La organización mundial, compartió que la Vaquita Marina, especie endémica del Golfo de California, es el cetáceo que se encuentra en mayor peligro de extinción a nivel mundial, añade que los científicos preveían su desaparición para este 2021, ya que, solamente quedaban alrededor de 30, las cuales corrían el inminente peligro de ser capturadas o morir en las redes por ahogamiento.

Entre las especies amenazadas se encuentra la Tortuga Laúd, que es el reptil más pesado del planeta y la que tiene mayor longitud de su especie. En tercera posición de mayor riesgo, se encuentra el lobo mexicano, especie que fue prácticamente exterminada en 1970, bajo una campaña para erradicarlos, realizada entre México y Estados Unidos, debido a que depredaban el ganado.

En cuarta posición se encuentra el Ajolote Mexicano, que vivió históricamente en los lagos de Texcoco, Xochimilco y Chalco de la Ciudad de México, sin embargo, en la actualidad, solamente se puede percibir a una reducida parte de su población. Otra especie altamente amenazada es la Guacamaya Roja, que anteriormente se encontraba Tamaulipas, Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Campeche, pero en la actualidad solamente se encuentran en Chiapas y el 5 por ciento de la población, que se encontraba hace algunos años.

Mientras que la Mariposa Monarca, emblemática de Michoacán y del Estado de México, ha reducido su llegada al país, en cerca de 30 por ciento. También se encuentra en la lista el Jaguar, mejor conocido como Océlotl en náhuatl y Balam en maya, especie altamente ligada con diversas culturas mexicanas. Entre las especies en peligro de extinción, también se encuentran dos arrecifes, el Coral Cuerno de Alce y Pepino de Mar, los cuales, han sido sobreexplotados. Además de la Orquídea Monja Blanca, debido a que su crecimiento se encuentra altamente restringido, por plantaciones encaminadas a mejorar la economía de los pobladores, como el café, arroz, frijoles y desarrollos urbanos.

1. Vaquita marina (Phocoena sinus)

Una vaquita marina rescatada en las costas de México en 2017. Crédito: Darley Shen – Reuters
Una vaquita marina rescatada en las costas de México en 2017. Crédito: Darley Shen – Reuters

Esta especie endémica del Golfo de California es el cetáceo de mayor peligro de extinción en el mundo. Las vaquitas son las más pequeñas de las siete marsopas conocidas. Las hembras crecen hasta 140 cm (4.6 pies) de largo, mientras que los machos sonun poco más pequeños, hasta 135 cm (4.4 pies).

En 2018 se estimaba que la especie podría extinguirse en el 2021 ya que entonces quedaban menos de 30 vaquitas en el planeta. Sus mayores amenazas son la captura incidental (o enredo y el ahogamiento) en redes de enmalle usadas para la pesca ilegal de peces y camarones.

2. Tortuga laúd (Dermochelys coriacea)

Tortuga Laúd © Juan Pablo Siñuela
Tortuga Laúd © Juan Pablo Siñuela

Esta especie es tan antigua como los dinosaurios, es el reptil más pesado del planeta y la más grande de todas las tortugas vivientes, ya que crece hasta 2 metros de largo y pesando hasta 700 kg. Se puede distinguir fácilmente de otras tortugas marinas por la falta de un caparazón óseo o carapacho, además de que tiene una capacidad incomparable para regular la temperatura corporal y tolerar incluso las temperaturas extremas del círculo polar ártico.

La actividad humana amenaza a las tortugas laúd de muchas maneras. Por ejemplo, al confundir su comida de medusas con trozos de plástico transparente que andan a la deriva en el mar; además, sus huevos son colectados para el consumo humano; el desarrollo costero y el turismo irresponsable han perturbado y destruido sus playas de anidación; y las luces de la ciudad confunden a las tortugas bebés que se mueven hacia las luces en lugar de hacia el mar. Las tortugas laúd también son afectadas por colisión con barcos y pueden ahogarse en la captura incidental en redes de enmalle de pesca.

Artículo relacionado
Lo mejor de los Carnavales en Latinoamérica: Colorido, baile y despliegue de riqueza cultural

3. Lobo mexicano (Canis lupus baileyi)

Ocho camadas de lobos mexicanos han nacido en el Zoológico de Chapultepec, en la CDMX. Crédito: © Zoológico de Chapultepec.
Ocho camadas de lobos mexicanos han nacido en el Zoológico de Chapultepec, en la CDMX. Crédito: © Zoológico de Chapultepec.

Ésta es la subespecie más pequeña de lobo gris en América del Norte. Es también uno de los mamíferos más raros y en mayor en peligro de extinción en el continente, con sólo pocas docenas sobreviviendo en vida silvestre después de un programa de reintroducción.

Los lobos grises mexicanos fueron exterminados en la naturaleza en la década de 1970 como resultado de las campañas de erradicación dirigidas por los gobiernos de EE.UU. y México, y en respuesta a la depredación de ganado. Ahora que ambos gobiernos tienen programas para reintroducir y repoblar al lobo gris mexicano, la caza, la intoxicación y pérdida de hábitat permanecen como amenaza. De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), para 2018 sólo quedaban 31 lobos grises mexicanos en la naturaleza.

4. Ajolote mexicano (Ambystoma mexicanum)

El axolote o ajolote ha sido fuente de inspiración para leyendas y mitología azteca, cautivando también a escritores y científicos. Crédito: Acuario Michin.
El axolote o ajolote ha sido fuente de inspiración para leyendas y mitología azteca, cautivando también a escritores y científicos. Crédito: Acuario Michin.

El ajolote mexicano históricamente vivió en los lagos de Texcoco, Xochimilco y Chalco, en la Ciudad de México. Sin embargo, el ajolote ahora sólo se encuentra en los canales y humedales de Xochimilco. El ajolote también se utilizó en remedios populares que supuestamente podrían tratar enfermedades respiratorias como el asma y la bronquitis.

Con tantos supuestos beneficios atribuidos al ajolote, sufrió una sobreexplotación sustancial, además de que el drenaje de la tierra, la contaminación del agua y la pérdida de hábitat causada por el crecimiento de la Ciudad de México amenazan su vida. El vertimiento de aguas residuales ha contaminado gravemente lo que queda de lagos nativos de los ajolotes. En 1996, la densidad de población de la especie se estimó en 1,000 ajolotes por kilómetro cuadrado; pero en 2014, sólo 36 ajolotes se calcularon para la misma zona.

5. Guacamaya roja (Ara macao)

Guacamayas híbridas entre una Ara Macao o Ara Chloroptera, ambas especies rojas, y una Ara Ararauna, azul y amarilla. No se puede saber con certeza qué especies se mezclaron, hasta hacer análisis genéticos. Crédito: © Mabel Cornago
Guacamayas híbridas entre una Ara Macao o Ara Chloroptera, ambas especies rojas, y una Ara Ararauna, azul y amarilla. No se puede saber con certeza qué especies se mezclaron, hasta hacer análisis genéticos. Crédito: © Mabel Cornago

En México, la guacamaya roja ha sido completamente exterminada en los estados de Tamaulipas, Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Campeche. Actualmente, sólo hay dos poblaciones conocidas que habitan en menos del 5 por ciento del territorio mexicano. Estas poblaciones se encuentran en la selva Lacandona, en el lado oriental de Chiapas y en Los Chimalapas, Oaxaca.

La tala indiscriminada, la caza ilegal, el robo de los polluelos – sólo 1 de cada 10 pájaros nacidos sobrevive a la edad adulta en la naturaleza -y el tráfico de animales han puesto esta ave en la lista de especies en peligro de extinción.

6. Mariposa monarca (Danaus plexippus)

Mariposas monarca en México. Crédito: © Bárbara Tupper
Mariposas monarca en México. Crédito: © Bárbara Tupper

En 2017, la población de mariposas monarca disminuyó un 27 por ciento respecto al año anterior, y más de un 80 por ciento comparado con estimados a mediados de la década de 1990.

Esta dramática disminución ha sido en gran parte el resultado de la siembra generalizada de cultivos genéticamente modificados. La gran mayoría de maíz y soja de Estados Unidos están diseñados genéticamente para resistir el herbicida Roundup de Monsanto, que tiene como principal ingrediente activo el glifosato, un potente asesino de algodoncillo, único alimento de la oruga monarca. El aumento en el uso de Roundup y otros herbicidas con el mismo ingrediente activo (glifosato) en cultivos “Roundup Ready” ha eliminado virtualmente las plantas de algodoncillo en campos de maíz y soja del Medio Oeste de los EEUU.

7. Coral cuerno de alce (Acropora palmata)

Coral cuerno de alce. Crédito: © Wildfor.life
Coral cuerno de alce. Crédito: © Wildfor.life

Esta especie habita en aguas poco profundas y las colonias vivas exhiben una coloración amarillo, marrón o dorado y proporcionan refugio a una gran variedad de especies que interactúan y forman un complejo ecosistema.

Artículo relacionado
Argentina: el cardenal amarillo le da batalla al tráfico de animales y comienza a recuperarse

El coral cuerno de alce fue una de las especies dominantes en arrecifes someros del Caribe, pero ha disminuido drásticamente por el cambio climático. El calentamiento global ha aumentado la temperatura media del océano, y esta especie es muy sensible a incrementos de temperatura. Además, las enfermedades en corales han aumentado significativamente en las últimas décadas, matando al cuerno de alce y otros corales que forman arrecifes, posiblemente por el deterioro de la calidad del agua por diversos contaminantes.

8. Pepino de mar (Isostichopus fuscus)

Pepino de mar. Crédito: © teorema.com.mx
Pepino de mar. Crédito: © teorema.com.mx

Esta especie vive en los arrecifes rocosos, arenosos y poco profundos a lo largo del Pacífico tropical oriental, desde el norte del Golfo de California hasta Ecuador, incluyendo las Islas Galápagos. Es una especie de larga vida, de crecimiento lento que puede alcanzar 28 cm de longitud y pesar 960 gramos. Los pepinos de mar marrones son más activos durante la noche y no tienen depredadores naturales como adultos.

A pesar de su apariencia, los pepinos de mar se capturan y se comen. Sus cuerpos enteros se pueden comer crudos o hervidos. Sin embargo, el producto más importante es la pared del cuerpo deshidratado, que se conoce como “bêche-de-mer” o “trepang”. En el mundo, el crecimiento de la demanda por esta y otras especies de pepino de mar representa un riesgo de sobreexplotación para todas las poblaciones de pepino de mar.

El estado de la población es actualmente desconocido, y a pesar de los signos de sobreexplotación y su prohibición para pesca comercial, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha continuado con la emisión de permisos cada año, permitiendo la captura de decenas de miles de pepinos de mar, esencialmente estableciendo cuotas de uso de “evaluaciones de la población como proyectos de conservación” como disfraz para la explotación comercial.

9. Orquídea monja blanca (Lycaste skinnerfi)

Orquídea Monja Blanca. Crédito: © Orchi
Orquídea Monja Blanca. Crédito: © Orchi

De las 30,000 especies de orquídeas identificadas en el mundo, 1,200 se encuentran en México y más de 200 de estas especies están actualmente en peligro de extinción. Más de la mitad de las orquídeas de México crecen en los bosques de niebla, un ecosistema que cubre sólo el 1 por ciento de la nación.

El hábitat de la orquídea se ha restringido intensamente por las plantaciones de café, el cultivo de arroz y frijoles, y el desarrollo urbano. Actualmente, la especie sólo se encuentra en laderas boscosas con pendientes inaccesibles. Se desconoce el estado actual de la especie en México. Actualmente, la mayor parte de la diversidad genética de la especie se mantiene en colecciones privadas o invernaderos.

10. Jaguar (Panthera onca)

Jaguar Panthera onca Michael Schamis / Wikimedia Commons
Jaguar Panthera onca Michael Schamis / Wikimedia Commons

Conocido como “Océlotl” en náhuatl y “balam” en maya, el jaguar ha sido asociado en las diversas culturas de México con el valor, poder, la noche, el inframundo, la fertilidad de la tierra y la muerte.

Como depredadores, los jaguares controlan las densidades poblacionales de sus presas, por lo tanto la desaparición de jaguares puede alterar ecosistemas enteros. Sin embargo, la especie se enfrenta a numerosas amenazas: la pérdida y fragmentación de su hábitat, la agricultura y la ganadería, la caza, la reducción de sus presas (mamíferos, aves, reptiles y peces) y la expansión de los asentamientos humanos.

En México, más del 40 por ciento del hábitat del jaguar ha desaparecido, y ahora se limita a las zonas más apartadas y de difícil acceso en las costas del Pacífico y del Golfo, las sierras del este y del este y el sur-sureste de México.

Comenta esta nota

Comenta esta nota

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.