A contar de septiembre y sin importar en qué lugar del mundo se encuentre, cualquier  persona podrá visitar los geoglifos del Desierto de Atacama. Este viaje virtual, pero lleno de información y visualidad, es posible gracias al proyecto geoglifos.cl, impulsado por expertas y expertos de la Fundación Desierto de Atacama y financiado por el Concurso de Vinculación con la Comunidad del Gobierno Regional de Antofagasta.

Como señala Juan Gili, parte del equipo articulador de esta iniciativa, la web se propone “acercar este patrimonio a personas de Chile y de cualquier parte del mundo, reuniendo en una misma plataforma distintas herramientas digitales que hoy nos permiten registrar y visualizar los geoglifos. Muchos de estos sitios se encuentran en lugares muy remotos del desierto, por lo que esta es una manera de hacerlos accesibles sin necesidad de visitarlos físicamente”. 

Para esta labor de divulgación y promoción del conocimiento y del cuidado de este patrimonio, el proyecto fue desarrollado por un equipo interdisciplinario de diseñadores, programadores, audiovisuales, fotógrafos y arqueólogos, quienes se propusieron ofrecer una experiencia inmersiva en estos territorios, a través de fotografías, videos e imágenes 3D.

Según detalla Gili, la web se caracteriza por  “integrar distintas formas de registro y representación —fotografía, video, levantamientos tridimensionales e información especializada— para generar una experiencia interactiva de los sitios. La plataforma permite conocer sus principales atributos sin entregar su ubicación exacta, buscando un equilibrio entre la divulgación de este patrimonio y la necesidad de resguardar lugares arqueológicos especialmente frágiles”.


Los lugares disponibles

Los geoglifos son un tipo de arte rupestre en el que se utiliza la superficie de la tierra como soporte para construir figuras, las cuales son usualmente de gran tamaño. Dichas expresiones se presentan en pocos lugares del mundo —como es el caso de territorios donde hoy se encuentran Perú, Inglaterra, Estados Unidos y Australia— siendo el desierto del norte de Chile un espacio donde es posible encontrar un gran número de estos testimonios.

“Su amplia distribución muestra una notable continuidad territorial, siendo una tradición que involucró a diferentes sociedades a lo largo de varias épocas. Fueron construidos durante los largos viajes a través del desierto, para que fuesen vistos por otros caminantes que transitaban aquellas rutas”, explican los expertos de la Fundación Desierto de Atacama.

Así, parte de los geoglifos que el público podrá visitar mediante este portal educativo son algunos de los sitios del Parque Arqueológico Geoglifos de Chug-Chug, Talabre, La Encañada, Cerro Posada, Los Balseros y El Toco, entre otros.

Ver para cuidar

Con una mirada local, pero con una vocación divulgativa de alcance nacional e internacional, esta iniciativa surge en respuesta a la necesidad del uso de canales virtuales para difundir información patrimonial de interés, como son los geoglifos y su protección. Esto, considerando las recientes evidencias científicas sobre su estado de desprotección y vulnerabilidad, que incluyen acciones restaurativas mal aplicadas. 

Para Mariana Ugarte, arqueóloga de la Fundación, divulgación, educación y preservación van de la mano. Comenta que “además de todo el despliegue visual, la plataforma cuenta con diversas herramientas educativas. Mediante fichas técnicas e infografías, los visitantes podrán aprender qué es un geoglifo, cuáles son sus técnicas constructivas, qué tipo de motivos se representaron y cómo observarlos sin dañarlos. Esto es sumamente importante para nosotros, ya que como Fundación nos parece urgente fomentar el conocimiento de los geoglifos —especialmente en las nuevas generaciones—, sembrando así la semilla de su cuidado y preservación”. 

“Los geoglifos no son simples figuras en el paisaje, son portadores de una memoria ancestral que guarda el territorio, y nosotros debemos ser sus custodios y no sus destructores”, señala la especialista.

Juan Gili también destaca esta puesta en valor como un recurso educativo, que colabore a su protección. “Después de casi 20 años trabajando en torno a este patrimonio, hemos entendido que no basta con registrar los sitios o desarrollar acciones directamente en terreno. Es fundamental generar nuevas herramientas de educación y divulgación que permitan a las personas comprender su valor y, a partir de ello, contribuir a su cuidado”, indica.

Ante esto, agrega que  plataformas multimediales de estas características “tienen muy pocos antecedentes, y nos interesa que geoglifos.cl pueda consolidarse como un recurso abierto, que en el futuro también pueda ser alimentado por otros investigadores y especialistas. La aspiración es que pueda crecer más allá de la Región de Antofagasta y del norte de Chile, incorporando geoglifos de otros territorios, como el desierto peruano, y eventualmente de otras partes del mundo”. 

“Queremos que sea una herramienta para registrar, estudiar y dar a conocer este patrimonio, sin que su difusión implique necesariamente una visita al lugar ni comprometa la integridad de sitios, que muchas veces son extremadamente frágiles”, concluyó el especialista.

Por ello, además, la propuesta se apega a lineamientos del Plan Nacional de Patrimonios 2022-2026. 

*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.

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