
Alto Huemul: una herencia de Adriana Hoffmann que deslumbra en otoño
Con casi 30 años de existencia, el Santuario de la Naturaleza Alto Huemul, además de ser una zona de convergencia biológica, también es la herencia que la reconocida botánica Adriana Hoffman consiguió dejar en vida, y como en cada otoño, sus ancestrales robles cubren de color café su superficie.
Con casi 30 años de vida, el Santuario de la Naturaleza Alto Huemul nace en la búsqueda por evitar la tala indiscriminada de un bosque “catedral” compuesto de roble de Santiago (Nothofagus macrocarpa), un relicto único en la Cordillera de los Andes.

El fotógrafo y accionista de Alto Huemul, Raúl Demangel, recuerda que tras escuchar las intenciones de explotar el bosque, la reconocida botánica Adriana Hoffman se reunió con el Sr. Gonzalo De Pablo para intentar salvar la zona. “Fueron a hablar con el dueño solicitando que no destruyera el bosque. Entonces cómprenlo, dijo él. Así habría nacido la idea de reunir personas que hicieran aportes para comprar el predio, y para ello se diseñó un sistema en base a acciones”, señaló Demangel.
Esta decisión permitió que el santuario, ubicado a 60 km al este de San Fernando en plena precordillera de Chile central, preservara tanto 3.000 hectáreas de un bosque único en la zona como sus sectores aledaños.


Abarcando un total aproximado de 22.000 hectáreas, este espacio compuesto de matorrales, bosque esclerófilo, estepas y vegas andinas de la zona central, fue declarado no solo Santuario de la Naturaleza en 1996, sino que también Sitio prioritario de Conservación de Biodiversidad por la Comisión Nacional del Medio Ambiente (CONAMA) en el mismo año.
Es así como el Alto Huemul, consiguió generar un área de conservación para miles de especies, además de resguardar la cabecera de cuenca del río Claro, principal afluente del Río Tinguiririca.

Un refugio ecológico de flora y fauna nativa
Con diversos ecosistemas colindando entre sí, sus estepas cordilleranas cobijadas por extensos coironales; su bosque esclerófilo y sus 3.000 hectáreas de bosque caducifolio de Roble de Santiago (Nothofagus macrocarpa) –algunos de más de 300 años de antigüedad–, aquí se ha permitido el desarrollo de una importante riqueza de especies. El bosque caducifolio es aquel que le da sus característicos colores otoñales.
Según explica Álvaro Vivanco, montañista y accionista, Alto Huemul “se trata de una zona de transición. Es el límite más austral de bosques de roble de Santiago (Nothofagus macrocarpa) y también donde se pueden encontrar algunos de los ejemplares más grandes. Esto hace que también la fauna presente sea muy variada y se encuentren en el mismo lugar especies típicas de zonas de más al norte y de más al sur. Se da una mezcla poco común”.

Algunos ejemplos de estas llamativas combinaciones son la presencia de cactáceas al lado de nalcas, o la de pájaros carpinteros compartiendo espacio con reptiles típicos de las zonas más áridas de nuestro país.

Unido a esto, Alto Huemul cuenta con un grupo de especies propias de la zona, como lo es el lagarto pikunche (Liolaemus pikunche), o el bagrecito (Trichomycterus aerolatus), pez endémico de la zona central del país

De igual forma, entre las más carismáticas es posible encontrar en sus distribuciones más septentrional al ya mencionado carpintero negro (Campephilus magellanicus) y al gruñidor del sur (Pristidactylus torquatus), habitantes de densos bosques caducifolios. Junto a ellos, también hacen presencia especímenes de chucaos (Scelorchilus rubecula), quienes a través de su vocalización nos transportan directamente hacia los densos bosques húmedos de la zona sur del país.


Además, recientes monitoreos con cámaras trampa realizados por personal del Santuario han confirmado la presencia de pumas (Puma concolor), gato colocolo (Leopardus colocolo), quiques (Galictis cuja), peuquitos (Accipiter chilensis) y concones (Strix rufipes), los cuales, aunque difíciles de avistar, mantienen poblaciones estables.

Destacan también poblaciones de plantas como violetilla de pantano (Pinguicula chilensis), insectívora presente en altura; variedades de alstroemerias con floraciones durante los meses de diciembre a febrero, y orquídeas presentes desde octubre a diciembre.



Sin embargo, y a pesar de ser el hogar de una gran variedad de flora y fauna, el relicto también cuenta con amenazas.
Especies invasoras y otras amenazas
Las principales amenazas que actualmente se monitorean y enfrentan en el santuario son: el control de especies exóticas invasoras (EEI) como el pino de uso forestal que invade el bosque nativo y presencia de chaquetas amarillas (Vespula germanica) y especies vegetales como la zarzamora (Rubus ulmifolius) o rosa mosqueta (Rosa eglanteria) que colonizan espacios, evitando el establecimiento de especies nativas.
Además, constantemente se enfrentan problemáticas como la regulación de la actividad ganadera y pesca ilegal, entre otras. Es así que Vivanco señaló que, a pesar de ser testigo de la evolución positiva del Santuario, la zona todavía no puede evitar el tránsito de arrieros y su ganado.
“De a poco el foco ha pasado desde la ganadería hacia el turismo sustentable generando nuevas fuentes de ingreso que provienen de actividades menos dañinas para el ecosistema. Es de esperar que hacia el futuro continúe esta tendencia y alguna vez se pueda prescindir de la ganadería que es una actividad muy invasiva y dañina”, afirma Vivanco.
Los panoramas que ofrece Alto Huemul
El lugar se puede visitar y sus panoramas son diversos, siendo el más llamativo realizar cortos senderos por medio de un centenario bosque de robles, avistando la flora y fauna asociada.


Destaca el sendero Cipreses Enanos, que recorre el bosque de robles y luego un antiguo depósito volcánico con presencia de cipreses de cordillera (Austrocedrus chilensis) de más de 500 años, que tienen un tamaño máximo de 2,5 metros, condicionado por el rocoso suelo donde se emplazan. El recorrido termina en variados pozones del Estero Rondadero, que permiten refrescarse.

El sendero más popular durante toda la temporada es el que se dirige hacia la Laguna Guzmán (también conocida como Laguna Fría), que recorre 4 km de bosque, para luego salir a la zona cordillerana, encontrando reptiles como lagartija de Cristián (Liolaemus cristiani), matuasto del maule (Phymaturus maulense) y la planta insectívora violetilla de pantano (P. chilensis) una serie de aves rapaces que habitan la cordillera como halcones, águilas y aguiluchos, entre otras especies características de este ecosistema. Finalmente puedes alcanzar una laguna cordillerana de aproximadamente 400 metros de largo por 200 metros de ancho, donde es posible encontrar caiquenes (Chloephaga picta) y blanquillos (Rollandia rolland).

Finalmente, entre las proyecciones que se tienen para el Santuario de la Naturaleza, este busca sostenerse mediante la realización de actividades armónicas y alineadas con la conservación, permitiendo favorecer las condiciones para ser visitado, al mismo tiempo que se reinvierte en mejoras de instalaciones, difusión, educación ambiental, así como monitoreos y controles de amenazas.
Es así como, hace pocos días, Alto Huemul lanzó el proyecto “Nuestro Bosque”, un plan de restauración ecológica enfocada en mejorar las condiciones del matorral y bosque esclerófilo, mediante la plantación de árboles resistentes a condiciones de este ambiente, los cuales serán mantenidos por personal del Santuario y permitirán cobijar a otras especies de este ambiente.

Este proyecto es financiado por el público general, que puede “apadrinar” un árbol, plantarlo con sus propias manos en el lugar, donde dejaremos una placa informativa de quién lo plante. La persona que apadrine el árbol puede visitarlo hasta que éste pueda continuar de manera autónoma, correspondiente a 3 años, siendo parte del impacto de su acción y pudiendo visitar el resto del área protegida.
¿Cómo funciona actualmente?
Alto Huemul se encuentra abierto al público durante los meses de septiembre a junio, permitiendo conocer las 4 estaciones marcadas del año. Existen 9 senderos de diversas dificultades y atractivos, contemplando una red de aproximadamente 60 km., acompañados de 20 sitios de camping, los cuales son independientes y distantes uno de otro, cada uno contando con mesón y baño seco particular y al que se puede acceder hasta el mismo lugar en vehículo.

El área protegida cuenta con un sistema de reserva previo, con el fin de mantener una capacidad de carga acorde a una experiencia de desconexión. Las reservas se deben realizar en general con al menos dos días de anticipación y para temporada alta que corresponde a fines de semana largos y el mes de mayo con 3 semanas de anticipación.
Los canales de comunicación para realizar estas reservas son: www.linktr.ee/altohuemul, Instagram: @altohuemul, WhatsApp +56 9 5116 4827 y el correo electrónico contacto@altohuemul.cl.