La Región de Los Lagos es un territorio marcado por la unión entre la cultura arriera y la cultura pesquera. Es conocida por sus frondosos bosques milenarios y su geografía única, donde los volcanes, los procesos tectónicos y los procesos glaciares han sido los principales factores que dieron forma al paisaje. Entre los volcanes activos cercanos, se encuentran el volcán Osorno -que tiene su cono cubierto por un glaciar- el volcán Puntiagudo y el volcán Calbuco. Al sur, se encuentra la isla de Chiloé, conocida por sus iglesias de madera, sus palafitos y su cultura llena de magia.

Lago Todos los Santos. Créditos: Tamara Núñez
Lago Todos los Santos. Créditos: Tamara Núñez

Recibimos una invitación por parte del Programa Ruta Escénica Lagos y Volcanes para conocer algunos lugares imperdibles de la zona y ayudar a la reactivación del turismo local. Aquí realizamos una ruta multimodal donde hicimos kayak por el río Puelo, cabalgata por la Ruta de los Jesuitas,  trekking por el Paso Desolación del Parque Nacional Vicente Pérez Rózales, bicicleta por el borde del Lago Llanquihue y Kayak por el Río Maullín.

A continuación te detallamos estas experiencias, junto con algunos destinos imperdibles que nos ayudan a conectar con la naturaleza y algunas tradiciones de uno de los destinos emergentes más importantes del sur de Chile.

Día 1. Cruce por el Estuario de Reloncaví, travesía en Kayak y termas

Nuestro viaje comienza en Caleta La Arena, donde nos espera Carlos Chávez, guía turístico de la comuna de Cochamó y dueño de la agencia de turismo Cochamó Travel, quien nos acompañara en esta travesía bordeando el Estuario de Reloncaví.  El día esta nublado y lluvioso, desde aquí, cruzamos el estuario rumbo a Caleta Puelche.

El Estuario de Reloncaví , el primer fiordo de la Patagonia, fue formado en la última glaciación, conocida como glaciación “Llanquihue”, hace más de 14 mil años atrás, donde el retroceso de los glaciares inundo los bosques, formando el estuario junto con los valles de Cayetue, Cochamó y Río Puelo.

Salmoneras en Estuario de Reloncaví. Créditos: Tomás Ortega | Austerra Society
Salmoneras en Estuario de Reloncaví. Créditos: Tomás Ortega | Austerra Society

Geográficamente, el estuario marca el final de la depresión intermedia, el punto donde la cordillera de Los Andes se encuentra con el océano Pacífico,​ y también da inicio a la Carretera Austral, que une a Puerto Montt con Villa O’Higgins. Actualmente, entristece ver el fiordo con muchas salmoneras, las cuales, según nos comentan nuestros guías, están afectando directamente la vida en el estuario.

Durante la llegada de los conquistadores españoles, y de acuerdo con sus propias crónicas, los indígenas usaban esta escena geográfica como un importante medio de conexión ya que, debido a la dificultad del territorio, el transporte se realizaba principalmente por vía acuática, siendo los ríos, los lagos y los cursos de aguas, las verdaderas carreteras del sur de Chile. Cabe destacar que, en el año 1578, en el sector de Sotomó, se llevó a cabo la primera batalla naval de América, donde tropas españolas mataron a cerca de 1000 indígenas que habitaban el sector.

Vista del estuario de Reloncaví desde las Cabañas Doña Ana, en Cochamó. Créditos: Tamara Núñez
Vista del estuario de Reloncaví desde las Cabañas Doña Ana, en Cochamó. Créditos: Tamara Núñez

“Cochamó en mapudungun significa ‘donde se encuentran los ríos de agua dulce y el mar’, y eso es la comuna de Cochamó, un punto de encuentro, el punto donde la cordillera de Los Andes se encuentra con el océano Pacífico en el estuario de Reloncaví, formado hace 14 mil años, y que da inicio a la Patagonia. Además, fue un punto de encuentro entre los caminantes y los navegantes, los Huilliches y los Mapuches. Y también, fue un punto de desencuentros, entre estos últimos y el conquistador”, nos señala Carlos, mientras cruzamos por el estuario.

Iglesia de Llahuepe. Créditos: Tamara Núñez
Iglesia de Llaguepe. Créditos: Tamara Núñez

Desde Caleta Puelche, nos dirigimos hacia Llaguepe, un pequeño poblado en el margen sur del estuario, donde almorzamos una deliciosa comida tradicional y nos preparamos para una travesía en kayak por uno de los ríos más hermosos del país: el río Puelo.

El valle del río Puelo es sin duda uno de los lugares imperdibles de la Región de Los Lagos. El río del mismo nombre es un curso fluvial binacional que nace en el lago Puelo, en el noroeste de la provincia de Chubut, en Argentina, y que recorre alrededor de 80 kilómetros para desembocar en el océano Pacífico, en la parte media del estuario de Reloncaví.

Travesía en Kayak por el río Puelo. Créditos: Rodrigo Hermosilla | Ruta Lagos y Volcanes
Travesía en Kayak por el río Puelo. Créditos: Rodrigo Hermosilla | Ruta Lagos y Volcanes

La manera más impresionante y entretenida de recorrer este río, uno de los más caudalosos de Chile, es a través de sus frías y trasparentes aguas turquesa, sintiendo su fuerza y descubriendo un paisaje lleno de vida y colores. Es por eso que nos internamos a través de sus aguas en una travesía en kayak junto a La Matería de Río Puelo y a la agencia de ecoturismo Tekeim Expediciones. Fue una experiencia, sin duda, inolvidable.

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Para finalizar el día, nos dirigimos hacia las Termas del Sol, donde pudimos disfrutar de 10 piscinas de agua termal rodeadas de senderos verdes y flora y fauna nativa, donde el sonido del agua, el viento entre los árboles, la vista a la laguna sin nombre y el calor de las termas, hacen que la visita sea una experiencia envolvente y contemplativa.

Día 2.  Desde Ralún al Lago Todos los Santos: cabalgata por el sendero de los Jesuitas

Las nubes en el cielo se movían rápido mientras dejaban, a ratos, que los rajos del sol iluminaran las copas de los ulmos, coihues, tepas y arrayanes. No había indicios de que la tormenta continuara, pero al interior del bosque la lluvia seguía cayendo. Era el inicio de la cabalgata que nos llevaría al Lago Todos los Santos, al interior del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales.

Ralún, inicio de la travesía por la Ruta de los Jesuitas. Créditos: Tamara Núñez
Ralún, inicio de la travesía por la Ruta de los Jesuitas. Créditos: Tamara Núñez

El antiguo Paso Vuriloche, también llamado ruta de los Jesuitas por sus usuarios de antaño, es una ruta ancestral que une los Lagos Rupanco y Todos los Santos y que históricamente ha sido utilizada por los habitantes del territorio para trasportarse. Comenzamos esta ruta desde la localidad de Ralún, donde emprendimos nuestra travesía guiados por arrieros de la zona.

El camino no está señalizado porque es una ruta que usa la gente del lugar para transportarse, mayoritariamente a caballo, quienes no necesitan señalización. No obstante, la huella es fácil de distinguir en la mayor parte del camino, excepto en algunos tramos donde cruzamos por unos estrechos túneles de barro formados por el constante paso del agua, penetrando en un increíble y denso bosque virgen que apenas deja entrar la luz.

Lago Todos Los Santos, Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. Créditos: Tamara Núñez
Lago Todos Los Santos, Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. Créditos: Tamara Núñez

Avanzamos de espaldas al Estuario de Reloncaví, subiendo por la cuenca cada vez más cerca de su origen. Como nos comenta Carlos Chávez: “Tú vas dejando el fiordo a tu espalda, creyendo que te alejas y te despides de él, pero en realidad solo vas donde este nace. Las aguas del Lago Todos los Santos y de la laguna Cayetué, son las que nutren al fiordo. Entonces, tu sientes que te vas del fiordo, pero recién estas empezando a recorrerlo, vas al encuentro de su nacimiento”.

Martín Pescador en el Lago Todos los Santos. Créditos: Tamara Núñez
Martín Pescador en el Lago Todos los Santos. Créditos: Tamara Núñez

El recorrido nos llevó hasta la orilla del lago Todos los Santos, donde nos esperaba una lancha para trasladarnos hacia el hotel en el cual nos alojábamos, el hotel Petrohué Lodge, donde visitamos el museo de los pioneros – el cual cuenta la historia de aquellos aventureros que pasaron o vivieron la zonay pudimos disfrutar de una vista privilegiada de aguas color esmeralda, riveras muy verdes y remates fantásticos con montañas que rozan el cielo y que lucen penachos de nieve en sus cumbres. Una maravilla.

Dia 3. Sendero Paso Desolación

Frente a nuestros ojos el lago Todos los Santos parecía evaporarse producto del frío de la mañana mientras nos preparábamos para iniciar nuestro recorrido por el Sendero Paso Desolación, travesía que recorre el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales desde el norte del volcán Osorno hacia el Sureste, hasta el sector de Petrohué. Normalmente la ruta suele hacerse al revés, pero en esta ocasión, siguiendo el espíritu pionero de la zona, realizamos este recorrido a la inversa.

Inicio (o final) Sendero Paso Desolación desde el lago Todos los Santos. Créditos: Tamara Núñez
Inicio (o final) Sendero Paso Desolación desde el lago Todos los Santos. Créditos: Tamara Núñez

La ruta toma su nombre del sendero que fue originalmente una huella ganadera por la que transitaban animales entre el lago Todos los Santos y el lago Llanquihue. El topónimo desolación hace referencia al desértico paisaje del portezuelo, el cual ha sido cubierto por ceniza volcánica y se encuentra desprovisto de todo árbol.

Gracias a su geografía marcada por las erupciones del volcán Osorno, la ruta permite transitar por dramáticos cambios de paisaje que van desde aluviones y escoriales  de origen volcánico, hasta tupidos bosques de nothofagus, todo esto mientras disfrutas de excelentes vistas panorámicas de los volcanes Tronador, Calbuco, Puntiagudo y Osorno, el cerro la Picada y el lago Todos los Santos.

Bosque de Nothofagus en Sendero Paso Desolación. Créditos: Tamara Núñez
Bosque de Nothofagus en Sendero Paso Desolación. Créditos: Tamara Núñez

El trekking tiene una duración aproximada de cuatro horas, mientras que su dificultad es de nivel intermedio. El trayecto llega a su fin en el café de Thomas, desde donde nos trasladamos a nuestro siguiente alojamiento, el hotel Lodge Las Cascadas, ubicado los pies del volcán Osorno y frente al lago Llanquihue, donde puedes disfrutar del atardecer desde una tinaja a orillas del lago.

Vista desde Hotel Lodge Las Cascadas. Créditos: Tamara Núñez
Vista desde Hotel Lodge Las Cascadas. Créditos: Tamara Núñez

Dia 4. Travesía en bicicleta desde Las Cascadas a Frutillar y Kayak por el río Maullín

Desde la playa Las Cascadas, en la comuna de Puerto Varas, agarramos nuestras bicicletas y bordeamos el lago Llanquihue, el segundo lago más grande de chile, recorriendo cerca de 40 kilómetros para llegar a la localidad de Frutillar.

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En nuestro andar, siempre custodiados por los volcanes Osorno, Puntiagudo y Calbuco, nos vamos encontrando con algunos fundos y casonas coloniales, rastros de la colonización alemana que dio vida a praderas ganaderas que no existían antes ya que el territorio se encontraba cubierto por enormes bosques milenarios de alerce.

Vista del Volcán Osorno desde el Lago Llanquihue. Créditos: Tamara Núñez
Vista del Volcán Osorno desde el Lago Llanquihue. Créditos: Tamara Núñez

El camino es largo y de dificultad intermedia, sin embargo, las bicicletas nos ayudan. El recorrido lo realizamos con el hotel Awa, quienes nos facilitaron bicicletas eléctricas asistidas, sin las cuales no habríamos sido capaces de completar todas las subidas con las que te sorprendía el camino.

Spa Cancagua, ubicado a 2km de Frutillar Bajo. Créditos: Cancagua
Spa Cancagua, ubicado a 2km de Frutillar Bajo. Créditos: Antonia Gomez

Pedaleando llegamos a Cancagua, un spa a 2 kilómetros de Frutillar Bajo con vista al Lago Llanquihue en mitad de la naturaleza. Cuando llegamos, nos explican un poco sobre el proyecto, el cual es una mezcla perfecta entre sustentabilidad y relajo, logrando un ambiente agradable y tranquilo sin la necesidad de generar grandes intervenciones en su entorno. Su impacto es mínimo.

Aquí almorzamos desde un hot-tub mirando el lago, descansando las piernas para emprender nuestra travesía en kayak por el río Maullín.

Cementerio a orillas del Lago Llanquihue. Créditos: Tamara Núñez
Cementerio a orillas del Lago Llanquihue. Créditos: Tamara Núñez

El sol esta comenzando a bajar cuando llegamos al río, mientras las aguas reflejan los rayos dorados como si fuera un espejo. Nos recibe Esteban Valenzuela, dueño de la agencia de turismo Cahuil Adventure, quien nos guía en esta travesía.

Esteban, durante el trayecto, nos cuenta que fue pionero en hacer travesías en kayak por el río Maullín, y que su sueño es lograr realizar una travesía navegable por este cause, que sea 100% navegable.

El río Maullín, de unos 84 kilómetros de extensión aproximadamente, es la única desembocadura del lago Llanquihue al mar, y no sólo cumple una función indispensable como desagüe natural, sino que además nos entrega una enorme riqueza. La cuenca del río Maullín, con sus humedales y sus manglares, es una zona rica en especies de ave. Así, mantiene 94 especies de aves acuáticas y asociadas a ambientes acuáticos y se han registrado al menos 28 especies migratorias. El área del humedal del río Maullín, además, protege una amplia diversidad de especies, incluyendo mamíferos como el Coipo (Myocastor coypus), el Huillín (Lontra provocax), el Puma (Puma concolor) y la Güiña (Leopardus guigna).

Travesía en Kayak por el inicio del río Maullín. Créditos: Tamara Núñez
Travesía en Kayak por el inicio del río Maullín. Créditos: Tamara Núñez

Con el objetivo de cuidar y conservar este maravilloso ecosistema, Esteban junto a su equipo han realizado diversas jornadas de limpieza en el río, logrando recuperar grandes cantidades de basura desde el caudal, incluyendo neumáticos y electrodomésticos. Con ello, han logrado restaurar el paisaje y poner al río Maullín en la mira de los turistas.

Sobre Ruta Escénica Lagos y Volcanes

El propósito de este Programa Estratégico Mesoregional de turismo financiado por CORFO, es posicionar la Ruta Escénica Lagos y Volcanes como un destino turístico de nivel mundial, a través del desarrollo de una oferta turística articulada, diversificada, de calidad y sustentable; potenciando, además, el turismo aventura, el levantamiento cultural y la gastronomía local.

“Este programa tiene como objetivo diversificar la oferta de la ruta lagos y volcanes -y del destino finalmente-  para potenciar el turismo local. Para cumplir este objetivo, este proyecto específico trata de la multimodalidad, que tiene que ver con recorrer la ruta escénica de distintas formas: por agua, por tierra y por aire. En este sentido, se propuso diseñar 12 experiencias de diferente dificultad de las cuales seis son auto-guiadas y seis son guiadas. Nosotros realizamos el gran tour del lago Llanquihue que involucra la zona de Patagonia Verde, con Puelo y Cochamó, y toda la cuenca del Lago Llanquihue. En este caso realizamos un tour activo, pero puede hacerse más pasivo, más contemplativo”, señala Cristian Levy de la consultora Amity Tours, quien nos guía durante este viaje.

Por otro lado, Carlos Chávez finaliza: “Esta ruta es para entender realmente cómo funciona la Patagonia, un territorio donde los ríos son las carreteras, son las venas. Entonces acá tú te vas a encontrar con la cultura de frente, vas a estar haciendo lo mismo que hacen los vecinos, que no es lo que comúnmente hace el turista. En Cochamó, por ejemplo, podemos encontrarnos con la cultura arriera y con la cultura pescadora, la conexión de los valles permite eso, que los gauchos y los pescadores convivan y ya no se sabe dónde termina y empieza la otra cultura. Y es algo que se da solamente en Cochamó, tenemos esa posibilidad de moverse poco y contemplarlo”.

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