El 20 de mayo el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) rescató una cachorra de puma (Puma concolor) en el sector de Paine, Región Metropolitana. El animal fue encontrado dentro de zonas urbanas, desplazándose por techumbres y siendo perseguido por perros y personas. La historia rápidamente se volvió viral gracias a las redes sociales y medios de comunicación que cubrieron la noticia. 

Tras su rescate, realizado en un operativo del SAG, Carabineros y Buin Zoo, fue derivada al Refugio Animal Cascada, donde actualmente se encuentra bajo observación y cuidados veterinarios. El lugar es un centro de rehabilitación y de exhibición de fauna nativa. 

Puma rescatada en Paine. Créditos: Refugio Animal Cascada.
Puma rescatada en Paine. Créditos: Refugio Animal Cascada.

“Al ingreso se observó una condición corporal disminuida (2/5), compatible con un animal que probablemente llevaba varios días sometido a altos niveles de estrés y con acceso limitado a alimento. Durante los primeros días existió la esperanza de reunirla con su madre, luego de reportes de una hembra adulta en la misma zona. Sin embargo, tras múltiples intentos de búsqueda y monitoreo en terreno, hoy debemos asumir que la reunificación ya no será posible”, comenta Kendra Ivelic, directora del Refugio Animal Cascada. 

Luego de unas semanas del rescate, un reciente chequeo médico completo llegó a nuevas conclusiones de la pequeña felina: Tiene cerca de un año, por lo que es más grande de lo que se creía —8 a 10 meses—, pero tiene una condición corporal baja. Según Kendra, “el hecho de que sea mayor es muy bueno, pues significa menos tiempo en rehabilitación idealmente”.

Además, se identificó anemia leve, inflamación gastrointestinal, parásitos internos y externos y heridas en sus caderas, producto de la delgadez. De momento, se encuentra en tratamiento para su pronta mejoría y esperada reinserción.

Para ello, el refugio impulsa una campaña de recaudación de fondos para poder construir el primer centro de rehabilitación de pumas en Chile y poder trabajar para que la cachorra pueda volver a la vida silvestre. 

¿Puede liberarse inmediatamente?

A diferencia de un puma adulto, una cachorra de esta edad todavía depende de los aprendizajes entregados por su madre. Por lo tanto, no puede ser liberada porque no es una alternativa responsable. 

Puma rescatada en Paine. Créditos Refugio Animal Cascada.
Puma rescatada en Paine. Créditos Refugio Animal Cascada.

“Durante sus primeros 18 meses de vida, los pumas aprenden habilidades fundamentales para sobrevivir: cómo cazar, qué presas consumir, cómo desplazarse por su territorio, cómo evitar riesgos, reconocer amenazas, cómo relacionarse con otros individuos de su especie y, por sobre todo, cómo relacionarse con otras especies, especialmente con los seres humanos”, explica Kendra, quien aclara: 

“Liberar a esta cachorra sola significaría para ella una probabilidad muy baja de éxito y, probablemente, muerte por inanición, conflictos con personas o ataques de perros. Sería como dejar a una niña pequeña sola en la montaña y esperar que sobreviva por sus propios medios”.

El desafío de rehabilitar un gran felino

La rehabilitación de grandes carnívoros es uno de los procesos más complejos dentro de la conservación de fauna silvestre. El objetivo no es solo que pueda crecer sana y que sepa cazar, sino evitar la impronta humana. Es decir, es necesario asegurarse de que no se habitúe con las personas. 

“Un puma que pierde el miedo natural hacia los humanos difícilmente puede volver a ser liberado de manera segura. Por esta razón, los programas de rehabilitación exitosos en otros países se basan en minimizar al máximo el contacto humano, realizar monitoreo remoto mediante cámaras y mantener a los animales en recintos amplios y naturales donde puedan desarrollar conductas propias de su especie”, comenta Kendra. 

Según detalla, en el caso de esta cachorra, el proceso de rehabilitación podría durar hasta un año antes de evaluar si posee las condiciones necesarias para una eventual liberación.

Un problema que hoy existe en Chile

Chile no cuenta con un recinto especializado para la rehabilitación de pumas huérfanos con orientación a eventual liberación. Por ello, todos los pumas de menos de 1,5 años que llegan a centros de rehabilitación son destinados a cautiverio permanente en zoológicos o centros de exhibición.

“No necesariamente porque la rehabilitación sea imposible, sino porque no existe la infraestructura adecuada para intentarla”, asegura Kendra. 

Por ello, el Refugio Animal Cascada busca construir el primer Recinto de Rehabilitación para Pumas en Chile. El recinto estará ubicado en una zona aislada dentro del Santuario de la Naturaleza Cascada de las Ánimas y no será visitable por el público.

Según explican, el diseño contempla aproximadamente 2.000 m² de superficie divididos en dos recintos conectados entre sí, permitiendo realizar manejos y evaluaciones sin contacto directo con el animal. De esta forma, se consideran características para darle al puma la posibilidad de “mantenerse silvestre”. 

Entre ellas, la construcción de una reja perimetral de alta seguridad con diagonales interiores y exteriores, cobertura visual completa mediante totora para reducir contacto visual con personas, dos salas de alimentación externas manejables desde fuera del recinto, monitoreo remoto mediante cámaras, conectividad mediante Starlink para observación continua, despeje de vegetación de seguridad alrededor de todo el perímetro, y ubicación inmersa en bosque nativo y alejada de visitantes.

El costo estimado de construcción del recinto es de aproximadamente $24 millones de pesos, considerando materiales, mano de obra, sistemas de monitoreo, infraestructura de alimentación, seguridad y habilitación del terreno.

Adicionalmente, el costo estimado de mantención durante un año de rehabilitación es de aproximadamente $12 millones de pesos, incluyendo alimentación, personal especializado, monitoreo, mantención de infraestructura y manejo sanitario.

Por ello, el refugio lanzó una campaña para recibir donaciones y poder costear el centro. Se puede realizar a través del siguiente link.

“No es posible garantizar que esta cachorra podrá ser liberada en el futuro”, explica Kendra, “La decisión dependerá de su comportamiento, desarrollo, capacidad para mantener conductas silvestres y de las evaluaciones realizadas durante el proceso. Sin embargo, creemos que merece al menos la oportunidad de intentarlo”

De esta forma, más allá de este caso puntual, este recinto podría transformarse en una herramienta de conservación para futuros pumas huérfanos que enfrenten situaciones similares en Chile, abriendo una alternativa que hoy simplemente no existe.

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