Estos bosques, muchas veces invisibles para las personas, cumplen un rol fundamental en el equilibrio del mundo. Siendo verdaderos “pulmones” del mar y el planeta, son clave en la absorción de carbono, la purificación de los océanos y la protección de la biodiversidad marina, especialmente en un contexto de crisis climática global. El proyecto es financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Fondart Regional de creación artística, Convocatoria 2026, y contempla distintas etapas que incluyen exploración en terreno en zonas costeras del Biobío, aprendizaje del ecosistema, procesos de creación en taller y futura exhibición del proyecto.

Créditos: Mauricio Altamirano
Créditos: Mauricio Altamirano

En este contexto, la iniciativa plantea una exploración material y conceptual a través de la creación de una colección de piezas en cobre, bronce y plata, donde la joyería se convierte en un medio para interpretar la naturaleza. Formas orgánicas, texturas y movimientos propios del ecosistema marino son traducidos en objetos que combinan técnica, oficio y narrativa.

Créditos: Mauricio Altamirano
Créditos: Mauricio Altamirano

Uno de los ejes centrales de “Metales Vivos” es la fusión entre arte y ciencia, a partir de un trabajo colaborativo, que da pie a una investigación multidisciplinaria entre la joyería, la ciencia y la biología marina. Este cruce permite llevar el conocimiento del ecosistema a un lenguaje tangible, generando nuevas formas de comprensión y conexión con el entorno natural y la joyería.

«El objetivo es visibilizar un ecosistema que permanece oculto bajo el agua a través de un enfoque multidisciplinario, donde convergen el conocimiento científico y la creación artística. Buscamos que, mediante la joyería, las personas puedan apreciar la riqueza y complejidad de los bosques de huiro, convirtiendo estas piezas en un medio para transmitir la inmensa belleza y la urgencia de proteger estos ecosistemas», explica Valeria Veloz, joyera y líder del proyecto.

Créditos: Belén Droguett
Créditos: Belén Droguett

A su vez, la propuesta pone en valor la sostenibilidad del oficio de la joyería, integrando procesos que dialogan con la naturaleza —como el buceo y la ciencia— y rescatan tanto técnicas tradicionales como contemporáneas. De esta manera, no solo se crea una colección, sino que se abre una reflexión sobre cómo los materiales, los procesos y la creación pueden vincularse de manera consciente con el territorio.

A través de esta propuesta, “Metales Vivos” busca no solo visibilizar la riqueza de los bosques de huiro, sino también generar un puente entre disciplinas, invitando a repensar la relación entre arte, naturaleza y sociedad desde una mirada contemporánea y sostenible.

*Las imágenes de este artículo cumplen con la licencia correspondiente para ser difundidas en este artículo atribuyendo sus créditos.

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