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Entre mar y alerces: Una travesía de 11 kilómetros hacia Caleta Huellelhue, uno de los bosques costeros mejor conservados del sur de Chile
Entre bosque siempreverde y mar abierto, esta ruta por el Lafken Mapu Lahual recorre uno de los últimos grandes reductos de selva costera valdiviana, rumbo a una caleta remota donde alerces milenarios y comunidades locales impulsan un turismo basado en el respeto y la conservación. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber para visitar este fascinante destino de la Región de Los Lagos.
Lejos de los masivos circuitos turísticos, el Lafken Mapu Lahual —mar y tierra de alerces en mapudungún— resguarda uno de los paisajes costeros mejor conservados de la Región de Los Lagos. Este territorio ofrece una experiencia única de contacto con espacios naturales preservados a partir del cohabitar con comunidades indígenas. Habitantes originarios de estos paisajes que han proyectado su desarrollo desde el respeto por el entorno y por todas las formas de vida.

En 2006, comunidades Mapuche Huilliche plasmaron su visión de futuro en el Plan Maestro Rewe Mapu Lahual, un documento que recoge parte de su cosmovisión y declara: “Imaginamos ser visitados y atender turistas de todo el mundo, interesados en conocer nuestras riquezas escénicas, naturales y culturales”.
Esta mirada, que entiende al visitante como un invitado que se adentra con respeto en el territorio, se expresa en senderos entre árboles centenarios como olivillos, melíes, tepas y canelos. Senderos diseñados y guiados por las propias comunidades. Una forma de acogida y encuentro de mundos que pone en valor saberes locales, culturales y la biodiversidad aquí presente.



Existen varias formas de conocer y disfrutar este territorio poco explorado: una de ellas es una travesía de 11 kilómetros entre Tril Tril y Caleta Huellelhue, recorriendo uno de los paisajes más singulares del sur de Chile: el último gran reducto de bosque laurifolio siempreverde costero en Sudamérica —conocido como selva valdiviana— de la Región de Los Lagos.
Conociendo la selva valdiviana costera
La caminata dura entre 6 a 8 horas y presenta su mayor exigencia en el primer tercio del recorrido, con una subida sostenida pero de mediana intensidad por los faldeos de la Cordillera de la Costa. Aun así, a ritmo pausado es accesible para personas con condición física media. En periodo estival, el clima templado lluvioso favorece temperaturas agradables bajo la sombra del bosque, aunque la humedad y las precipitaciones son parte del carácter del paisaje y de la experiencia de recorrer este territorio único.

El recorrido atraviesa parches de bosques de olivillo costero (Aextoxicon punctatum), que alcanzan tamaños sobre los 25 metros de altura. También se encuentran especies como el ulmo (Eucryphia cordifolia), la tepa (Laureliopsis philippiana) y una gran diversidad de helechos y epífitas como botellita (Mitraria coccinea) y coralito (Nertera granadensis), entre varias otras.
A mitad de camino, el sendero se abre junto a un estero que invita a una pausa necesaria: el lugar preciso para descansar y recargar las botellas de agua. Desde allí, el tramo final avanza sin desniveles relevantes, bordeando cursos de agua que llegan hasta el estero Pitril, entre grandes helechos, troncos cubiertos de líquenes y musgos, y un corredor de quilas que acompaña el andar pausado. La caminata continua en compañía del canto de aves como el hued-hued (Pteroptochos tarnii), carpinteros negro (Campephilus magellanicus), chucaos (Scelorchilus rubecula) e inquietos rayaditos (Aphrastura spinicauda).

El trayecto termina a orillas del estero Pitril y, desde ese punto, la continuidad del recorrido se hace exclusivamente por vía fluvial, ya que en la localidad no se utilizan autos, motos ni bicicletas. Se ingresa así a Huellelhue, donde las calles y veredas son acuáticas y el tránsito cotidiano ocurre a bordo de pequeñas embarcaciones. La navegación sigue la ruta serpenteante del Río Huellelhue y sus afluentes, en un paisaje donde la cordillera desciende hasta encontrarse con el mar.
Quienes decidan hacer el recorrido de forma autónoma en este punto deberán llamar a uno de los boteros locales para llegar hasta su alojamiento (hay varios números escritos sobre un portón de madera que indica el término del sendero). En el caso de la actividad guiada, la cual recomendamos, la ruta no termina aquí: una embarcación lleva a las y los caminantes a terminar la ruta en el estuario del río Huellelhue, donde la aventura finaliza nadando en aguas limpias y calmas.



Al final del río Huellelhue, se despliegan los imponentes bosques de alerces y olivillos costeros, y la playa La Barra, cuyo nombre proviene de la franja de arena que separa el río del mar. Sus tonos claros y aguas turquesa convierten este lugar en el escenario perfecto para disfrutar de vistas inconmensurables.
Conservación con las comunidades como protagonistas
Este sendero colinda con el Área de Conservación de Múltiples Usos Lafken Mapu Lahual, que desde 2005 resguarda 4.463 hectáreas de ambientes marinos, costeros y estuarinos. Antes de la construcción de la ruta que une Huellelhue con Riachuelo y Río Negro, este camino era la vía más rápida, y muchas veces la única, para salir de la caleta ante emergencias médicas, traslados urgentes o partos, y sigue siendo hasta hoy la conexión a pie más cercana con localidades como Maicolpue.

Cabe destacar que se trata de rutas profundamente ligadas a la historia del territorio, ya que forman parte del Fütawillimapu, el territorio ancestral Mapuche-Williche, que históricamente se utilizaron para el intercambio, economía y encuentro entre comunidades originarias.
En la actualidad ese mismo territorio se está transformando. Comunidades que por décadas se dedicaron principalmente a la pesca artesanal y a la extracción maderera, están diversificando sus actividades y apostando por el turismo de naturaleza y la conservación de la biodiversidad como una vía de desarrollo local.
En Caleta Huellelhue, la conservación del territorio se expresa en iniciativas orientadas a relevar el paisaje, la cultura y los saberes locales. En este camino, la recuperación del choro zapato -alimento emblemático de la zona- se ha vuelto un eje central, tanto por su valor ecológico, como por su significado cultural y económico. Una muestra de este proceso es la participación de sus habitantes en una de las experiencias demostrativas del Proyecto GEF Incentivos para la Conservación de la Biodiversidad, iniciativa liderada por el Ministerio del Medio Ambiente junto al Programa para las Naciones Unidas, y financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), que acompaña y fortalece el trabajo que la comunidad viene desarrollando. En esta misma línea trabajan la ONG Pesca Sustentable, el Instituto de Fomento Pesquero y estudiantes del Liceo Politécnico Pesquero de Mehuín, estos últimos apoyando en el cultivo de las semillas del repoblarán este banco natural.



Todo este trabajo busca fortalecer capacidades locales y estrechar vínculos entre conservación y educación, a través de un diálogo de saberes, donde las ciencias moderna y ancestral, se entrelazan para buscar alternativas sostenibles y con pertinencia local.
¿Cómo llegar?

Los 11 kilómetros del sendero se encuentran relativamente señalizados y sus rutas están descritas en plataformas como Suda o Wikiloc. Sin embargo, por las condiciones de señalética del sendero, lo más recomendable es contratar a un operador u operadora turística local para disminuir riesgos y poder disfrutar plenamente la experiencia en compañía de sus habitantes, quienes mejor lo conocen. Es importante considerar que el área no cuenta con guardaparques, por lo que el mantenimiento del sendero, señalética u otros servicios son realizados por los propios guías locales.
En el programa propuesto por la operadora turística Yohana Álvarez, originaria de Caleta Huellelhue, la ruta se inicia en Maicolpue, a unos 90 minutos de Osorno, con acceso en auto o bus. Desde allí, la guía realiza un traslado en vehículo 4×4 que acorta el trayecto caminable hasta el fin de Tril Tril, punto donde comienza el sendero por la Cordillera de la Costa.

Agenda tu travesía con operadores locales:
Yohana Álvarez: +56 9 6125 6498 Caleta Huellelhue Turismo Expediciones
Marcelo Repoll: +56 9 9509 4189 Ruka Trekan
Jorge Cumilef: +56 9 4443 4705



*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.
María Soledad Lorca Manquemilla