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Plantas que llegan al Reino Unido para salvar a su especie: la nueva oportunidad para la icónica Dendroseris neriifolia de Juan Fernández
Una colaboración entre instituciones de Chile y Reino Unido busca resguardar una de las especies de plantas más amenazadas del Archipiélago Juan Fernández. Dos ejemplares vivos de Dendroseris neriifolia, especie endémica de la isla Robinson Crusoe y actualmente reducida a un único individuo en estado silvestre, ya se encuentran creciendo en Logan Botanic Garden, Escocia.
En las laderas de la isla Robinson Crusoe, en el Archipiélago Juan Fernández, sobrevive uno de los últimos representantes de una especie vegetal única en el mundo. Se trata de Dendroseris neriifolia, una planta endémica que actualmente cuenta con un solo individuo conocido en estado silvestre. Durante décadas, la especie ha visto disminuir su población, enfrentando las mismas presiones que afectan a buena parte de la flora endémica del archipiélago: especies invasoras, herbivoría de mamíferos introducidos, degradación del hábitat e incendios.
Hoy, conservar esa especie requiere actuar tanto en el territorio como fuera de él. Por eso, equipos de conservación en Chile han comenzado a fortalecer una estrategia que combina la propagación de plantas en Robinson Crusoe, la conservación de semillas y ejemplares en jardines botánicos y la colaboración con instituciones internacionales especializadas.
El objetivo es uno: evitar que Dendroseris neriifolia desaparezca y mantener disponible su diversidad genética para futuras acciones de conservación y recuperación de la especie.


Acciones de conservación de D. neriifolia en Robinson Crusoe y Jardin Botánico Verdenativo
El Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández (PNAJF), administrado por CONAF, constituye uno de los territorios de mayor importancia para la conservación de la flora chilena. Su aislamiento geográfico ha favorecido la evolución de una extraordinaria concentración de especies endémicas, pero también ha hecho que muchas de ellas sean especialmente vulnerables a cambios en el ecosistema.
Dendroseris neriifolia es un ejemplo extremo de esta situación. Durante la década de 1980 todavía se conocían ocho individuos de la especie en estado silvestre. Con el paso del tiempo, la población continuó disminuyendo hasta quedar reducida al único individuo conocido actualmente.
Frente a este escenario, CONAF y sus colaboradores han desarrollado distintas acciones destinadas a tratar de conservar la especie y recuperar material vegetal que pueda contribuir a futuras iniciativas de restauración en Robinson Crusoe. La especie ya está siendo propagada en el vivero del Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández como parte de acciones de conservación in situ y restauración, con apoyo de organizaciones como Island Conservation, Oikonos y Fundación Franklinia.
Asimismo, un individuo de D. neriifolia se encuentra conservado ex situ en Chile, en el Jardín Botánico VerdeNativo de Puerto Octay, en la Región de Los Lagos.


Creado en 1998 por Anton Ilijic, junto a su hija Ilse Ilijic, el Jardin Botánico VerdeNativo cuenta con 15 hectáreas a orillas del lago Llanquihue y alberga más de 700 especies de plantas nativas chilenas, incluyendo especies amenazadas y provenientes del Archipiélago Juan Fernández. El jardín desarrolla labores de conservación ex situ, investigación y educación ambiental, y forma parte de la Red Chilena de Jardines Botánicos, además de ser miembro de Botanic Gardens Conservation International (BGCI) y ArbNet. En este contexto, no solo cumple un papel relevante en la conservación ex situ y propagación de D. neriifolia en Chile, sino que de muchas otras especies de plantas chilenas amenazadas.
A medida que exista mayor disponibilidad de semillas y material vegetal para propagación, se espera también compartir material con jardines botánicos integrantes de la Red Chilena de Jardines Botánicos, exclusivamente para fines de conservación ex situ, investigación y educación.
Semillas para asegurar el futuro de la especie
Tras la recolección de semillas realizada en Robinson Crusoe en marzo de 2026 por el equipo de CONAF del Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández, en colaboración con el Jardín Botánico VerdeNativo, 29 semillas fueron trasladadas al Millennium Seed Bank de Kew Wakehurst, en Sussex, para su conservación y propagación.
Los análisis mediante rayos X realizados en el Millennium Seed Bank determinaron que 24 de las semillas tenían potencial de viabilidad.


Dos plantas llegan a Logan Botanic Garden – una estrategia frente a una carrera contra el tiempo
Como nuevo hito de esta colaboración internacional, dos de estas plántulas germinadas en Kew Wakehurst fueron trasladadas el 10 de septiembre de 2026 a Logan Botanic Garden, en el extremo suroccidental de Escocia. Las condiciones climáticas de Logan, favorecidas por la influencia de la Corriente del Golfo, son particularmente adecuadas para el cultivo de especies provenientes de Chile y para el desarrollo de colecciones destinadas a la conservación ex situ.
Para D. neriifolia, la llegada a Logan representa la creación de una nueva reserva viva fuera de su ambiente natural. Allí las plantas podrán crecer, ser monitoreadas y estudiadas, aportando conocimientos sobre su desarrollo y manejo hortícola y contribuyendo a mantener una colección viva de la especie.
La colaboración entre CONAF, Jardín Botánico VerdeNativo, Kew y Logan Botanic Garden permite así conectar directamente el territorio donde evolucionó D. neriifolia con instituciones que cuentan con infraestructura y experiencia especializada en conservación botánica.

Richard Baines, curador de Logan Botanic Garden, describió la llegada de estas dos plántulas como un momento significativo y señaló que el jardín puede desempeñar un papel importante en el conocimiento de la especie y en los esfuerzos por asegurar su futuro.
“La experiencia demuestra que las especies vegetales de las islas Juan Fernández se desarrollan bien en Logan”, señaló.
“Este es el comienzo de una nueva etapa muy interesante. Crear un entorno adecuado para su desarrollo, conocerlas y aprender más sobre su adaptación a diferentes ambientes nos brinda la oportunidad de contribuir mucho más”.
Una colaboración que cruza fronteras
Porque aunque dos de sus nuevas generaciones hoy crezcan en Escocia, la historia de esta especie sigue estando profundamente ligada a Chile y al territorio único que la vio evolucionar: el Archipiélago Juan Fernández.

Para Chile, este traslado representa mucho más que el movimiento de dos plantas. Es el resultado concreto de una colaboración que conecta el territorio donde estas especies evolucionaron con instituciones botánicas internacionales capaces de aportar infraestructura, conocimiento y experiencia para su conservación.
“Es una carrera contra el tiempo. Esta colaboración internacional para apoyar al último individuo que queda podría evitar la extinción de una especie que representa un linaje único y una historia natural irreemplazable”, señala el Ing. en Conservación de Recursos Naturales Diego Penneckamp, botánico chileno y coordinador científico del proyecto en el Jardín Botánico VerdeNativo, autor de la Flora Vascular Silvestre del Archipiélago Juan Fernández (2018).
Para la doctora Paulina Hechenleitner, Ing. Forestal e investigadora chileno-británica asociada al Royal Botanic Garden Edinburgh y al Jardín Botánico VerdeNativo, el proceso demuestra el valor de las alianzas de largo plazo entre instituciones de distintos países.
“Ver germinar esta especie demuestra la fuerza de la colaboración internacional y el valor de las alianzas de largo plazo en conservación. Es especialmente significativo abrir nuevas vías de colaboración entre RBGE, Kew y nuestros socios de conservación en Chile, construyendo sobre una relación con CONAF que comenzó hace más de 20 años”, señala.
El trabajo forma parte de una estrategia de conservación que busca combinar acciones in situ y ex situ: proteger y recuperar la especie en Robinson Crusoe, mientras se mantiene material genético y ejemplares vivos en distintas instituciones.
Para el Ing. en Biotecnología Vegetal Felipe Sáez, jefe de guardaparques del Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández, el proyecto constituye un importante esfuerzo colaborativo para fortalecer la conservación de la flora del archipiélago y es fruto de una alianza nacional entre CONAF Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández y el Jardín Botánico VerdeNativo de Puerto Octay, junto con instituciones internacionales como Kew Wakehurst, el Millennium Seed Bank y Logan Botanic Garden.

La historia de D. neriifolia refleja esta situación de vulnerabilidad. Durante la década de 1980 todavía sobrevivían ocho individuos silvestres, pero la población continuó disminuyendo hasta que, tras diversos esfuerzos de recuperación y nuevas amenazas sobre su hábitat, quedó reducida a un único árbol en estado silvestre. Desde 2017 se han realizado nuevas colectas de semillas y acciones de conservación para resguardar su material genético y apoyar futuras iniciativas de recuperación de la especie en Robinson Crusoe.
“Es una carrera contra el tiempo. Esta colaboración internacional para apoyar al último individuo que queda podría evitar la extinción de una especie que representa un linaje único y una historia natural irreemplazable”, señala Diego Penneckamp, botánico chileno y coordinador científico del proyecto en el Jardín Botánico VerdeNativo.
Los gestores de este proyecto de investigación y colaboración nacional e internacional, Penneckamp, Hechenleitner y Sáez— explican que la iniciativa forma parte de esfuerzo exclusivamente científico orientado a contribuir a la conservación a largo plazo de Dendroseris neriifolia mediante estrategias ex situ integrales que incluyen colecta, propagación, resguardo y duplicación de germoplasma en instituciones nacionales e internacionales. El objetivo es fortalecer las capacidades de conservación, asegurar la preservación de la diversidad genética de la especie y avanzar a modelos replicables con especies en similares niveles de vulnerabilidad.
Todo el proceso se ha desarrollado bajo los requisitos y protocolos establecidos por CONAF, SAG y Kew, con los permisos de investigación correspondientes y el certificado fitosanitario otorgado por el SAG para el ingreso de las semillas al Reino Unido. El material fue trasladado exclusivamente con fines de conservación e investigación científica, y no para su comercialización, ni para la extracción de compuestos químicos. De esta manera, la iniciativa busca contribuir a evitar la extinción de la especie y, al mismo tiempo, resguardar su patrimonio genético como parte de una estrategia de conservación de largo plazo. Asimismo, sus responsables esperan que esta experiencia pueda servir como un modelo de buenas prácticas para el resguardo del patrimonio genético de la flora chilena, demostrando el valor de establecer colaboraciones internacionales bajo protocolos, permisos y objetivos de conservación claramente definidos.
El trabajo no termina con la llegada de las plantas a Escocia. Las semillas restantes permanecen conservadas en el Millennium Seed Bank y se contempla continuar fortaleciendo el programa mediante nuevas colectas en el Archipiélago Juan Fernández. La combinación de conservación de semillas, propagación ex situ y acciones de recuperación en el territorio permitirá contar con distintas herramientas para enfrentar el riesgo de extinción de esta especie.

Creado en 2000 y ubicado en Wakehurst, Sussex, el Millennium Seed Bank de Kew es uno de los grandes refugios para la diversidad vegetal del planeta. En sus instalaciones se conservan casi 2.500 millones de semillas de más de 40.000 especies de plantas silvestres, muchas de ellas amenazadas. Las semillas funcionan como una reserva para el futuro.
El proyecto de conservación ex situ de D. neriifolia es posible gracias al apoyo del Mohamed bin Zayed Species Conservation Fund, que financia iniciativas de conservación de especies amenazadas en distintas partes del mundo.
Más que una historia sobre dos plantas que viajaron desde una isla remota hasta Escocia, este esfuerzo muestra cómo la conservación de una especie al borde de la extinción requiere colaboración, conocimiento y compromiso a ambos lados del mundo: desde las laderas de Robinson Crusoe, donde aún sobrevive el último árbol silvestre, hasta las colecciones botánicas que hoy permiten que una nueva generación de Dendroseris neriifolia crezca y sea protegida fuera de su hábitat natural.
*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.
Equipo LS
Kew Gardens, Logan Botanic Garden, Royal Botanic Garden Edinburgh