Este 28 y 29 de agosto, y este 31 de agosto y 1 de septiembre, se estará disputando en la Región de Tarapacá el Rally Atacama 2022, una competencia internacional de alto nivel que llevara a conductores de todo el mundo por un recorrido de más de 1.800 kilómetros a campo traviesa por el desierto más árido del mundo. La competencia, donde vehículos de gran tonelaje y motocicletas circulan a toda velocidad por hábitats naturales, pasara por las comunas de Pica, Pozo Almonte, Alto Hospicio e Iquique, y afectará gravemente el patrimonio natural y cultural del desierto.

Huellas raids sobre geoglifos Ariquilda. Créditos: Luis Pérez Reyes
Huellas raids sobre geoglifos Ariquilda. Créditos: Luis Pérez Reyes

A diferencia de las carreras de autos en pistas cerradas, en caminos de cemento, los rallys y raids son carreras que se corren en terrenos abiertos, en cerros y parajes naturales, y estimulan las ansias de aventuras de miles de personas alrededor del mundo. La velocidad a campo traviesa, los parajes ignotos y la determinación de los conductores, hacen de la competencia algo entretenido y fascinante, tanto para sus espectadores como para sus participantes.

Rally Dakar en Chile. Foto cortesía de Diario Motor
Rally Dakar en Chile. Foto cortesía de Diario Motor

Lo cierto es que las actividades 4×4 son cada vez más populares y atraen a miles de entusiastas, incluyendo a muchos en nuestro país. De hecho, este deporte es algo muy común en el norte de Chile. Desde la Región de Arica y Parinacota hasta la Región de Coquimbo es una actividad que es parte de la cultura y está muy naturalizada dentro de sus habitantes. Sin embargo, es poco lo que se sabe respecto al impacto que genera este deporte en el patrimonio cultural y natural del territorio donde se realiza.

“El tema del de la cultura del 4×4 es un elemento importante. En el norte de Chile hay una cultura donde están muy naturalizadas las actividades 4×4, la gente tiene vehículos 4×4 y es muy común que se junten de dos o de tres amigos y se metan a jeepear en el desierto. Muchas veces revisando, prospectando mantos verdes, te encuentras con las huellas marcadas de vehículos que pasaron quizás hace varios años, pero la huella todavía está ahí y no salen flores. En todo el desierto de Atacama tenemos esta realidad, sobre todo desde la Región de Tarapacá hasta la Región de Atacama”, añade César Pizarro, biólogo en gestión de Recursos Naturales y jefe de la sección de Conservación de la Biodiversidad del Departamento de Áreas Protegidas de CONAF Atacama.

Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes
Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes

De hecho, y tal como se ha reconocido por el propio Consejo de Monumentos Nacionales, en las siete competencias del Rally Dakar que se hicieron entre el año 2009 y 2015 en nuestro país, se dañaron un total de 318 sitios arqueológicos. Y por otro lado, también hay estudios recientes que constatan el daño al medio natural y al paisaje que genera el paso de vehículos motorizados por medios naturales sin restricciones.

Impactos de las actividades 4×4 en el patrimonio arqueológico, paleontológico y cultural

El desierto de Atacama alberga una cantidad impresionante de patrimonio arqueológico, paleontológico y cultural, concentrado principalmente en las regiones de Antofagasta y Tarapacá, que durante décadas ha dejado boquiabiertos a científicos e investigadores.

Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes
Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes

Fósiles de megafauna extinta, así como restos arqueológicos de culturas muy antiguas son algunos de los hallazgos que se han encontrado en el desierto de Atacama, siendo un valioso testigo de la historia y evolución que expertos de todo el mundo reivindican como un verdadero tesoro de relieve mundial.

“Lo primero que tenemos que tener en consideración es que la Región de Tarapacá tiene una particularidad respecto de la mayoría de las regiones del país y es que en su amplia extensión tiene una gran representatividad de todos los tipos de categorías que hay para clasificar el patrimonio o la herencia cultural protegida, eso quiere decir que no solamente tiene bienes patrimoniales en todas sus categorías, sino que también tiene patrimonio de la humanidad como por ejemplo, tienes las salitreras Humberstone y Santa Laura, que son patrimonio industrial, y por otra parte, tienes patrimonio de la humanidad en proceso declaratoria como es el caso de las momias chinchorro”, señala Luis Pérez Reyes, arqueólogo y director del Museo Regional de Iquique.

Red Bull KTM Factory Racing. Cortesía de automujer.com
Red Bull KTM Factory Racing. Cortesía de automujer.com

Importante es mencionar que las momias de la cultura chinchorro son las más antiguas del mundo y han podido conservarse en buen estado en el tiempo durante más de 7.000 años gracias a las condiciones únicas que otorga el desierto más árido del mundo, que favorecen la preservación de fósiles y restos arqueológicos.

Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes
Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes

Luis Pérez, quien además es paleontólogo, agrega: “Por otro lado tú tienes sitios sumamente sutiles como son los sitios arcaicos o de los primeros pobladores como llamamos actualmente, sitios paleontológicos con diversidades muy amplias de fauna y vegetación, así como también fósiles de megafauna extinta. Y por otra parte, tenemos sitios que ya tienen mayor complejidad en términos de arqueología como formaciones aldeanas, asentamientos y arte rupestre monumental como lo son los geoglifos. Dentro de ese panorama, con una altísima densidad de patrimonio, hasta la actualidad no está todo catastrado. Cada vez que se hace un proyecto se descubren nuevos sitios”.

El desierto de Atacama es todo un tesoro arqueológico y paleontológico del que aún nos queda mucho por aprender, no obstante, sus magníficos paisajes desérticos y sus maravillosos ambientes altoandinos se ven muy dañados producto del paso de grandes eventos de rally y raid, los cuales, a su vez,  cambian de ruta todos los años, por lo que el impacto es acumulativo y, por lo tanto, cada año mayor.

Qhapaq Ñan o Camino del Inca en Mamiña. Créditos: Luis Pérez Reyes
Qhapaq Ñan o Camino del Inca en Mamiña. Créditos: Luis Pérez Reyes

Como añade el director del Museo Regional de Iquique: “Los rallys son actividades de gran impacto porque son vehículos motorizados con tracción. A veces tú vas a ver el desierto por donde pasaron los rallys y no es una huella superficial, son huellas que a veces alcanzan 50 o 70 centímetros de profundidad, lo que es mucho. En arqueología a veces tú tienes sitios arqueológicos que son superficiales, y para nosotros a veces 70 centímetros de acumulación de pisos culturales son miles de años en historia, entonces imagínate cuando hay algún tipo de transformación que interviene el subsuelo a ese nivel”.

En ese sentido, el Rally Atacama 2022, con sus 5 etapas, va a generar algún tipo de intervención en al menos una decena de áreas con potencial arqueológico constatado, como lo son el Salar de Pintados, Victoria, Alto Barrancos, Pampa Perdiz, Pica, Pampa del Tamarugal, Punta Patache, Lago Soledad, Rutas caravaneras de Alto Los Verdes, Cerro Guanacos, Morro Tarapacá, Pajonales, Salar de Pajonales, Ruta Histórica del Ferrocarril de Patillos, entre otras cuyo registro posee el Consejo de Monumentos Nacionales. Así como todos los otros sitios de interés arqueológico que pueden estar ocultos en el desierto, pero que no han sido descubiertos todavía, siendo una pérdida muy importante para el patrimonio nacional.

Daño Alto Pachica por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes
Daño Alto Pachica por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes

“Los rallys tienen un impacto parecido al que tienen las protecciones mineras y al que tienen los proyectos de desarrollo con movimiento de tierra e intervención del subsuelo. La particularidad que tienen es que no son regulados y su despliegue es errático. Ellos proponen rutas, pero no siguen un camino, sino que de manera intuitiva los participantes van abriendo caminos, suben cerros, incluso dentro de la dinámica de este tipo de actividades, se consideran como un reto la mayor complejidad del obstáculo. En ese sentido, un cerro resulta atractivo para rally, una duna resulta atractiva, y esos son precisamente los sitios en donde vamos a ver desplegados los bienes patrimoniales como los geoglifos, por ejemplo”, agrega Pérez Reyes.

Cuando las flores y la fauna silvestre son atropellados por grandes neumáticos

Muchas veces se piensa, erróneamente, que el desierto es un territorio seco e inhóspito, donde no puede desarrollarse la vida. Pero lo cierto es que es un ecosistema lleno de asombrosas especies especialmente adaptadas para sobrevivir en condiciones extremas,  y que crecen airosas en lo profundo del desierto más árido del mundo.

Huellas de neumáticos en pleno desierto florido. Pampa Caracoles, comuna Caldera. 2021. Créditos: César Pizarro
Huellas de neumáticos en pleno desierto florido. Pampa Caracoles, comuna Caldera. 2021. Créditos: César Pizarro

No obstante, muchas de estas especies dependen de un equilibrio muy delicado, por lo que son extremadamente frágiles a cambios externos y se ven especialmente afectadas por las actividades 4×4. Un ejemplo de ello son las especies que dan vida al desierto florido, que se ve sumamente afectado por el paso de vehículos sobre los mantos de flores, siendo una de las principales amenazas para este espectacular fenómeno del desierto.

“Acá en la región de Atacama hemos abordado el problema de las 4×4 como una de las principales amenazas del desierto florido y por lo mismo, en conjunto con un el ministerio de medio ambiente y la delegación presidencial, hemos estado trabajando en cómo poder regular”, señala César Pizarro.

  • Biodiversidad del desierto florido. Créditos: César Pizarro
  • Biodiversidad del desierto florido. Créditos: César Pizarro
  • Biodiversidad del desierto florido. Créditos: César Pizarro

Pasar con un vehículo a gran velocidad por zonas donde se produce germoplasma es sumamente nocivo para la floración de muchas especies del desierto florido, y deja a su paso, muchas veces, grandes huellas de neumáticos sobre la cuales no vuelven a crecer flores. Asimismo, estas intervenciones en el medio resultan, muchas veces, en la erosión y pérdida del suelo y provoca distintos tipos de disturbios en el suelo, agua y vegetación.

Y por otro lado, también se ve afectada la fauna silvestre y doméstica, que sufre de atropellos y pérdidas de juveniles en zonas de reproducción y anidamiento.

  • Desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
  • Desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
  • Desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar

Además, vale decir que estos grandes eventos 4×4 muchas veces traen otros impactos indirectos que afectan de manera nociva nuestros ecosistemas, como es la introducción de especies invasoras. Como señala el biólogo de CONAF Atacama: “Dentro de las evaluaciones que hemos hecho sobre las amenazas del Desierto Florido tenemos por un lado a la especie exótica invasora Volutaria tubuliflora, que es una planta que viene de África y que su primera aparición en Chile se dio posterior al último Dakar que se hizo en 2015. Entonces, la evaluación de los técnicos, de los especialistas, de los botánicos, y también de nosotros que somos gestores ambientales, es que el Rally Dakar, el último que se hizo, trajo semillas de esta especie en los vehículos que venían de África”.

Además, hay otros tipos de problemas asociados, por ejemplo, qué pasa con los residuos de los vehículos motorizados como el combustible y con los residuos del público que asiste a este tipo de eventos. El impacto, se mire por donde se mire, es muchísimo, y no cuenta con ningún tipo de regulación.

Los vacíos legales y una actividad sin regulación

Nuestra sociedad no logra aún dimensionar el real impacto que están produciendo estas actividades en el patrimonio cultural y natural del Desierto de Atacama, lo que se evidencia en la falta de regulaciones para la realización de rallys y raid a lo largo del territorio.

Raidistas sobre Ariquilda. Créditos: Luis Pérez Reyes
Raidistas sobre Ariquilda. Créditos: Luis Pérez Reyes

Lo cierto es que si bien, es sabido que las actividades 4×4 son de gran impacto para los entornos naturales, no existe ningún tipo de ley o norma que regule este tipo de deporte, por lo que su realización no requiere de muchas autorizaciones por parte de las autoridades. De hecho, ni siquiera requiere pasar por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

 “El problema es que un rally no está regulado, por lo tanto, no ingresa al Servicio de Evaluación Ambiental. De hecho, Sernatur hace algunos años que ya no apoya instancias de este tipo ya que no tienen sustento legal. La única obligación que tiene quien programó un rally o un raid es informar a la delegación presidencial de cada región, y la delegación hace las consultas respectivas y pide un pronunciamiento al Ministerio de Medio Ambiente, a Conaf, a las municipalidades y a Bienes Nacionales, quienes responden por oficio si es que hay alguna restricción o no. En el caso de nosotros como CONAF Atacama, normalmente en sectores que ya sabemos que hay germoplasma, indicamos la recomendación a la delegación para que no se autorice, pero más que eso no podemos hacer”, agrega César Pizarro.

De ahí que estas empresas no sólo queden exentas de la realización de informes de impacto ambiental, sino que ,además, no deban pagar reparaciones, mitigaciones ni compensaciones por daños cometidos al ambiente natural y patrimonial.

Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes
Daño de geoglifos por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes

“No hay coherencia en las normas porque ni la ley 19.300, ni el Reglamento de Evaluación Ambiental, establece las activaciones de rally y raid como algo que impactan de tal manera que sea necesario que ingresen al sistema de evaluaciones ambientales, entonces no ingresan. Entonces llega la consulta a CONAF, y nosotros tenemos una sola ley, que es la ley de bosque nativo y formaciones xerofíticas, entonces cuando se nos consulta, si en ese lugar no hay especies que estén en el decreto de ley, CONAF no tiene nada que hacer. Entonces la delegación no tiene otra opción que autorizar el evento y queda la crema el territorio, porque nadie tiene herramientas, no hay una herramienta para decir no a este tipo de eventos”, indica el funcionario de CONAF Atacama.

Los rallys y los raid son actividades de alto impacto, por lo que requieren de leyes y normas que regulen su correcto funcionamiento y que aseguren la protección de nuestro patrimonio natural y cultural. Por ello es que diversos expertos miran con buenos ojos la creación de una ley de protección de dunas, la cual podría ampliarse para asegurar el resguardo de los ecosistemas desérticos de Chile, que albergan no solo un montón de historia, sino que también una increíble cantidad de vida de características únicas.

Daño Alto Tarapaca por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes
Daño Alto Tarapaca por raidismo. Créditos: Luis Pérez Reyes

“Como hay un vacío legal, hay una esperanza importante en la propuesta legal presentada por el diputado Ibáñez. El diputado Ibañez presentó una ley de protección de dunas que permitiría avanzar en la materia, pero que debe tener varios más varios elementos más. Para poder proteger el patrimonio del desierto debe incluir conceptos ligados a la afectación al patrimonio cultural como los geoglifo y el patrimonio natural como el desierto florido, e incluir el concepto de arenales porque lo que más hay en el desierto son arenales, no dunas”, finaliza César Pizarro.

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