Adornan los árboles con hermosas flores de tonalidades rojas, pero, al mismo tiempo, se nutren de su hospedador, al que se acoplan para poder elaborar su propia savia y producir su alimento a partir de la fotosíntesis. Por ello, son considerados un parásito dañino para los árboles en los que habita.

Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar
Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar

El quintral (Tristerix corymbosus) es una planta de la familia de las lorantáceas, nativa de Chile y Argentina, que crece en los troncos y ramas de árboles y arbustos. Es un arbusto muy ramificado, siempreverde, que puede llegar a medir 1,2 metros de altura y que posee unas hermosas flores rojizas muy vistosas, que cada año florecen durante los meses de otoño e invierno. Además, posee unos frutos comestibles muy pegajosos de los que se extrae un pegamento llamado viscina, que la planta utiliza para adherir las semillas a las ramas de las plantas que parasita.

Es una planta hemiparásita, esto quiere decir que parasita bajo condiciones naturales, pero al mismo tiempo, es capaz de hacer fotosíntesis, por lo que no absorbe todos sus nutrientes de la planta hospedadora, más bien asimila los nutrientes que necesita para poder producir ella misma su propio alimento. Así lo señala Cristian Delpiano, Dr. en Biología y Ecología Aplicada e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB): “Hemiparásito quiere decir que la planta no depende completamente de su hospedador para generar recursos. Si bien, la raíz está dentro del árbol y absorbe nutrientes de él (nutrientes del suelo como el nitrógeno o fósforo), tiene hojas que producen fotosíntesis. Entonces, al hacer fotosíntesis también es capaz de generar sus propios recursos.”

Este parasitismo genera un debilitamiento general del árbol debido a que genera altas tasas de transpiración, con lo que disminuye la disponibilidad de agua. Además, ejerce un efecto sumidero por compuestos nitrogenados, carbono y nutrientes minerales esenciales, lo que le provoca un desbalance nutricional al hospedero.

Pese a lo anterior, el quintral igualmente tiene un rol ecológico muy importante ya que puede generar otro tipo de beneficios para las especies con las que interactúa. “Es una planta que depende mucho de interacciones con otras especies dentro de una comunidad. Al ser polinizada es una fuente importante de nutrientes para las aves que se alimentan de su néctar, específicamente para el picaflor chico, y también es un tipo de alimento muy importante para otras aves y animales que dispersan su semilla. Además, probablemente al ser una especie parásita, también puede tener algún un rol ecológico respecto al desempeño de las especies que habita. Por ejemplo, puede contribuir en el control de las estructuras poblacionales de algunas especies porque, obviamente, tiene un efecto negativo sobre esos individuos, por lo que puede ayudar limitar su reproducción”, indica el Dr. Delpiano.

Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar
Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar

El quintral es una parásita de hábito aéreo relativamente generalista, que es capaz de infectar un gran número de especies vegetales (23 especies nativas y 9 introducidas) tales como el maqui (Aristotelia chilensis); maitén (Maytenus boaria); chilco (Fuchsia magellanica); litre (Lithraea caustica); quillay (Quillaja saponaria); avellano (Gevuina avellana); álamo (Populus nigra); plátano oriental (Platanus orientalis); peral (Pyrus communis); entre otros.

En Chile, tenemos 3 especies diferentes de quintrales –T. Verticillatus, T. aphyllus, y T. Corymbosus– , además de otras especies de plantas parásitas. Sin embargo, Tristerix corymbosus es la más común en nuestro país, y además, es la más austral de las especies del género Tristerix. Se le encuentra naturalmente desde la Región de Coquimbo hasta Los Lagos, y es introducida en el Archipiélago de Juan Fernández.

Una especie con interacciones biológicas únicas

Quizás lo más característico e interesante que tiene el ciclo biológico de esta especie es su reproducción, pues interactúa con, por lo menos, dos especies de animales durante este proceso, sin los cuales no podría desarrollarse. “Lo particular que tienen es que dependen mucho de interacciones biológicas, por ejemplo, son polinizados casi exclusivamente por el picaflor chico, y la dispersión de sus semillas es por aves, además son hemiparasitas, entonces todo su ciclo de vida, su reproducción y su dispersión, depende de un conjunto de otras especies que cohabitan con ella”, agrega Delpiano.

Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar
Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar

En primer lugar, el quintral es polinizado casi exclusivamente por el picaflor chico (Sephanoides sephaniodes), el polinizador vertebrado más importante y abundante de los bosques templados sub-antárticos de Chile, que además, es el único polinizador de casi el 20% de las plantas leñosas de la zona. Sin el picaflor chico, la sobrevivencia del quintral, así como de muchas otras especies leñosas, se vería fuertemente amenazada.

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Al mismo tiempo, distintos estudios filogenéticos señalan que la evolución de la floración del quintral en las estaciones de otoño e invierno, puede estar relacionada con la capacidad del picaflor chico para la termorregulación (estar activo a bajas temperaturas), que le permite actuar como polinizador durante el invierno. Cabe señalar que el género Tristerix, así como los otros géneros relictuales sudamericanos de la familia de las lorantáceas, han estado interactuando desde su origen con aves del subgénero Suboscines (que tienen un origen Gondwánico), por lo que han evolucionado en conjunto durante millones de años.

Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar
Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar

Por otro lado, los quintrales nacen en los troncos y ramas de árboles y arbustos a partir de semillas que son depositadas en el hospedador por diferentes agentes dispersores, quienes se alimentan del fruto, para luego expulsar las semillas a través de las heces. Estas semillas quedan adheridas al sitio de caída y allí nacen nuevos quintrales, que penetran en la corteza, y se desarrollan y viven a expensas del vegetal parasitado, absorbiendo su savia.

Estos agentes dispersores varían de acuerdo a la zona geográfica en donde se encuentre el quintral, y son primordiales para la germinación de la semilla. Vale decir que, para que estén en condiciones de germinar, las semillas del quintral deben atravesar el tubo digestivo de un agente dispersor.

Estos agentes  pueden ser  aves de los géneros Mimus, Elaenia y Turdus sp., si el quintral está ubicado en zonas más boreales;  o el monito del monte (Dromiciops gliroides), en el caso de los bosques templados del sur del país.

Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar
Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar

Cabe destacar, igualmente, que la forma y el color del fruto del quintral va a variar dependiendo de los agentes que se encarguen de dispersar sus semillas y/o de las condiciones ambientales en las que se desarrolle. Generalmente, el fruto del quintral es amarillo y de forma esférica. No obstante, en el caso de las poblaciones de la región los bosques templados sub-antárticos, se presentan frutos verdes y de forma ovoide, una situación que ocurre solamente en esta zona.

Esto se debe principalmente a que su agente dispersor, el monito del monte, es un marsupial de hábitos nocturnos, por lo tanto no requiere de la vista para poder localizar su alimento. Por esta razón, los frutos del quintral en esta zona permanecen del mismo color que el resto de la vegetación, dado que no resulta necesario reclamar la atención del dispersor.

Por otro lado, en otras regiones más boreales, el quintral tiñe sus frutos de un fuerte color amarillo, dado que en esas zonas son aves diurnas las que se encargan de dispersar sus semillas. Esto desencadena un cambio fotoquímico muy importante que lleva a la producción de pigmentos.

Como indica el Dr. Cristian Delpiano: “Dependiendo de la zona en la que habita, el fruto cambia de color. Y eso está asociado al tipo de dispersor que tiene. Porque acá en la zona central se dispersa por aves, pero en la zona sur se dispersa por el monito del monte. Esto se debe a la selección natural. En el sur los frutos son verdes y no se ven mucho, el ave no los alcanza a ver. Pero el marsupial sí, porque se los come de noche y para él, el color no tiene ninguna incidencia, se guía más que nada por el olfato. Entonces, se puede decir que estos frutos evolucionaron acorde a su dispersor, que es el marsupial.”

Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar
Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Amelia Ortúzar

Esta especie actualmente no cuenta con una categoría de conservación. Sin embargo, se puede considerar que la relación entre el quintral, su agente polinizador y el dispersor de sus semillas constituye un caso de equilibrio ecológico muy frágil, por cuanto cualquier factor que pudiera afectar a alguna de las especies mencionadas traería como consecuencia que se afecte también al quintral.

Así mismo, se presume que cualquier afectación que esté generando la disminución de las especies hospedadoras de esta planta parásita, puede traer como consecuencia que también se vean disminuidas las poblaciones de quintrales. Así lo indica el investigador del IEB: “El problema que tienen estas especies es la reducción de hábitat en general. Por ejemplo, si bien puede ser que el quintral en si no esté en ninguna categoría de conservación, el ecosistema en el que habita si puede estar en alguna categoría de conservación y estar sometido a fuertes presiones, como sucede en el ecosistema mediterráneo aquí en Chile Central. Entonces, obviamente, están sometidos a presiones antrópicas que pueden alterar su permanencia en el futuro”.

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El quintral en la historia chilena: La leyenda de La Quintrala

La acepción femenina de quintral, “quintrala” hace referencia a una cruel y despiadada mujer, Catalina de los Ríos y Lisperguer, quien habría vivido en Santiago de Chile entre los años 1604 y 1665, y que ha sido reconocida como la mujer más temida de Chile debido a la macabra historia que le persigue.

La Quintrala fue una aristócrata y terrateniente chilena de la época de la colonia, famosa por su gran belleza y atractivo físico, pero también por su nivel de crueldad. Se la acusó de haber cometido más de 40 asesinatos -incluyendo el asesinato de su padre- y además, de tratar salvajemente a los esclavos e indígenas que estaban empleados en su hacienda “El Ingenio”, llegando incluso a causarles la muerte. Su figura, fuertemente mitificada, perdura en la cultura popular de Chile como el epítome de la mujer perversa y abusadora.

Ilustración de La Quintrala. Créditos: Museo de La Ligua
Ilustración de La Quintrala. Créditos: Museo de La Ligua

Según algunos autores, su belleza combinada con su fascinación por la tierra y la crueldad que podía ejercer sobre el resto, le valieron el apodo de La Quintrala, pero también por el quintral, la yerba amarga como la muerte, ya que el color rojo de sus cabellos sería semejante al de las flores del quintral. Mientras que según otras fuentes, el apodo derivaría del uso que hacía de esta planta, ya que se decía que castigaba salvajemente a sus esclavos e indígenas con ramas de quintral.

Actualmente, la literatura ha tomado una postura revisionista y reivindicativa frente a esta figura femenina, la única del siglo XVII en Chile, que ha sido tan despreciada a lo largo de la Historia. Algunas historiadoras y filosofas feministas sugieren que el mito en torno a La Quintrala corresponde con la intensión de satanizar a una mujer con poder, influencia y carácter fuerte, en una época donde las mujeres estaban destinadas a roles secundarios. Efectivamente, Catalina fue cruel y castigadora, pero eso era lo común en todos los terratenientes de la época, la mayor diferencia es que ella era mujer.

Propiedades medicinales del quintral

Fuera del hecho de que es considerada como una planta parásita para las especies en las que habita, el quintral es una especie muy usada dentro de la cultura mapuche para fines medicinales.

Las propiedades medicinales del quintral, sin embargo, son diferentes dependiendo del árbol en que habite. Por ejemplo, el más utilizado por los Mapuches es el quintral de maqui, para mejorar la memoria y aliviar las jaquecas. Así mismo, estudios realizados por la Universidad de Chile, señalan que la planta tiene propiedades que regulan y refuerzan el sistema inmunológico, lo que es investigado para combatir el cáncer y frenar el crecimiento de los tumores.

Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Juan Cisterna Santana 3
Quintral (Tristerix corymbosus). Créditos: ©Juan Cisterna Santana 

“Es una planta hemiparásita con propiedades medicinales, que varían según la planta a la cual parasita. Algunos de sus principios activos actúan como antiinflamatorio, antioxidante, fortalecedor del sistema inmune. También, ayudan a reducir el colesterol, aliviar jaquecas y úlceras gástricas. Y no menor es que en la medicina mapuche la utilizan para tratamientos anticancerígenos”, señala Juan Cisterna Santana, ingeniero agrónomo y profesor de química de la asociación Xilema Educación.

En medicina popular, se emplean las ramas, hojas y flores del quintral de álamo a modo de infusión para tratar ulceras estomacales, hemorragias internas, trastornos nerviosos, dolor de garganta, cefaleas. Esto debido a que se ha comprobado que este quintral permite bajar la presión sanguínea, es astringente, cicatrizante y tiene efectos antiinflamatorios y antibacteriales.

Además, desde hace algún tiempo, también se usa el quintral como decocción para bajar el colesterol. En ese sentido, el quintral del Quisco –que es el único que no tiene hojas- da mejores resultados.

Quintral del Quisco (Tristerix aphyllus). Créditos: ©Juan Cisterna Santana
Quintral del Quisco (Tristerix aphyllus). Créditos: ©Juan Cisterna Santana

Para la infusión basta con una cucharada de planta, es decir hojas, tallo y flores, sobre la que se deposita un litro de agua hirviendo, se deja reposar y se consume una taza dos o tres veces al día. Para la decocción se utiliza la misma dosis, solo que la mezcla es cocida durante 10 minutos.

Como generalmente se recomienda en el uso de tratamiento con hierbas, no debe usarse ni consumirse durante el embarazo ni en periodo de lactancia. Se recomienda siempre consultar a un médico. No utilizar instrumentos de aluminio para las preparaciones.

De esta planta, además, se extrae una tintura de color negro. “Nosotros usamos infusión de flores para aliviar dolores de cabeza, los frutos se usan para teñir ya que dan colores negros, y para las úlceras estomacales se hace infusión con flores y hojas” finaliza Juan Cisterna.

Infografia Ladera Sur - Amelia Ortúzar
Infografia Ladera Sur – Amelia Ortúzar
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