-
Estrenan serie “A Pedales África”: El viaje de cuatro latinoamericanos que recorren 9 mil km en bicicleta para revelar el lado más humano del continente
1 de julio, 2026 -
¿Por qué otoño es “temporada de hongos”? Algunas especies y lugares para poder observarlas
19 de junio, 2026 -
“Guardianes del gato andino”: Video documental revela la lucha contra el tiempo para salvar un ecosistema único en el Cajón del Maipo
2 de junio, 2026
Estudio revela que el Niño del Plomo no murió de hipotermia, entregando datos inéditos sobre rituales funerarios del pasado en Chile
Una publicación en la revista Science Advances, liderada por la científica chilena Verónica Silva Pinto, analiza dos casos de Capacocha de la vertiente occidental de los Andes: el Cerro Esmeralda en el desierto costero de Atacama y el Cerro El Plomo, en Chile Central. La investigación revela detalles inéditos de los rituales funerarios, como información de la peregrinación y las causas de muerte de los niños, niñas y jóvenes ofrendados dentro de un contexto ritual, apuntando a la Capacocha como una extensión de la conquista biopolítica inca. Junto a Andes Journal, visitamos el Museo de Historia Natural y conversamos con Verónica.
Verónica Silva Pinto, antropóloga física, investigadora y curadora de la colección bioantrópológica del Museo Nacional de Historia Natural, lideró durante más de 10 años un trabajo multidisciplinario —que integra tomografía computarizada, análisis isotópicos del cabello, histología, dermatoscopía, dataciones por radiocarbono y modelación biomecánica— que se publicará en la reciente edición de la prestigiosa revista científica Science Advances, siendo destacado en portada.
La investigación, titulada “Peregrinaje hacia el sacrificio: mecanismos, causas y momento de la muerte en la Capacocha andina occidental del Tawantinsuyu meridional”, hace un análisis de dos casos de Capacocha, ceremonia sagrada del Imperio Inca, en la vertiente occidental de los Andes: el del Cerro El Plomo (conocido por el caso del Niño del Plomo) y del Cerro Esmeralda. En ambos casos, se aporta nueva evidencia sobre uno de los rituales más complejos del Tawantinsuyu.
El estudio es uno de los más importantes hasta ahora sobre las ceremonias de Capacocha en el extremo sur del imperio inca. Uno de sus principales aportes fue demostrar que la Capacocha fue una larga peregrinación y no únicamente un sacrificio en la cumbre de la montaña. Los cambios isotópicos registrados en el cabello muestran desplazamientos prolongados por distintas regiones ecológicas del Imperio y cambios deliberados en la alimentación durante los últimos meses de vida. Esta evidencia sugiere que los niños participaron en un proceso ritual cuidadosamente organizado por el Imperio Inca, donde las comunidades locales también intervenían mediante ceremonias y banquetes que reforzaban la integración política y religiosa del imperio.
El trabajo también analiza las causas de muerte de los niños, niñas y jóvenes ofrendados en estos contextos rituales. En el caso de las doncellas del Cerro Esmeralda, la nueva evidencia no respalda la antigua hipótesis de estrangulamiento. En cambio, para el Niño del Cerro El Plomo los análisis revelan una lesión craneal compatible con un fuerte golpe perimortem, descartando que la hipotermia haya sido necesariamente la causa inmediata de muerte. Modelaciones biomecánicas indican que un arma contundente inca podría explicar el patrón de fractura observado.
Finalmente, las nuevas dataciones por radiocarbono sitúan estos rituales en el período de consolidación del dominio incaico en el actual territorio chileno, antes de la conquista europea. Esto refuerza la interpretación de las Capacochas como una herramienta política y ritual utilizada por el Tawantinsuyu para afianzar su presencia en los Andes meridionales.
Más allá de resolver preguntas arqueológicas, este estudio posiciona a la ciencia chilena en la primera línea de la investigación internacional sobre el mundo andino y abre nuevas perspectivas para comprender la historia prehispánica del territorio chileno.
La investigación se realizó con un proyecto del FAIP del Servicio Nacional de Patrimonio Cultural, en colaboración con la Clínica Alemana de Santiago, el instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y la U. de Bradford, desde U. de Valencia y el Museo Nacional de Historia Natural, perteneciente al Ministerio de Culturas de Chile.
Producción junto a Rodrigo Herrera de Andes Journal.
Andes Journal, Equipo Ladera Sur