-
DECLARACIÓN | Fundación Cosmos: decisión del Comité de Ministros pone en riesgo el Santuario Humedal Río Maipo y la resiliencia de todo el territorio
4 de noviembre, 2026 -
La familia que multiplicó los peces: el secreto tras la recuperación de Cabo Pulmo
4 de noviembre, 2026 -
¿Un rally junto al Gigante de Tarapacá? Alertan por recorrido en buggy promocionado en redes sociales
4 de noviembre, 2026
Día Nacional del Xoloitzcuintle y su reconocimiento como patrimonio: celebramos sus más de 3000 años de historia
El xoloitzcuintli ya es patrimonio cultural de CDMX. La declaratoria reconoce los saberes, prácticas y representaciones vinculados con este perro mexicano.
Su piel sin pelo, sus orejas erguidas y su historia milenaria hacen del xoloitzcuintli mucho más que una raza canina. Este perro nativo de México forma parte del patrimonio biocultural mesoamericano y tanto sus saberes y prácticas como representaciones fueron reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México mediante un decreto. La declaratoria (que entró en vigor al día siguiente) reconoce su valor histórico, identitario y todo el simbolismo que rodea al xolo.
Además, el Día Nacional del Xoloitzcuintle se celebrará cada 27 de octubre en México, tras ser aprobado oficialmente por la Cámara de Diputados.

Su característica más distintiva tiene una explicación genética: una mutación dominante en el gen FOXI3, relacionado con el desarrollo de la piel, el pelo y los dientes. Por eso, los xoloitzcuintles sin pelo suelen tener una dentición incompleta. Además, una misma camada puede incluir cachorros con pelo y sin él.
La variedad con pelo también es importante para conservar la diversidad genética de la raza. La mutación responsable de la ausencia de pelo no puede presentarse en dos copias sin consecuencias: cuando un embrión hereda ambas copias mutadas, no sobrevive. Por eso, los ejemplares sin pelo no pueden reproducirse entre sí para producir exclusivamente descendencia sin pelo.

Pero la historia del xoloitzcuintli también atraviesa la mitología mexica. Según esta tradición, el dios Xólotl creó al perro para acompañar y proteger a los seres humanos. Tras la muerte, el xolo podía guiar el alma de su compañero a través del río Apanohuacalhuia, en su camino hacia el Mictlán, el mundo de los muertos.
Así, a lo largo del tiempo, el xolo ha formado parte de pobras de arte, historias, representaciones populares y expresiones de la vida cotidiana. Su figura también ha sido retomada por artistas como Frida Kahlo y Diego Rivera, quienes contribuyeron a mantenerlo en el imaginario cultural mexicano. Por eso, la declaratoria reconoce la diversidad de significados construidos a su alrededor, más allá de su asociación con el Día de Muertos.

Cabe mencionar que este reconocimiento no protege, por sí mismo, al animal ni a la raza canina sino a los conocimientos, creencias, prácticas y otras expresiones de cultura que se vinculan con el xolo. Asimismo, reconoce el papel que han ejercido comunidades, investigadores, artistas, historiadores y cronistas al estudiarlo, conservarlo y transmitir los saberes en torno al xoloitzcuintli.
Como parte de las medidas de protección, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México deberá elaborar un Plan de Salvaguardia. Tambien deberá coordinar acciones para documentar, investigar, transmitir y difundir esas manifestaciones y la incorporación a la Plataforma Digital de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la capital mexicana.

Mariana Mastache