El 21 de junio en Chile se daba la bienvenida al invierno. Las temperaturas bajaron, llegaron las precipitaciones en julio –es uno de los meses más lluviosos de la última década, de acuerdo al ministro de Obras Públicas, Juan Carlos García– y también hubo intensas nevadas que incluyeron al norte chico y la zona central, además del sur de Chile. Así va el invierno.

Mientras Chile está bajo ese escenario, países de Europa se mantienen en pleno verano, donde este mes trajo consigo una intensa e histórica ola de calor. Por dar algunos ejemplos, Reino Unido superó por primera vez los 40 grados. Para tener una referencia en ese país, según BBC News, una ola de calor ya se considera cuando las temperaturas superan los 28°C. Junto a eso, de acuerdo a lo que consignó el medio español La Vanguardia, la ola de calor azotó a países como España, Francia, Italia, Frecia, Turquía y Portugal. Y a eso se suman incendios forestales que se propagaron hacia el Mediterráneo.

Las temperaturas del aire de la superficie a través de la mayor parte del hemisferio oriental el 13 de julio de 2022. El mapa fue producido combinando observaciones con una versión del modelo global del Sistema de Observación de la Tierra Goddard, que utiliza ecuaciones matemáticas para representar los procesos físicos en la atmósfera. NASA
Las temperaturas del aire de la superficie a través de la mayor parte del hemisferio oriental el 13 de julio de 2022. El mapa fue producido combinando observaciones con una versión del modelo global del Sistema de Observación de la Tierra Goddard, que utiliza ecuaciones matemáticas para representar los procesos físicos en la atmósfera. NASA

Con eso antecedente, hablamos con Raúl Cordero, académico de la Universidad de Santiago de Chile (USACh) y experto en cambio climático y energías renovables, para saber si es que lo que pasa en el continente europeo influiría de alguna manera en el próximo verano en Chile, qué se espera para esta estación y si volveremos a vivir lo de 2017, cuando Chile tuvo su segundo verano más caluroso en 50 años, el cual estuvo marcado también por un megaincendio forestal a la que la Corporación Nacional Forestal (Conaf) llamó “Tormenta de Fuego”.

Pero antes, es necesario entender qué pasó en Europa.

Las causas de la ola de calor europea

En todo el mundo, de acuerdo con lo que han advertido expertos durante años, el calentamiento global está haciendo de lo suyo. Eso involucra, de acuerdo a lo que explica Cordero, que evidentemente en todo el planeta los veranos tienen la tendencia a ser cada vez más cálidos.

Con eso como información de fondo, la reciente ola de calor en Europa, de acuerdo a la BBC, se ha explicado por una conjunción de factores en el clima del planeta. El mismo medio dice que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) explicó que la ola de calor se originó en el norte de África, subiendo gradualmente hacia el norte.

Aún así, un estudio publicado en la Revista Nature plantea que las olas de calor son cada vez más comunes en Europa, lo que se debe a los cambios en la corriente en chorro, una masa de aire que viaja de oeste a este alrededor del hemisferio norte, que a veces se divide en dos chorros de viento, fluyendo sobre el sur y norte de Euroasia. Esto estaría sucediendo en Europa.

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En el estudio se plantea que las olas de calor en ese continente aumentan en frecuencia e intensidad a un ritmo más rápido que otras partes del mundo. Kai Kornhuber, investigador adjunto del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Escuela del Clima de Columbia, quien fue parte de la investigación, dijo al medio Infobae que “el calentamiento global juega un papel, al igual que las olas de calor en todo el mundo, porque las temperaturas promedian alrededor de 1,1 grados Celsius más altas que a fines del siglo XIX, antes de las emisiones de dióxido de carbono y otro calentamiento global. Los gases se propagan. Así que el calor intenso se irradia desde un punto de partida más alto”. A eso se suman otros factores relacionados con el ciclo atmosférico y oceánico.

¿Podemos vivir en Chile algo similar en Chile?

Raúl Cordero, climatólogo de la Usach, explica que “lo que haya sucedido este verano boreal no dice nada respecto al verano austral y viceversa”. Pero que, aún así, el calentamiento global provocará que los veranos aumenten sus temperaturas: “No solo en Europa, sino en todo el mundo, los recortes de temperatura están rompiéndose de manera más frecuente. El recientemente roto en el Reino Unido tenía apenas tres años”.

Muchas ciudades han superado sus récord de temperatura. Foto de Shutterstock
Muchas ciudades han superado sus récord de temperatura. Foto de Shutterstock

De acuerdo con el recientemente publicado informe del estado del clima en América Latina y el Caribe, los fenómenos meteorológicos extremos e impactos del cambio climático como la megasequía, las precipitaciones extremas, las olas de calor y el deshielo de los glaciares están afectando a toda la región latinoamericana. En sus conclusiones, se dice que aumentaron las temperaturas en 0,2°C; los glaciares de los Andes Tropicales han perdido, al menos, un 30% de su superficie desde los 80’; el nivel del mar subió a un ritmo rápido; y la megasequía castiga a la zona central de Chile, poniendo a este país a la cabeza de la crisis hídrica, entre otros. Así, Chile no queda lejano.

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Con esto, ¿es posible que en Chile pase una ola de calor como la que ha sufrido Europa? Al respecto, Cordero dice que “los recortes de temperatura, en la mayoría de las ciudades de Chile, incluida Santiago, también son recientes. La mayoría se establecieron en 2017 o 2019 en el caso de Santiago. Debido al calentamiento global más pronto que tarde estos récord serán rotos. El récord de temperatura absoluta vigente hoy en Santiago es de 38,3°. No solo podría ser roto en los próximos años, sino que es probable que cruce la barrera psicológica de los 40° antes de fines de esta década”.

En 2017 en Chile se registraron récords de altas temperaturas entre la Región del Maule y la de Biobío. Según información recopilada por La Tercera, durante enero, Santiago alcanzó 37,4° -el valor más alto en 104 años-, Chillán 41,5°, Los Ángeles 42,2° y Curicó 37,3°. Eso, junto a la sequía, provocó devastadores incendios en el centro y sur de Chile que quemaron más de 600 mil hectáreas, con un importante impacto a los ecosistemas, de acuerdo a la Conaf. Luego, en 2019, las altas temperaturas volverían a afectar, especialmente, a la zona central, de acuerdo al Blog de la Dirección Meteorológica de Chile, algunas estaciones superaron los 40° el 26 de enero, como en San Felipe con 41,7°C, O’Higgins con 41,2° y Santiago con 38,3°C.

Temperaturas máximas del 26 de enero 2019 en la zona central de Chile.
Temperaturas máximas del 26 de enero 2019 en la zona central de Chile.

Sobre si podría volver algo parecido, en especial por lo vivido en 2017, Cordero dice: “aunque el cambio climático está haciendo que los veranos sean progresivamente más cálidos, los veranos más calurosos en Chile están además asociados a la influencia del fenómeno del Niño. Es probable que el próximo verano en el que se presente El Niño sea un verano en el que se rompan, no solamente los récord de temperatura vigentes actualmente en la zona centro y centro-sur, sino que también esté marcado por voraces incendios forestales. Un verano récord como el del 2017 volverá más pronto que tarde”.

Sin embargo, agrega que es poco probable que el próximo verano de 2023 sea récord, porque la previsión estacional de la Agencia Oceanográfica y Atmosférica de los Estados Unidos indica que lo más probable es que esté marcado por el Fenómeno de La Niña.

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