Ladera Sur Nuevas termas en el río Puelo: su creador nos cuenta la historia detrás este lugar
Nuevas termas en el río Puelo: su creador nos cuenta la historia detrás este lugar

Nuevas termas en el río Puelo: su creador nos cuenta la historia detrás este lugar

Desde su inauguración en diciembre de 2019, las Termas del Sol han recibido cerca de 18 mil visitas. Se ubican en Puelo, en la comuna de Cochamó (Región de los Lagos), y han potenciado el turismo en la zona, lo que ha ido de la mano con la ayuda a los negocios de las comunidades del lugar. Conversamos con Samuel del Sol, uno de los creadores de las termas, quien nos comentó la larga historia que llevó a la instalación de las termas, que pasaron desde ser consideradas como una idea “loca” a  un éxito turístico en la comuna de Cochamó.

Basta con subirse al auto desde Puerto Varas a Ensenada. El traje de baño va en la mochila y no importa si llueve o el día está despejado, se sabe que un panorama de relajo y felicidad se viene por delante. A lo lejos se ve el volcán Osorno y el Calbuco y, siguiendo más adelante en el camino se ven cada vez más los árboles nativos; aumenta el verde y se llega a Puelo. Desde ahí mismo se aprecia el río y el Seno del Reloncaví: el lugar prístino y de agua cristalina que es fielmente querido y defendido por las comunidades locales.

Siguiendo la ruta, se llega al destino: las recientemente inauguradas Termas del Sol. Hay un estacionamiento de autos y bicicletas para estacionar, y luego sigues hacia la pasarela de madera que pasa por un río y es rodeada de árboles del bosque húmedo. A lo lejos, la cafetería, donde más tarde se puede comer una pizza a la piedra.

Ahí se ven también las esperadas 10 piscinas que van desde los 36º a los 45º, una de barro y también una de agua fría. El último paso es sumergirse y apreciar la vista entre las piscinas, el agua y la vegetación del lugar, acompañado de los cantos de las características aves del lugar.

Andrés Claro
Andrés Claro

Un viaje al pasado: las primeras semillas

En agosto de 2016, Samuel del Sol (31) descansaba junto a algunos amigos en unas termas en Curacautín, en la Región de la Araucanía. Había tenido un largo día de deporte practicando ski en el volcán Lonquimay y ese era momento de distención. En ese instante se enfocó en disfrutar del paisaje y a observar a quienes estaban en ese lugar. Se preguntó a sí mismo si se imaginaba generando esa sensación en la gente: de felicidad, relajo y disfrutar luego de un largo día. Ahí surgió la idea de la terma. Y quedó como una primera semilla en su cabeza.

Luego de ocho meses, un hecho lo hizo tomar la decisión: se fracturó seis vertebras esquiando. Hospitalizado, decidió que era un momento para un cambio. “Ahí nació efectivamente la terma. Estando en cama contraté a una geóloga para partir de cero porque no tenía nada. Ni un dato, ni un campo con agua termal. Necesitaba salir a buscar por Chile una terma. Le dije a mi señora, me apoyó, pero no sabíamos dónde porque primero había que encontrarla”, comenta del Sol.

© Andrés Claro
© Andrés Claro

Desde ese momento, empezó la búsqueda. En el mes que estuvo sin poder moverse en la clínica, desarrolló junto a la geóloga un trabajo de investigación de posibles lugares para instalar las termas. Una vez de alta, empezó la aventura. Recorrió 35 mil kilómetros desde la Región Metropolitana hacia el sur del lago General Carrera. Pasó por cada valle y calle desde la carretera a la cordillera. Parecía una tarea casi imposible, pero en una de las travesías, llegó a Puelo, en la comuna de Cochamó, en la Región de Los Lagos.

Llegada a Puelo y construcción

Cuando del Sol realizó el trabajo de investigación junto a la geóloga, logró localizar a Puelo como un lugar posible para instalar las termas. Sin embargo, cuando llegó no encontró lo que había investigado. Pasó dos veces y nada, hasta que un amigo suyo que vive en Puerto Montt lo llevó a donde creía que podían estar, en unas cabañas que, al parecer, tenían una terma. Estaban a los pies del volcán Yates.

“Fuimos a las cabañas y preguntamos por las termas. Para ellos tenerlas era como quien en los campos del sur tiene una oveja. Nos dijeron: `Tenemos árboles, ovejas, gallinas y una terma´. Sonaba como un agregado (…) Me han contado que al ex dueño no le gustaba el agua termal. Ahí compramos y desarrollamos el proyecto”, cuenta Samuel. Y es que muchos años atrás, ese ojo termal, según cuentan los vecinos, era mucho más usado por los cerdos que por personas.

Ese lugar se transformó en las futuras Termas del Sol: “Era un lujo, un lugar prístino, que cumplía muchas cosas que pensamos que tenía que haber. Accesibilidad fácil, cerca de otras ciudades, que tenga internet, etc”.

Construcción
Construcción

Así, partió el proceso desde cero. En medio de este lugar prístino había que explorar un campo que no se desarrollaba: ponerle un nombre y desarrollarla turísticamente pero de una manera favorable con la naturaleza. Con esto como inicio, las termas del sol iniciaron la construcción, un proceso que duró un año y tres meses. La encargada del diseño fue su esposa y socia, la arquitecta Jacinta León, con quien se fueron a vivir al sur para seguir el sueño de las termas.

Para Samuel, todo el proceso de búsqueda de terreno hasta la construcción fue lo más difícil. Primero porque había que encontrar un lugar a un precio razonable en caso de cualquier riesgo. Y segundo, porque para la construcción hubo que encontrar la beta de aguas calientes y hacer pozos a 120 metros de profundidad. De esta forma, explica, se encontraba agua caliente y se podía mantener un flujo de agua constante.

Turismo consciente para Puelo

“Desde el día uno yo siempre he estado bien involucrado en la conservación de Puelo como un lugar turístico. Es distinto, consciente, sustentable; un turismo que tiene que cambiar. En ese aspecto, nosotros construimos las termas con la naturaleza y no en contra de ella”, explica Samuel.

© Andrés Claro
© Andrés Claro

En este sentido, explica, se buscó generar el menor impacto en la construcción y también se reforestó con 2.500 plantas de flora nativa, entre ella coihues y canelos. “Hemos sido pro conservación, y el desarrollo sustentable (…) No es que llegó un santiaguino a explotar nuestro Puelo, pensando en los zapatos de los vecinos de Puelo, sino que ha sido con ellos también. Me ha recibido bien la gente, ha sido bien la recepción mutua”.

Cafeteria © Andrés Claro
Cafeteria © Andrés Claro

La llegada de las termas, además, ha potenciado a este lugar como una comuna turística: ha aumentado el arriendo de cabañas y las compras en negocios, así como creció la demanda en la lavandería por las toallas de las termas.

En este sentido, el turista que visita las termas puede entrar y salir las veces que quiera, y disfrutar de alguno de los servicios que ofrezca la comunidad local. “No tenemos planeado hacer cabañas, ni restaurante. Esto es para que a las personas de la zona que ya están en el turismo puedan beneficiarse de la situación y seguir mejorando”, cuenta Samuel.

Recepción general: más de lo que se esperaba

Cuando Samuel decidió impulsar su idea de hacer una terma, fueron pocos los que no la consideraron como una idea loca. “Me encontraban loco, hippie. Pensaban: ‘¿Quién sale por Chile a buscar un terreno con termas?’ El único que me entendió apenas se lo mencioné fue mi papá y la Jaci, mi esposa. Todos los otros por amor incondicional me apoyaban, pero era raro que me metiera en el campo de las termas”, comenta Samuel.

Pese a esto, junto a Jacinta siguieron en su misión. Samuel elaboró un documento en Excel con sus proyecciones y fue a buscar financiamiento en los bancos. Proyectó para los primeros tres meses, es decir la primera temporada, mil visitas. Para la segunda, esperaban 10 mil. “En los bancos me decían: ‘Tú estás loco, ¿cómo vas a hacer crecer de mil a 10 mil?’. Efectivamente, cuando abrimos la cosa explotó”, cuenta Samuel.

© Andrés Claro
© Andrés Claro

En dos meses llegaron 18 mil personas. “Nos pilló por sorpresa por todos lados. Nos quedamos cortos en todo. Los productos que poníamos, volaban. Teníamos que correr a Puerto Montt y volver”, comenta Samuel, quien atribuye que este éxito se debe a muchos factores. Entre ellos, la cercanía con Puerto Montt y Puerto Varas, que los precios son bajos en relación a termas de similar nivel, y que se realizó un trabajo en pro de la naturaleza. Todo esto junto, comenta, ha llevado a potenciar el boca a boca que “ha sido increíble”, según sus propias palabras.

Sin embargo, dado el éxito, todavía quedan cosas por mejorar. Entre estas, aumentar el espacio de los camarines, los baños y la cafetería, proyectos que ya están considerados a ser desarrollados durante este año.

 Datos generales:

-Los horarios son durante todos los días del año de 11:00 a 21:00.

-Valor: $18.000 para adultos y $12.000 para niños.

-Dirección: Los Cipreses HJ19, Río Puelo, Cohamó.

-Estacionamiento para autos, buses, bicicletas y motorhome.

-Camarines, baños, candados y lockers.

-Pasarela con accesibilidad universal.

Si viajas en auto desde:

Puerto Montt son 2:30hrs de viaje.
Puerto Varas son 2:30hrs de viaje.
Saltos del Petrohué es 1hr de viaje.
Hornopiren es 1:30hrs de viaje.
Caleta Puelche son 45 minutos de viaje.

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