Amanece en Puerto Natales. La niebla se apodera del paisaje y nos impide observar el habitual e impactante escenario de montañas que encierra el Seno de Última Esperanza. Atrás quedan el Monte Balmaceda, el Paine Grande y tantas otras cumbres que delinean el horizonte de roca y hielo.

La vista se detiene en lo mínimo. Lo más cercano y muchas veces imperceptible. El antiguo muelle, una sucesión de elementos verticales que se pierden en la niebla. Un paisaje en extremo minimalista. La geometría del instante.

Fotografía registrada con una Cámara NikonD800E.

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