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¡Se revela la historia tras 440 años! Moneda enterrada en 1584 confirma el sitio exacto de la fundación de Puerto del Hambre en Magallanes
En la localidad del Puerto del Hambre se encontró una moneda que posee más de 400 años de antigüedad, un descubrimiento único realizado en el Estrecho de Magallanes. El hallazgo se realizó en el contexto del proyecto “Ahondando en la epopeya del fracaso: una aproximación multidisciplinaria a ciudad Rey Don Felipe (Puerto del Hambre), Magallanes, siglo XVI”, coordinado por la investigadora del Centro de Estudios Históricos y Humanidades de la Universidad Bernardo O’Higgins
En el marco de nuevas excavaciones arqueológicas, un equipo multidisciplinario de investigadores descubrió una moneda de ocho reales de más de 400 años de antigüedad en el sitio Rey Don Felipe, también conocido como Puerto del Hambre, en el estrecho de Magallanes. Pero no se trata de cualquier moneda: corresponde a la pieza utilizada en el rito de fundación de la ciudad en 1584.

Ciudad del Rey Don Felipe fue un asentamiento efímero fundado por el imperio español en el siglo XVI como parte del proyecto colonizador impulsado por el navegante Pedro Sarmiento de Gamboa. El 25 de marzo de 1584, durante la ceremonia de fundación, Sarmiento colocó la primera piedra de la iglesia y enterró una moneda de ocho reales en sus cimientos, un gesto simbólico que marcaba el nacimiento de la ciudad.
El hallazgo se realizó en el contexto del proyecto “Ahondando en la epopeya del fracaso: una aproximación multidisciplinaria a ciudad Rey Don Felipe (Puerto del Hambre), Magallanes, siglo XVI”, coordinado por la investigadora del Centro de Estudios Históricos y Humanidades de la Universidad Bernardo O’Higgins, Soledad González Díaz, y financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.

“Lo importante es que encontramos la moneda exactamente en el lugar y en la posición descritos por Pedro Sarmiento de Gamboa en sus escritos sobre el estrecho de Magallanes: sobre la superficie de una piedra en la pequeña iglesia que construyeron. Esto nos permite proyectar aproximadamente la ubicación del resto de las estructuras del asentamiento —como casas y bodegas— que aparecen consignadas en un plano del sitio que data del siglo XVI”, explica González. “Está sumamente relevante encontrar evidencias de esta naturaleza in situ, no de manera aislada, y que a su vez dialoguen con los testimonios documentales para el lugar”, señala Simón Urbina, arqueólogo de la Universidad Austral de Chile e investigador del proyecto.
El descubrimiento fue posible gracias al uso planificado de tecnologías de prospección arqueológica. Mediante un sistema de geolocalización de precisión milimétrica y detección de metales, el equipo mapeó diversos puntos del terreno registrando la intensidad de las señales y su profundidad relativa. “La moneda fue uno de esos puntos, aunque en ese momento no sabíamos qué era; solo detectamos una señal muy intensa. Con todos estos datos en la mano decidimos dónde excavar y ahí la encontramos” explica Francisco Garrido, arqueólogo del Museo Nacional de Historia Natural y responsable del equipo de teledetección, del cual también forma parte el historiador Erick Figueroa.
Es una pieza de plata, muchas veces acuñada en Potosí, conocida como real de a ocho. Fue la primera moneda de circulación global; es decir, en el siglo XVI era aceptada en España y Chile, pero también en Filipinas o China. Presenta por una cara la cruz de Jerusalén y por la otra el escudo de Felipe II. De hecho, el nombre de la ciudad alude a este monarca y busca de esta forma asegurar la protección real. “Se trata de un hallazgo excepcional, que permite conectar de manera directa las descripciones de los documentos históricos con el paisaje arqueológico del estrecho de Magallanes”, señala Joaquín Zuleta, filólogo de la Universidad de los Andes, Chile.


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