El desierto de Atacama se desvanece ante el imponente verdor del Valle del Huasco. Poco a poco avanzamos hacia la costa hasta llegar a una pequeña caleta de pescadores, donde hoy convergen –además de sus habitantes–, científicos, investigadores, viajeros y aventureros amantes de la naturaleza indómita, atraídos por este pequeño refugio ubicado a metros de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt.

Cada año durante la temporada estival, miles de personas llegan a ver los impresionantes cetáceos del desierto, y de paso, visitar a los lobos marinos, quienes comparten sus espacios con los coquetos pingüinos de Humboldt. Un espectáculo que es perfectamente posible apreciar desde un bote conducido por un pescador de la caleta, quienes en temporada de avistamiento de ballenas –de octubre a mayo– se reinventan al turismo.

Pingüinos de Humboldt ©Romina Bevilacqua
Pingüinos de Humboldt ©Romina Bevilacqua

Pero no solamente se pueden avistar ballenas o delfines nariz de botella. Durante todo el año es posible tener un panorama entretenido, ya que por sus condiciones climatológicas y ubicación estratégica, esta caleta es un destino donde podemos ir a desconectarnos y vivir una experiencia fascinante en contacto con la naturaleza.

Para los amantes de la astronomía, un buen dato: esta pequeña caleta tendrá un 100% de umbra – momento de mayor sombra en un eclipse– para el Eclipse Total de Sol que ocurrirá el próximo 2 de julio.

Acá les dejamos algunas fotos que retratan la belleza de su biodiversidad y su ecosistema único, que alberga a la mayor población de pingüinos de Humboldt del mundo.

Lobo marino adulto ©Sernatur
Lobo marino adulto ©Sernatur

Delfines nariz de botella suelen acompañar a las embarcaciones. En una de esas, con suerte incluso se puede encontrar a una ballena que decidió  parar a alimentarse y cuidar sus crías en este lugar.

Delfines nariz de botella ©Romina Bevilacqua
Delfines nariz de botella ©Romina Bevilacqua

Astroturismo: una de las actividades que se puede realizar tanto en el día como en la noche en Chañaral de Aceituno. Sus transparentes cielos, según los expertos, lo hacen uno de los lugares perfectos para apreciar en su magnitud el eclipse del próximo 2 de julio.

©Romina Bevilacqua
Actividad junto a Telescoperos Atacama Sur ©Romina Bevilacqua
En la temporada de verano, desde la Caleta Chañaral de Aceituno zarpan los botes junto a los turistas en busca de las ballenas.

Ballena fin ©Romina Bevilacqua
Ballena fin ©Romina Bevilacqua

Aunque también existe todo un mundo por descubrir bajo el agua.

También existen diversos centros de buceo que ofrecen inmersiones ©Sernatur
Diversos centros de buceo ofrecen inmersiones en la zona ©Sernatur

Y uno nunca sabe con qué sorpresas se puede encontrar en este paraíso natural.

©Sernatur
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