Ladera Sur Los imperdibles tesoros geológicos de Alto Biobío y su conservación
Los imperdibles tesoros geológicos de Alto Biobío y su conservación

Los imperdibles tesoros geológicos de Alto Biobío y su conservación

Alto Biobío es un lugar de un gran valor geológico, donde abundan los saberes ancestrales y contrastan realidades. En este artículo, los estudiantes de geología Ignacio Nahuelcoy y Catalina Sepúlveda nos entregan un acercamiento al valle de Queuco, un lugar de gran belleza natural, y en el que se desarrolla la preservación de prácticas culturales Mapuche. Se trata de un lugar de maravillas geológicas con pronunciadas paredes de granito, lagunas de origen glacial, numerosas fuentes terminales, centros eruptivos y rocas deformadas, entre otros atractivos que se hacen urgentes de conservar. Aquí los autores nos comparten cuatro de ellos, junto con algunas sugerencias de medidas para su conservación geológica. 

Alto Biobío, lugar de historia, cultura y saberes Pehuenche, que contrastan con el modelo de desarrollo, es una tierra en donde abundan saberes ancestrales. Ubicada en la zona cordillerana de la cuenca del Biobío, pertenece a la región del mismo nombre a unos 100 kilómetros al este de Los Ángeles, y a 50 kilómetros de la comuna de Santa Bárbara. En este polo turístico de la región del Biobío, se desarrollan durante temporada estival actividades como fiestas, festivales y ferias costumbristas, en que se puede disfrutar de la gastronomía y tradiciones locales. Sin embargo, los atractivos naturales únicos en territorio Pehuenche son la mezcla perfecta para visitar de la mano de las propias comunidades un entorno de belleza mundial durante todo el año.

Los principales valles son el río Biobío y Queuco, los cuales presentan una realidad contrastante. Por un lado, el gran Biobío -uno de los ríos más caudalosos de Chile- se encuentra intervenido por 3 mega centrales hidroeléctricas (Pangue 1996, Ralco 2004 y Angostura 2014). Estos proyectos han provocado desconfianza en comunidades locales, que han sido testigos históricos de la intervención de sus ríos y fragmentación de su cultura por empresas extractivistas, como las forestales o hidroeléctricas. Por otro lado, el río Queuco nace de las vertientes que surgen en el volcán Copahue en el límite con Argentina. Durante un viaje de unos 72 kilómetros recorre las tierras de las comunidades de Butalelbún, Trapa-Trapa, Pitril y Callaqui hasta confluir con las aguas del legendario Butaleubú o Biobío. La realidad del valle del Queuco, contrasta con la del Biobío en términos culturales y de occidentalización. La preservación de prácticas culturales, la lengua Mapuche y formas organizativas, presentan a este valle como un relicto en términos de naturaleza y cultura que se hace urgente conservar.

Inundación embalse Ralco en sector Ralco Lepoy © Ignacio Nahuelcoy
Inundación embalse Ralco en sector Ralco Lepoy © Ignacio Nahuelcoy

La belleza que alguna vez captó el interés de una creciente ola de turistas internacionales hoy comienza a resurgir. Es que este territorio es la zona más al norte que podrás encontrar milenarias araucarias siendo resguardadas por comunidades Pewenche. Además, la presencia de dos volcanes activos; Callaqui y Copahue, marcan el límite norte de la famosa falla Liquiñe – Ofqui. Esta falla que se extiende por casi 1000 kilómetros define la forma en la que se emplazan los volcanes y centros geotermales en la zona sur de nuestro país.

Las maravillas geológicas que alberga este valle cada día atraen a más aventureros y amantes de la naturaleza. Desde pronunciadas paredes de granito, lagunas de origen glacial, numerosas fuentes termales, centros eruptivos y rocas deformadas son algunos de sus principales atractivos.

Acá te contamos sobre algunos de ellos.

Laguna el Barco

La Laguna El Barco, también llamada “Kurrequiñ” en mapudungún, está al este del volcán Copahue, muy cerca de la frontera con Argentina. Posee un origen natural posiblemente asociado a fallas y está alimentada por el estero Melilafquén por el norte y por el este por el Río Truputreo. El nombre le fue otorgado debido a que su morfología está alargada en orientación norte-sur debido al control geológico-estructural presente en el lugar. La geología circundante corresponde a secuencias de lavas, localmente con morfologías hexagonales dispuestas caóticamente. Conocidas comúnmente como lavas con disyunción columnar, se forman por el rápido enfriamiento de la lava que provoca fracturas perpendiculares a la superficie del suelo. En este lugar se encuentra la Comunidad Pehuenche El Barco, quienes ofrecen servicios de alojamiento y actividades al aire libre inmersos en la naturaleza.

Laguna el Barco © elcontraste.cl
Laguna el Barco © elcontraste.cl

Termas El Avellano

Se encuentran en plena cordillera, en la comunidad de El Avellano, perteneciente al territorio Pehuenche. Las termas El Avellano se ubican en la rivera norte del río Biobío. Las aguas de este centro termal alcanzan los 73,5ºC y se caracterizan por su composición química categorizada como agua sulfatada y/o clorurada, sódica. Se puede observar la quebrada compuesta por depósitos de fragmentos de rocas angulares de distintos tamaños correspondientes a flujos piroclásticos cubiertos por coladas de rocas de composición basáltica que se disponen horizontalmente. Se asocia este centro termal a la actividad del volcán Callaqui.

El Avellano.Turismoaltobiobio.cl
El Avellano ©Turismoaltobiobio.cl

Volcán Callaqui

El volcán Callaqui es un centro volcánico cuyo edificio ha sido construido por sucesivas erupciones del tipo fisural. Los magmas evacuados por el volcán Callaqui son principalmente basaltos y andesitas basálticas emitidos esencialmente durante erupciones hawaianas y estrombolianas. El edificio volcánico posee una altura aproximada de 3.164 metros sobre el nivel del mar (msnm). Se dispone en discordancia sobre coladas de lava mucho más antiguas que pertenecen a la Formación Cola de Zorro depositadas hace unos 5 millones de años. El basamento sobre el cual se edificó el volcán Callaqui, consiste en capas de roca deformadas de edad terciaria de las formaciones Curamallín (Edad Mioceno Inferior-Mioceno Medio) y Trapa Trapa (Edad Mioceno). Actualmente, el volcán Callaqui presenta una fumarola activa en la parte alta.

Volcan Callaqui ©Ignacio Nahuelcoy
Volcan Callaqui ©Ignacio Nahuelcoy

Salto Ñireko

Esta llamativa cascada se ubica en el sector El Avellano. En este lugar las aguas que fluyen por el estero Ñireko, caen por una quebrada de aproximadamente 40 metros al río Biobío. Las rocas que componen esta quebrada llaman la atención por sus singulares formas conocidas como basaltos columnares. En este lugar suele practicarse canyoning o ser visitado en su base por pescadores y kayakistas.

Biobio Salto Malla Malla. ©Felipe Zanotti
Salto Ñireko ©Felipe Zanotti

Así como éstos, hay muchísimos lugares llamativos por su singularidad geológica. Este tipo de lugares, no sólo son atractivos por su naturaleza geológica, sino que representan un valor sagrado para las comunidades que habitan en torno a ellos. La acción humana suele degradarlos, ya sea por uso extensivo o por ausencia de medidas de protección. La conservación busca establecer una relación de equilibrio entre la actividad que se realiza en una determinada área y las consecuencias que éstas tienen en la misma. Para que futuras generaciones y otros seres puedan disfrutar de estos lugares se hace necesario implementar acciones para la conservación. A continuación, se pueden encontrar algunas sugerencias:

Acciones de preservación o control de amenazas: Corresponde al control y mantención de la condición original de los recursos naturales de un área, reduciendo la intervención humana a un nivel mínimo.

Acciones de educación ambiental: El objetivo es la formación de una sociedad que reconozca valores, aclare conceptos y desarrolle las habilidades y actitudes necesarias para una convivencia armónica con el entorno natural.

Acciones de investigación: Generalmente desarrolladas con instituciones académicas, la investigación constituye un gran aporte para alcanzar y brindar nuevos conocimientos y perspectivas respecto a la geoconservación, contribuyendo a difundir, apoyar y mejorar el manejo de los valores de conservación.

Geoturismo y ecoturismo: promover el desarrollo de un turismo sustentable, utilizándolo como una potente herramienta de cambio. A partir de experiencias, educar sobre los procesos naturales que se desarrollan en la zona y su relación con actividades antrópicas. De la misma manera, promover la conservación de la geodiversidad a través de la reflexión y el aprendizaje.

Acciones de concientización: promover espacios de encuentro comunitario vinculados a la acción como limpiezas de río, construcción de señaléticas, caminatas, eventos deportivos y educativos, etc.

La conservación va mucho más allá de las distintas figuras de protección como los Parques Nacionales. El cuidado y protección de nuestros entornos naturales depende de todos nosotros. Te invitamos a descubrir la belleza geológica de Alto Biobío y compartir con respeto con sus habitantes humanos y no humanos. Cuéntales a tus amigos, compra local, organiza actividades que generen conciencia ambiental y ayúdanos a dejar este mundo mejor que lo encontramos. Porque la conservación la hacemos todos a partir de pequeñas acciones.

** Para saber más puedes revisar el documento desarrollado por Geoturismo Chile “Elaboración de una estrategia de geoconservacion para la Comuna de Alto Biobío”. **

Galería (4)

Noticias relacionadas

Productos relacionados