.000 km2 en la zona de Cabo de Hornos y la isla Diego Ramírez.

“Chile había avanzado mucho en la creación de parques marinos en las islas oceánicas, pero nos faltaba proteger la zona de la Patagonia que es un ecosistema muy rico pero también muy frágil. Cabo de Hornos y Diego Ramírez es una zona excepcionalmente rica y en muy buen estado de conservación, sin embargo no contaba con ningún tipo de protección. Hoy gracias a los estudios que hicimos con National Geographic y la decisión de la Presidenta, vamos a contar con un parque marino de 137.000 km2, que es uno de los más grandes del mundo y claramente el más grande del mar patagónico”, comentó Alex Muñoz a Ladera Sur y agregó que esperaba que este parque no sólo ayudara a proteger este maravilloso ecosistema, sino que también impulsara la recuperación de pesquerías que están muy decaídas y sobreexplotadas, como el bacalao de profundidad.

“Además estamos a la expectativa de que Argentina pueda seguir el ejemplo de Chile y pueda replicar este parque marino en su territorio”, agregó Muñoz refiriéndose al proyecto que busca crear un parque marino en el Mar Patagónico argentino.

©Joe Lepore
©Joe Lepore

En cuanto a los próximos proyectos que prepara actualmente el equipo de Pristine Seas, Alex comentó: “Ahora estamos planificando una expedición para Argentina y pronto entregaremos más detalles, pero ya tenemos cierta certeza que el mes de febrero estaremos por territorio argentino”.

Sorpresas bajo el agua

©Enric Sala
©Enric Sala

En la expedición que recorrió la isla Carlos III, Cabo de Hornos y por primera vez las profundidades de las aguas que rodean la isla Diego Ramírez, participó un equipo de 10 personas, entre ellas científicos y camarógrafos, que además de realizar inmersiones de buceo utilizaron cámaras 4K dropcams que llegaban a profundidades mucho mayores y a las que no podían llegar con el equipo de buceo.

©Manu San Felix
©Manu San Felix

Al revisar las imágenes capturadas, se encontraron con una gran diversidad de especies como cardúmenes de sardinas australes, langostinos, un pez de origen antártico conocido como “pescado de piedra” (Patagonotothen tessellata), muy abundante en la zona de Cabo de Hornos o ejemplares del pez endémico de Chile Calliclinus geniguttatus en la zona de la isla Diego Ramírez, un nuevo registro que situó a la especie en su latitud más austral conocida hasta ahora.

Además los científicos notaron una gran abundancia de aves como albatros, petreles y pingüinos en el sector y la presencia de un abundante bosque de kelp o algas pardas, las más australes del mundo. “De todos los bosques son los más espectaculares que he visto nunca”, señaló al respecto Enric Sala, quien describió la zona como “un lugar de una riqueza extraordinaria”.

Chile, un referente en protección de los océanos

©Joe Lepore
©Joe Lepore

En los últimos años Chile ha sumado una gran cantidad de áreas marinas protegidas, sean éstas parques marinos, reservas o AMCP-MU. Como resultado, Chile se ha posicionado como el quinto país con mayor superficie marina protegida sumando un total de más de 1 millón de km2 de protección de su Zona Económica Exclusiva. Sin embargo, la gran mayoría de estas áreas protegidas corresponde a las ecoregiones de islas oceánicas, siendo las zonas costeras de Chile continental las que están con mayor déficit de protección.

Al preguntarle a Alex Muñoz qué opinaba sobre esta realidad en Chile, señaló: “Tanto las áreas grandes oceánicas como las costeras cerca de las comunidades son necesarias, ninguna reemplaza a la otra. Las grandes áreas permiten recuperar grandes pesquerías y ecosistemas más extensos y las áreas costeras normalmente coexisten con actividades humanas de manera más regulada y se tiene que avanzar en los dos frentes. Nunca he entendido que algunos critiquen desde una vereda a la otra digamos, porque son estrategias de conservación distintas y necesarias ambas. Así es que lo bueno es que hay una tendencia a crear no solamente parques marinos sino otras medidas de conservación y esperamos que Chile siga adelante. Esto está lejos de ser perfecto y el peor error que podemos cometer es caer en la autocomplacencia”.

©Enric Sala
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