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Especial Día del Padre | El desconocido rol paterno del chorlo nevado, que participa de la incubación y crianza de los polluelos
En este fin de semana del Día del Padre, compartimos el caso del chorlo nevado, una especie ícono de la conservación playera cuyo rol paterno es desconocido. En algunos casos, la hembra puede dejar el nido después de la incubación y es el macho quien se encargar de toda la crianza de sus polluelos.
El chorlo nevado (Anarhynchus nivosus) es una pequeña y característica ave, habitante de zonas arenosas desde Estados Unidos a Sudamérica, y protagonista de diversos planes de conservación de aves playeras. Pero hay un aspecto que para muchos es desconocido: su admirable rol como padre.
La especie construye su nido como una depresión simple o taza redondeada directo en el sustrato arenoso, el cual suele cubrir con conchitas. Diversas observaciones han identificado que durante la incubación existe una estricta cooperación parental: por lo general, la hembra toma los turnos de día, mientras que el macho se encarga de los turnos vespertinos y nocturnos. Este proceso completo puede durar entre 16 y 31 días.
Pero cuando el huevo eclosiona, el escenario cambia. Los pichones abandonan el nido pocas horas después de que nace el último polluelo, siendo capaces de caminar, correr, nadar y buscar alimento por sí mismos. Sin embargo, todavía necesitan de una crianza y protección periódica. Es en este punto donde la hembra, por lo general, abandona el nido por completo a los pocos días del nacimiento para cortejar a otro macho y empezar una nueva postura en la misma temporada.


Este fenómeno se ha observado hacia el norte del continente, donde los machos asumen el rol de «padres solteros» y permanecen con las crías entre los 29 y 47 días de edad. Durante este tiempo, ellos guían a los polluelos, les enseñan a alimentarse, les dan calor y los defienden de cualquier amenaza hasta que se convierten en volantones y logran su total independencia.
En la costa del Pacífico, no obstante, se ha registrado que las hembras pueden permanecer más tiempo criando si ya es muy tarde en el año para volver a anidar; mientras que en la costa del Golfo ambos sexos se quedan juntos hasta que los polluelos vuelan. Con todo, si uno de los dos progenitores deserta primero de la crianza, siempre es la hembra.
Lamentablemente, esta increíble estrategia reproductiva está altamente amenazada en la actualidad. Diego Luna Quevedo, Especialista de Manomet Conservation Sciences, señala: «A pesar de los esfuerzos compartidos entre el macho y la hembra de chorlo nevado para proteger sus huevos, el éxito reproductivo de esta especie está siendo severamente afectado debido al tránsito indiscriminado de vehículos en playas y dunas, así como por perros sin supervisión o ferales. Estas amenazas están poniendo en jaque su viabilidad poblacional».


*Las imágenes de este artículo cumplen con la licencia correspondiente para ser difundidas en este artículo atribuyendo sus créditos.
Veronica Droppelmann A.
