Hace tres años, Oikonos lidera un proyecto binacional de conservación del Pingüino de Humboldt. Esta especie sólo habita en la corriente que le da su nombre. El Sistema de la Corriente de Humboldt, presente únicamente en las costas de Chile y Perú, es uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta y un regulador clave del clima del Pacífico Sudeste. Sus aguas frías y ricas en nutrientes sostienen una extraordinaria biodiversidad, incluyendo más del 50% de las especies de mamíferos marinos y de albatros del mundo. Aunque representa menos del 1% de la superficie oceánica, sustenta de las pesquerías más importantes del planeta y esta corriente es fundamental para la biodiversidad, la seguridad alimentaria, y la regulación del clima a nivel del pacifico sudeste.

Pingüino de Humboldt. Créditos: Oikonos.
Pingüino de Humboldt. Créditos: Oikonos.

Dentro del proyecto de monitoreo binacional de las poblaciones de Pingüino de Humboldt, a mediados de junio, el Dr. Carlos Zavalaga de Perú dio aviso del abandono generalizado de nidos en prácticamente todas las colonias monitoreadas. Al poco tiempo, instituciones del Estado del Perú y Ongs, comenzaron a reportar lobos y aves marinas muertas, atribuyéndose a la falta de alimento. En Chile, los equipos liderados por el Dr. Simeone, CONAF Y SERNAPESCA, comenzaron a detectar el mismo fenómeno. Abandono de nidos y desaparición de los adultos en sus colonias habituales en el norte del País. También SAG ha dado aviso de mayor número de aves encontradas varadas en el norte de Chile. Aún es temprano para proyectar la magnitud que tendrá este evento, pero las primeras respuestas de la fauna muestran que el ecosistema ya comenzó a cambiar.

Este escenario se hace sumamente preocupante para la especie, considerando que, en la primavera de 2025, época punta de reproducción del pingüino de Humboldt, se contaron menos de 1000 parejas reproductivas en todo Chile. Una reducción de un 63% a nivel nacional en sólo 5 años. Sus poblaciones ya venían a la baja, pero el brote de influenza aviar y fenómeno del niño ocurridos en 2023-2024 aceleraron los procesos de caída de sus poblaciones. La situación actual es preocupante, ya que estamos frente a un nuevo ingreso del fenómeno del niño y con casos de aves positivas a Influenza aviar en Chile.

Pingüino de Humboldt. Créditos: Oikonos.
Pingüino de Humboldt. Créditos: Oikonos.

El fenómeno de El Niño es un evento climático natural caracterizado por un aumento anómalo de la temperatura superficial del océano Pacífico. En la costa de Chile y Perú, este calentamiento debilita la surgencia de aguas frías y ricas en nutrientes, disminuyendo la productividad marina. Como consecuencia, la sardina y la anchoveta, especies clave de la cadena alimenticia de aves, mamíferos marinos y peces mayores como los atunes, modifican su distribución, desplazándose hacia zonas más frías o a mayores profundidades, donde son menos accesibles para depredadores como el pingüino de Humboldt, pelícanos, piqueros y lobos marinos, por ejemplo. La reducción en la disponibilidad de alimento obliga a los animales a invertir más energía en buscar comida, disminuye su éxito reproductivo y puede provocar el abandono de nidos, mortalidad por inanición y una mayor susceptibilidad a enfermedades.

Todo está conectado

Hoy esta forma de entender la naturaleza está siendo impulsada a nivel mundial bajo el enfoque One Health (Una Salud), promovido por organizaciones internacionales como la OMS, la FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal.

La idea es sencilla: la salud de las personas, los animales y los ecosistemas forma parte de un mismo sistema. Cuando el océano pierde equilibrio, la fauna enfrenta mayor estrés, disminuye su alimento y aumenta su vulnerabilidad frente a enfermedades, como ocurrió durante el brote de influenza aviar que afectó a Chile en 2023. Comprender esas conexiones nos permite pasar de reaccionar frente a las emergencias a prepararnos mejor para ellas. Lo que le sucede a la naturaleza, tiene potencial de ocurrirnos a los humanos también.

Escuchar al océano

El pingüino de Humboldt nos recuerda que la conservación ya no puede centrarse únicamente en las especies, sino en los procesos ecológicos que sostienen la vida. Proteger el equilibrio del Sistema de la Corriente de Humboldt significa resguardar un ecosistema clave para la biodiversidad, la economía y la regulación del clima. Comprender estas interacciones es esencial para impulsar decisiones basadas en evidencia científica y fortalecer la capacidad de adaptación frente a los cambios ambientales.

No podemos evitar que ocurra un evento de El Niño, pero sí podemos hacer que nuestras especies y ecosistemas estén mejor preparados para enfrentarlo. Para el pingüino de Humboldt, hoy es fundamental proteger sus colonias reproductivas y zonas de descanso, reducir amenazas como la captura incidental en pesquerías y asegurar la conservación de especies clave como la anchoveta y la sardina, base de su alimentación. Del mismo modo, avanzar en medidas de protección, como su declaración como Monumento Natural, puede fortalecer la resiliencia de esta especie que enfrenta múltiples amenazas.

Pingüino de Humboldt. Créditos: Héctor Gutiérrez Guzmán, cortesía de Oikonos.
Pingüino de Humboldt. Créditos: Héctor Gutiérrez Guzmán, cortesía de Oikonos.

Todos podemos aportar

Desde OIkonos nos encontramos apoyando la coordinación de reuniones entre los organismos del Estado, científicos y ONGs que trabajan con la especie tanto en Chile como en el Perú. El trabajo colaborativo y multisectorial, permite una mayor perspectiva y rango de acción para avanzar en soluciones. Sabemos que la situación es crítica, pero el contar con este tipo de alianzas, da esperanza en el avance de soluciones.

Otra cosa importante es que hoy tenemos una oportunidad que hace algunos años era impensada: miles de personas pueden transformarse en observadores de la naturaleza y aportar información valiosa para la ciencia y la conservación. Por ejemplo, el uso de la plataforma iNaturalist, donde cualquier persona puede registrar fácilmente una observación de fauna silvestre desde su teléfono celular. Si se encuentran un animal muerto, se registra como tal y se suma a la base de varamientos.

Importante como primer paso si encuentran un animal herido o muerto en la playa, NO TOCAR, mantener alejadas a las mascotas y avisar a las autoridades competentes. SERNAPESCA para mamíferos marinos y pingüinos y SAG en el caso de las otras aves marinas.

Entender los procesos que están ocurriendo depende de todos nosotros. Cada observación cuenta, cada pingüino cuenta. Cada persona puede convertirse en parte de esa gran red que nos permite escuchar las señales del océano y tomar acción.

La naturaleza siempre nos entrega señales antes de las grandes transformaciones. Hoy el pingüino de Humboldt nos está advirtiendo que el océano está cambiando. Escuchar esas señales, comprenderlas y actuar a tiempo es una responsabilidad compartida entre la ciencia, las autoridades y la ciudadanía. Porque aún estamos a tiempo de tomar mejores decisiones. Y cuando entendemos que cuidar el océano es también cuidar nuestra propia salud, nuestro bienestar y nuestro futuro, cada observación, cada acción y cada persona pueden marcar la diferencia.

Pingüino de Humboldt. Créditos: Andrea Benvenuti, cortesía de Oikonos.
Pingüino de Humboldt. Créditos: Andrea Benvenuti, cortesía de Oikonos.

*Las imágenes de este artículo cumplen con la licencia (CC-BY) (CC-BY-SA) correspondiente para ser difundidas en este artículo atribuyendo sus créditos.

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