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Estudio propone incorporar 15 plantas y un liquen tóxicos a los listados oficiales de salud en Chile
Una investigación de la Universidad de Chile identificó 15 plantas y un líquen nativos y endémicos, ausentes de los registros oficiales de salud, pese a estar ampliamente distribuidos en el territorio nacional. El estudio, desarrollado en colaboración con el Instituto de Salud Pública, propone su incorporación al listado oficial y advierte que los antecedentes toxicológicos disponibles siguen siendo escasos e insuficientes.
Las plantas tóxicas han estado presente en la historia de Chile desde tiempos coloniales. Así lo evidencian diversos registros históricos y científicos que dan cuenta de su utilización, efectos y riesgos para la salud humana y animal. Sin embargo, pese a las más de dos mil especies chilenas, los registros oficiales de especies tóxicas contienen en su mayoría plantas introducidas y exóticas.
En ese contexto, el estudiante de la carrera de Química y Farmacia de la Universidad de Chile, Bastián Alfonso Caro Moreira, desarrolló la memoria de título “Inclusión de Nuevas Especies Nativas y Endémicas Chilenas en el Listado de Plantas Tóxicas del Instituto de Salud Pública (ISP)”, dirigida por la profesora de la Universidad de Chile, Gabriela Valenzuela Barra y la Dra. Mirtha Parada Valderrama, del Instituto de Salud Pública de Chile (ISP).
La investigación tuvo como principal objetivo aportar evidencia científica y regulatoria sobre especies vegetales chilenas con antecedentes de toxicidad, fortaleciendo la información disponible para la prevención de intoxicaciones y la protección de la salud pública. Mediante una exhaustiva búsqueda bibliográfica, se logró evidenciar 12 especies nativas y 4 endémicas de Chile.
Respecto a los antecedentes históricos sobre plantas tóxicas en Chile, Bastián Caro explica: “Existen múltiples registros que se remontan incluso al año 1655, cuando Diego de Rosales, en su libro Historia General del Reino de Chile, señala que los indígenas chilenos utilizaban el látex de las raíces del colliguay (Colliguaja integerrima y Colliguaja odorifera) para envenenar las puntas de sus lanzas para generar heridas letales”.
Asimismo, destacó que otras publicaciones han documentado antecedentes toxicológicos de especies presentes en el territorio nacional: “Otros textos como Botánica Indígena de Chile de Ernesto Wilhelm de Möesbach señalan el uso de las semillas del matarratones (Coriaria ruscifolia) como raticida, además de antecedentes de toxicidad de plantas como el palqui (Cestrum parqui), el palán-palán (Nicotiana glauca) y el hued-hued (Gaultheria insana)”.
Necesidad de actualizar antecedentes toxicológicos
En relación con la información actualmente disponible en Chile, Bastián Caro señala que el “Listado de Plantas Tóxicas para Chile”, publicado por el Instituto de Salud Pública en 2021, mantiene vigencia debido a que “proviene de investigaciones recientes y no solo incorpora datos toxicológicos, sino también información general de las especies vegetales que permiten su reconocimiento y manejo clínico en caso de intoxicación”.
Sin embargo, el investigador enfatiza la necesidad de continuar actualizando antecedentes regulatorios y toxicológicos. “El listado de Medicamentos Herbarios Tradicionales incluye especies para las cuales existe información toxicológica que debe ser revisada y contextualizada periódicamente. En este sentido, resulta relevante fortalecer la evidencia disponible para evaluar, cuando corresponda, la actualización del listado, ya sea mediante la reconsideración de algunas especies o la incorporación de nuevas plantas con respaldo suficiente”, afirma.
En esa línea, agrega que “actualmente existen estudios acerca de algunas especies nativas y endémicas chilenas, pero son escasos, relativamente antiguos y limitados, en su mayoría, a la caracterización fitoquímica. Es necesario realizar ensayos de toxicidad para tener datos actuales sobre el peligro que representan estas especies para humanos y animales”.
Especies tóxicas y riesgos para la salud pública
Dentro de las 16 especies incluidas en la investigación, Bastián Caro destaca el caso del palán-palán (Nicotiana glauca), debido a un caso de intoxicación fatal registrado en el país.
“Me gustaría mencionar al palán-palán debido a que recientemente, en 2025, ocurrió un caso de intoxicación fatal por consumo accidental de esta planta que afectó a un hombre de 57 años en la Región de Valparaíso, provocando un paro cardiorrespiratorio”, explica.
Respecto a sus efectos, detalla que esta especie “posee un alcaloide tóxico denominado anabasina, el cual es capaz de actuar inicialmente como agonista del receptor nicotínico de acetilcolina para luego generar una desensibilización de estos receptores, provocando parálisis del músculo esquelético”.
Otra de las especies abordadas fue el matarratones (Coriaria ruscifolia), históricamente utilizado como raticida. Según indica, “esta planta posee metabolitos tóxicos denominados tutina y coriamirtina, los cuales actúan inhibiendo el receptor de glicina del sistema nervioso central, lo que puede llegar a ser fatal en humanos”.
Bastián Caro advierte que estas plantas están ampliamente distribuidas en distintas zonas del país, principalmente en la zona centro-norte: “En exploraciones realizadas en la comuna de Pirque he encontrado algunas plantas incluidas en esta investigación, como el palán-palán y el palqui”.
Además, señala la presencia de especies altamente tóxicas que actualmente no figuran en listados oficiales. Debido a ello, enfatizó la importancia de fortalecer la educación y prevención en esta materia. “Debido a que estas plantas son muy comunes de encontrar, representan un peligro latente para la salud pública, por lo tanto, es necesario darlas a conocer a la población para evitar intoxicaciones”, sostiene.
Vinculación con el Instituto de Salud Pública
La investigación se desarrolló en estrecha colaboración con el Instituto de Salud Pública (ISP), particularmente con la Unidad de Régimen de Control Sanitario y Medicinas Complementarias de la Agencia Nacional de Medicamentos (ANAMED), encabezada por la Dra. Mirtha Parada Valderrama.
El estudiante destaca el apoyo brindado por el organismo durante el desarrollo de la investigación. “Brindaron acceso a su base de datos digital, biblioteca e incluso me pusieron en contacto con la ilustradora Monserrat Herrera, quien ilustró algunas de las especies incluidas en este trabajo y colaboró en el diseño del póster presentado en las XVII Jornadas Científicas del año 2025”, señala.
Asimismo, releva el rol sanitario y preventivo del ISP: “Como la misión principal del ISP es ser el organismo de referencia del Estado, que promueve y protege a la población, es deber de esta entidad informar sobre las plantas tóxicas debido a su rol legal, sanitario y preventivo dentro del sistema de salud”.
Investigación con impacto sanitario y académico
La profesora Gabriela Valenzuela Barra destacó el valor científico y sanitario de la investigación desarrollada por Caro Moreira, así como la colaboración entre la Universidad de Chile y el Instituto de Salud Pública (ISP). Esta investigación, señala, «representa una valiosa colaboración entre la Universidad de Chile y el ISP, con un impacto relevante a nivel nacional, al aportar evidencia científica y regulatoria para fortalecer la información disponible sobre plantas nativas y endémicas chilenas con antecedentes de toxicidad”.
Asimismo, destaca el carácter interdisciplinario y el rigor metodológico del trabajo: “Destaca por su rigurosidad, compromiso y capacidad para integrar información botánica, química, toxicológica y sanitaria. A partir de una exhaustiva revisión bibliográfica y del análisis de antecedentes clínicos y regulatorios, logró identificar y documentar 16 especies vegetales nativas y endémicas chilenas con antecedentes de toxicidad”, sostuvo.
La profesora Valenzuela también indica que “la investigación evidenció que dos especies incluidas en el listado de Medicamentos Herbarios Tradicionales deberían ser reconsideradas desde una perspectiva de seguridad y regulación sanitaria”.
Finalmente, la académica concluye que “esta memoria es un claro ejemplo de cómo la investigación universitaria, articulada con instituciones públicas como el ISP, puede generar conocimiento aplicado con impacto directo en la protección de la salud de la población y en la valorización responsable de la biodiversidad chilena”.
Por su parte, Bastián Caro destaca el carácter pionero de Chile en esta materia: “A nivel global, el tema de las plantas tóxicas no ha sido tomado con la rigurosidad necesaria por organismos gubernamentales internacionales, brindando poca información oficial sobre este tema, a pesar de la información actual existente”.
*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.
Bastián Caro Moreira






