-
Acuerdo de Escazú: La cuarta conferencia cierra con intensos debates sobre los defensores ambientales y acceso a la justicia
28 de abril, 2026 -
Yanuni, el documental coproducido por Leonardo DiCaprio, inaugura Santiago Wild con una historia de resistencia desde la Amazonía
28 de abril, 2026 -
Los hongos se toman Pucón: Este fin de semana será la quinta versión del Festival Reino Fungi
27 de abril, 2026
Flávia Miranda, la científica brasileña que abrió camino en la conservación de osos hormigueros, armadillos y perezosos, llega a Santiago Wild 2026
La veterinaria y conservacionista brasileña Flávia Miranda, referente mundial en la conservación de osos hormigueros, perezosos y armadillos, aterrizará en Chile para participar en Santiago Wild 2026 como una de las protagonistas del panel “Mujeres en la Conservación”. Pionera en el trabajo de campo con xenartros y fundadora del Instituto Tamanduá, Miranda abordará el rol fundamental de las mujeres en la primera línea de la ciencia latinoamericana y la urgencia de proteger a estos antiguos mamíferos del continente, a los que define como “los osos polares de Latinoamérica”. A continuación, te contamos todos los detalles.
En el corazón del Amazonas y en la inmensidad del Pantanal existe un grupo de animales que parece sacado de un antiguo boceto de historia natural. Hablamos de osos hormigueros, armadillos y perezosos: mamíferos lentos, silenciosos y muchas veces incomprendidos, que suelen pasar inadvertidos frente a otros grandes íconos de la fauna latinoamericana como el jaguar o el puma. Sin embargo, representan una pieza fundamental para entender la historia evolutiva de todo el continente.

Al menos así lo ve la veterinaria, investigadora y conservacionista brasileña Flávia Miranda, quien desde hace más de dos décadas ha dedicado su carrera a estudiar y proteger a los xenartros, el grupo de mamíferos que incluye a osos hormigueros, armadillos y perezosos. Fue la primera veterinaria en estudiar osos hormigueros en libertad, en desarrollar tratamientos sanitarios para ellos en Brasil y, también, es pionera en la creación de proyectos de conservación especializados en estas especies, convirtiéndose en una referencia mundial en el tema.
Doctora en Zoología por la Universidad Federal de Minas Gerais, magíster en Ecología por la Universidad de São Paulo y fundadora del Instituto Tamanduá, hoy lidera una de las organizaciones más importantes de conservación de xenartros en Latinoamérica. Su trabajo también ha influido en políticas públicas, legislación ambiental y en importantes hallazgos científicos, como la descripción de seis nuevas especies de tamandua del género Cyclopes, un descubrimiento que cambió por completo lo que se sabía sobre estos pequeños osos hormigueros arborícolas, conocidos también como osos hormigueros sedosos. Para llegar a ese hallazgo, pasó más de diez años recorriendo la Amazonía y tardó cerca de dos años en encontrar el primer ejemplar en vida libre, una muestra de lo poco que todavía conocemos sobre la biodiversidad de nuestro propio continente.

Lejos del trabajo de laboratorio, gran parte de su carrera se ha construido en terreno. Flávia fue la primera mujer en salir al campo para capturar y anestesiar osos hormigueros gigantes en vida libre, desarrollando protocolos sanitarios que hoy se utilizan para su conservación y reintroducción. Ese trabajo incluso le costó un grave accidente con uno de estos animales, que la dejó cuatro meses hospitalizada y con más de 500 puntos. Más tarde, también creó los protocolos de liberación para la reintroducción del oso hormiguero gigante en los Esteros del Iberá, en Argentina, uno de los proyectos de rewilding más importantes de Sudamérica.
Actualmente, además, lidera investigaciones sobre cómo el cambio climático está afectando la reproducción de perezosos y osos hormigueros, especies especialmente vulnerables al aumento de temperatura debido a su metabolismo lento y su baja temperatura corporal, razón por la que ella suele llamarlos “los osos polares de Latinoamérica”.

Este año, la destacada investigadora brasileña llega a Chile para ser parte de Santiago Wild 2026, donde participará en el Summit, la cumbre profesional del festival que reúne a realizadores, investigadores, fotógrafos y expertos en biodiversidad en torno al cine de naturaleza, la divulgación científica y la conservación. Allí será una de las protagonistas del panel “Mujeres en la Conservación”, una instancia que reunirá a destacadas mujeres del mundo científico y ambiental para reflexionar sobre el trabajo femenino en terreno, los desafíos que aún persisten dentro de la ciencia y la importancia de abrir camino para las nuevas generaciones en la conservación.
La actividad se realizará el miércoles 6 de mayo en el Centro Cultural La Moneda, en el marco del segundo día del Summit, cuya programación se extenderá entre las 10:00 y las 15:00 horas. Flávia compartirá panel junto a Kendra Ivelic, bióloga, directora de Refugio Animal Cascada y presidenta de Fundación Acción Fauna, y Susannah Buchan, oceanógrafa experta en ballenas, en una conversación moderada por Veronica Droppelmann, periodista de Ladera Sur. El panel se perfila como uno de los momentos más relevantes de la jornada, reuniendo distintas miradas sobre conservación, liderazgo femenino y ciencia en Latinoamérica.

El festival, que se realizará entre el 4 y el 8 de mayo en espacios como el Centro Cultural La Moneda, CEINA, Teatro Mori Vitacura y la Sala K Universidad Mayor, se ha consolidado como uno de los encuentros de cine de naturaleza y vida salvaje más importantes de Latinoamérica, reuniendo a realizadores, investigadores y expertos de distintos países para hablar sobre biodiversidad, conservación y divulgación científica.
La participación de Flávia se enmarca justamente en esa conversación urgente entre ciencia, conservación y representación femenina. Su experiencia como pionera en el trabajo de campo con fauna silvestre ha estado marcada por desafíos que durante años fueron considerados territorios exclusivamente masculinos.
De esta forma, su trayectoria no solo abrió camino dentro de la medicina veterinaria de fauna silvestre, sino también dentro de un espacio históricamente dominado por hombres. Hoy, además de liderar el Instituto Tamanduá, trabaja impulsando nuevas generaciones de científicas y fortaleciendo el rol de las mujeres dentro de la conservación en Latinoamérica.

Su presencia en Santiago Wild también busca poner sobre la mesa la importancia de proteger a los xenartros, un grupo de especies especialmente vulnerables al cambio climático debido a su baja temperatura corporal, metabolismo lento y alta especialización alimentaria. Para Miranda, conservarlos no solo significa proteger animales amenazados, sino también resguardar una historia evolutiva única de Latinoamérica.
— Fuiste la primera veterinaria en estudiar a los osos hormigueros y otros xenartros en libertad en Brasil. ¿Qué te llevó a dedicar tu carrera a un grupo tan poco conocido como los xenartros? ¿Qué fue lo que viste en ellos que el resto de la ciencia estaba pasando por alto en ese momento?
—Estos animales, estas especies son exclusivas de Latinoamérica, son latinos como nosotros, y son los únicos grupos de mamíferos de Latinoamérica. Todos los otros mamíferos, el jaguar, el puma, todos son de otro lugar, de Centroamérica. Entonces, me encantan porque son un grupo originario de Latinoamérica que cuenta una historia evolutiva de todos los que estamos acá. Es muy interesante tener un grupo de mamíferos que han evolucionado junto al continente, junto a Latinoamérica. Tampoco son lindos, no son tan carismáticos, pero sí son únicos. Un oso hormiguero, por ejemplo, es muy distinto de todos los animales que hay en el mundo.
—Para quienes no están familiarizados, ¿qué hace tan únicos a los xenartros dentro de los mamíferos? En particular, ¿qué características ecológicas y evolutivas hacen que sean especies tan especiales?
—El nombre Xenarthra se refiere a que estos animales tienen una articulación muy distinta, una articulación muy muy diferente de los otros mamíferos. Estos animales tienen una columna vertebral en la que hay una vértebra más grande y distinta que los otros mamíferos, que les permite mantenerse erectos, estar de pie. Esto lo llamamos sinapomorfia, y por eso están en el mismo grupo evolutivo porque hay una columna vertebral distinta.

Pero lo más importante es que todos son de un grupo filogenético que es de Latinoamérica y con características muy especiales, por ejemplo, hay una temperatura corporal muy baja. Los osos hormigueros, los perezosos y los armadillos tienen como 33 grados de temperatura, que es muy distinta de los otros mamíferos. Por esto son unos mamíferos que van a estar más amenazados por el cambio climático, ya que son muy vulnerables a los cambios ambientales.
Como se muestra en la película de La Era de Hielo, en Latinoamérica teníamos perezosos de 6 metros de altura, armadillos de casi una tonelada. Estos animales se extinguieron porque el clima cambió hacia el frío y no pudieron adaptarse y ahora está cambiando para caliente. Lo mismo va a pasar.
—¿Cuáles son las características biológicas más importantes de este grupo y por qué son tan vulnerables hoy?
—Las características más importantes de estos animales es que tienen una temperatura corporal muy baja y el metabolismo bajo también. Son muy especialistas en alimentaciones, por ejemplo, los hormigueros solamente se alimentan de termiteros, de hormigas. Los perezosos solamente de hojas. Y claro, lo más interesante es que cuentan la historia evolutiva de Latinoamérica.
Cuando hablamos de la evolución de los mamíferos, los xenartros están completamente separados de los otros mamíferos. Hay un clado que es solamente de los Xenarthra y después vienen todos los otros mamíferos. Es decir, cuando hablamos de mamíferos, los xenartros son los más antiguos de todos los mamíferos del mundo.
Son mamíferos que tienen una radiación adaptativa de 65 millones de años. Entonces, esto para mí es algo muy interesante porque nos cuentan la historia de Latinoamérica, pero también de muchos otros mamíferos que son posteriores. Son los mamíferos más importantes que tenemos.
Un ejemplo interesante de esto es que yo describí seis nuevas especies de tamanduas. Una de las cosas que hicimos fue hacer la datación de los animales y la datación de los ríos de la Amazonía. Los tiempos de formación de los ríos amazónicos son los mismos tiempos de la separación de las especies.
Entonces, la formación de Latinoamérica tiene que ver con la formación de la distribución de esos animalitos. Al final se diversificaron por tema geográfico, o sea, a medida que fue cambiando el continente se fueron separando las poblaciones y las especies se fueron diversificando. Esto es muy interesante y es un cambio para la ciencia muy grande.

—Has trabajado tanto en rehabilitación como en conservación en terreno. ¿Qué has aprendido sobre su comportamiento que haya cambiado la forma en que se ve a los xenartros? ¿Existe algún comportamiento o rasgo biológico de estos animales que todavía te sigua sorprendiendo hoy en día?
—Para mí son animales muy tranquilos, muy nobles, que tienen un consumo muy consciente de alimentación, de espacio. Entonces, esto para mí es algo muy importante, el respeto que tienen con las otras especies.
Por ejemplo, un oso hormiguero cuando se va a comer un termitero, no se acaba todo, come solamente un poco. Hay un consumo consciente de que este termitero tiene que vivir más tiempo para tener más alimentación. Entonces, esto para mí es interesante, es un consumo del que nosotros no tenemos idea. Somos muy capitalistas y acabamos con todo sin pensar mucho en los otros.
Además, son animales muy lentos, sobre todo los perezosos, entonces tienen una capacidad de mimetismo sorprendente. Se camufla muy bien. Entonces esto es lo más interesante, que es muy difícil de encontrar, por eso las personas no quieren trabajar con este animal. Para tener una idea, yo perdí dos años de mi vida para encontrar uno de estos animales. Entonces es muy difícil. Ahora tenemos drones térmicos y es más fácil, pero estos animales tienen capacidades de mimetismo, de camuflarse muy bien porque son muy lentos.
Y también, por ser muy lentos, por ejemplo, los perezosos tienen una adaptación en que tienen una interacción con la flora muy grande, que es muy bonita. Esto es muy encantador. Al final han evolucionado en conjunto con las especies con las que habitan. Un perezoso vive como en tres árboles por la vida toda. Entonces están muy adaptados específicamente a ciertas especies.
—¿Qué rol cumplen dentro de los ecosistemas y por qué perderlos sería tan grave?
—Tiene una importancia en la red trófica muy grande. Son animales que son depredadores de pequeños insectos, insectívoros, pero también son presas de grandes mamíferos. Entonces son esenciales dentro de la red trófica y cuando hay un desequilibrio de esos grandes mamíferos, perdemos mucho.
El oso hormiguero está entre los big fives de Latinoamérica. Está entre los grandes mamíferos. Es un depredador de insectos y hace esta manutención de ambiente.

—Hoy, ¿cuáles son las principales amenazas que enfrentan estas especies?
—Estos animales tienen muchas amenazas similares con los otros mamíferos, por ejemplo, incendios forestales, atropellamientos. Pero la más importante actualmente es el cambio climático ya que es más difícil de cambiar el clima.
Estamos perdiendo una especie que cuenta una historia evolutiva importante de Latinoamérica porque el clima está cambiando. Sí. Los xenartros son como los osos polares de Latinoamérica, son muy sensibles a los cambios ambientales.
Por ejemplo, los perezosos se están reproduciendo menos. Estos animales tienen sus testículos dentro de la cavidad abdominal para mantener los espermatozoides más protegidos. Entonces al estar más calientes, ese espermatozoide no está haciendo el crecimiento ideal, entonces no se reproduce bien.
Ahora estamos haciendo colectas de semen para entender más cómo se va a ver afectada su reproducción con el aumento de calor.
—Además de tu trabajo científico, en Santiago Wild participarás en el conversatorio “Mujeres en la Conservación”. ¿Qué significa para ti estar en este espacio y hablar sobre el rol de las mujeres en la ciencia?
——Yo estoy muy contenta de ir al festival. Creo que hablar de mujeres en la conservación y en producciones audiovisuales es extremamente importante. Empezar la carrera como mujer es muy difícil, es una carrera muy masculina.
Yo soy la primera en ir al campo, a la vida libre, a capturar estos animales en el mundo. En eso, sufrí un accidente, donde estuve como cuatro meses en hospital con 500 puntos. Tuve un problema con los hormigueros, porque fui la primera que fui al campo a anestesiar esos animales.
Empezar como mujer es muy difícil y ahora tenemos una generación de mujeres nuevas, maravillosas, que están viendo muy bien el panorama y generando grandes cambios. Yo tengo mucho orgullo de esta nueva generación de mujeres.
—En ese sentido, ¿cómo has visto cambiar la presencia femenina dentro de la conservación y la investigación científica?
—Las mujeres están cada vez más presentes en la ciencia y eso es muy bueno. Yo como coordinadora del Instituto Tamanduá siempre contrato mujeres. Entonces hoy el Instituto Tamanduá tiene como 95% de mujeres y mis orientadas también de maestría y doctorado.
Siempre doy prioridad a las mujeres y nos está yendo muy bien en ese sentido porque las mujeres son muy buenas. Las mujeres tenemos una sensibilidad especial para ver más allá y hacemos muchas cosas al mismo tiempo.
Entonces estoy muy contenta, muy impresionada con la nueva generación de mujeres que estamos viendo. Son muy fuertes.

—¿Cuáles crees que son los desafíos que todavía siguen vigentes para las mujeres que trabajan en ciencia y conservación?
—Creo que los desafíos van cambiando con el tiempo. Logramos avanzar en ciertas cosas, pero van llegando nuevos desafíos que solamente la nueva generación va a saber cómo cambiar.
Por ejemplo, ahora existe mucha desconfianza en la ciencia. Es algo que yo no pasé cuando empecé, yo no pasé por esto. Las personas creían en la ciencia. Nosotras vivimos más el machismo, que los hombres no creían que tuviéramos la capacidad de hacer ciencia. Por ejemplo, hablaban de que las mujeres no podrían ir al campo.
Pero ahora creo que lo más difícil es que las personas crean en la ciencia. La nueva generación tendrá que enfrentar esto combatiendo la religión también, porque la religión está cambiando con la ciencia. Las personas acreditando en que la tierra es plana y cosas así.
Entonces creo que las mujeres tendrán que ser muy incisivas en cambiar esto.
Y las producciones audiovisuales van a ayudar mucho en esto porque una película habla más que 1000 palabras. Mostrar qué estamos haciendo en ciencia, los nuevos descubrimientos, lo está cambiando todo. Esto va a ayudar mucho para cambiar esta desconfianza en la ciencia.
Hoy en día el clima mundial está muy extraño respecto a estas nuevas creencias. Los mismos presidentes que ahora tenemos, la extrema derecha, que no creen en el cambio climático. Y esto hay que cambiarlo porque la conservación está totalmente ligada a la política, no hay cómo disociarse. Entonces, sí, este es un gran desafío para la nueva generación.
—¿Qué esperas que el público de Santiago Wild sienta al conocer tu trabajo y ver las historias de estos animales?
—Creo que lo más interesante para mostrar al público de Chile son los perezosos y los hormigueros, porque no habitan allá. Y también este cambio de cultura de Latinoamérica para mí es muy interesante para que podamos empoderarnos más y unirnos más para mostrar la biodiversidad del mundo.
Nosotros tenemos el continente más biodiverso del mundo. Entonces tenemos que estar cada vez más juntos para mostrar esto al mundo.
Siento como brasileña que por causa de la lengua, estamos muy disociados de Latinoamérica y todo cambia mucho. Nosotros no tenemos la misma música, no tenemos las mismas costumbres. Entonces queremos estar más juntos para que podamos trabajar más, ya que al final, el trabajo en conjunto es lo que más genera cambios positivos dentro de nuestra sociedad.
Y los latinoamericanos tenemos que estar más juntos. No tanto con Centroamérica y mucho menos en Norteamérica. Latinoamérica hoy en día es uno de los continentes que tiene más conflictos ambientales, con más razón hay que unirse y proteger esta naturaleza tan hermosa que tenemos.
Nosotros tenemos investigadores muy buenos. No necesitamos que nuestras investigaciones se hagan en Europa y Estados Unidos. Son muy buenos, pero nosotros somos muy buenos también entonces tenemos que tener una empoderación para que no necesitamos siempre hablar de Europa y Estados Unidos.
—¿Cuál consideras que es la importancia de que existan instancias como Santiago Wild, donde se reúnen realizadores, científicos y conservacionistas de toda Latinoamérica?
—Me parece increíble, sumamente necesario. Para mí Martín es un visionario, es una persona muy inteligente que consiguió unir diferentes áreas y para mí lo más lindo es la importancia que se da a los expertos, a la investigación científica, todo está muy basado en la ciencia.
Entonces, esto es muy lindo, muy interesante y tenemos que tener mucho orgullo de lo que Chile está haciendo.
Es importante que hablemos de Latinoamérica, que demos a conocer todas las maravillas que tenemos en el continente. Siempre hablo esto y mostrar la importancia de esos animales y esto para mí es lo más importante.

*Las imágenes de este artículo cumplen con la licencia correspondiente para ser difundidas en este artículo atribuyendo sus créditos.
Tamara Núñez