Sesenta y seis metros bajo la superficie. Esa fue la marca alcanzada por la apneísta chilena Javiera Pinto durante la Colombian Cup 2026, edición especial Cristian Castaño, realizada entre el 19 y el 23 de mayo en San Andrés. La inmersión no solo le permitió establecer un nuevo récord nacional en la disciplina de Inmersión Libre, sino también quedarse con el primer lugar overall de la competencia. Además del récord, Pinto obtuvo medalla de oro en Peso Constante sin Aletas, medalla de plata en Inmersión Libre y medalla de bronce en Peso Constante, alcanzando la mayor sumatoria de puntos del torneo.

Pero detrás del resultado, explica la deportista, hubo un proceso mucho más complejo que una simple marca deportiva. “La apnea de profundidad contempla cuatro disciplinas: Peso Constante, Peso Constante con Bialetas, Peso Constante sin Aletas e Inmersión Libre, que fue la disciplina en la que logré este nuevo récord nacional”, señala. Agrega que esta modalidad es también su favorita, ya que consiste en descender sin aletas, utilizando principalmente la fuerza de brazos y espalda para desplazarse a través de una cuerda. “Es una especie de danza bajo el agua, un movimiento fluido y muy conectado con el cuerpo y el entorno”, describe.

Un récord construido desde la resiliencia

Según cuenta Pinto, los récords en apnea suelen avanzar de manera gradual y cada metro ganado representa meses o años de trabajo físico, técnico y mental. En su caso, el camino estuvo marcado por distintas dificultades. Su intención inicial era realizar una preparación completa junto a la escuela Pacífico Profundo, en Papudo. Sin embargo, compatibilizar su trabajo como instructora y deportista autofinanciada la obligó a priorizar otras actividades durante gran parte del período previo a la competencia. A ello se sumó una protrusión discal que la obligó a suspender los entrenamientos físicos y concentrarse únicamente en ejercicios de rehabilitación.

“Mi preparación fue muy distinta a la ideal: prácticamente sin entrenamiento físico específico y con apenas una inmersión profunda previa en agua fría antes del viaje”, explica.

Por esa razón, asegura que gran parte del proceso se centró en fortalecer el aspecto mental y emocional. Además, venía recuperándose de una importante lesión timpánica sufrida el año anterior, que la obligó a reaprender técnicas de ecualización y recuperar la confianza necesaria para volver a sumergirse a grandes profundidades. «Este proceso también significó volver a aprender a ecualizar y recuperar la confianza necesaria para volver a bucear profundo”, comenta. “Haber logrado este récord se siente muy emocionante, porque me demuestra que aún tengo muchísimo potencial por desarrollar si logro preparar todos los aspectos de mejor manera y con más tiempo”.

Mucho más que un deporte

Más allá de los resultados competitivos, Pinto enfatiza que una de sus principales motivaciones es dar mayor visibilidad a la apnea en Chile. “La apnea tiene una conexión muy especial con la naturaleza, con el mar y con nosotros mismos”, señala, “cuando aprendemos a sentirnos parte del entorno, también aprendemos a protegerlo”. Para la deportista, el vínculo con el océano trasciende lo físico y se transforma en una experiencia de autoconocimiento: “La apnea es además una herramienta muy potente de autoconocimiento. Bajo el agua aparecen nuestros miedos, nuestras fortalezas y nuestras emociones más profundas. Todo se vuelve muy honesto”.

Según explica, esa dimensión se intensifica aún más en el contexto competitivo, donde conviven la alegría de los logros, la frustración de los errores, la vulnerabilidad y también las amistades que se construyen entre deportistas. Mirando hacia adelante, Pinto proyecta seguir impulsando el desarrollo de la disciplina en Chile. Entre sus objetivos está la creación de un club deportivo, el trabajo con niños y colegios y la formación de nuevas generaciones de apneístas. «Es algo que llevo haciendo desde 2014 o 2015 y que hoy toma todavía más sentido”, afirma.

Junto a ello, continuará entrenando con su coach Daniel Arias con la mirada puesta en marcas de nivel panamericano. Mientras tanto, deja una convocatoria abierta a quienes aún no conocen este deporte: “La invitación final es a conocer la apnea, a vivir el mar desde otro lugar y, por qué no, a atreverse también a experimentar el mundo competitivo de este deporte tan transformador”.


*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.

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