A orillas del antiguo muelle de Los Vilos, se alza una construcción de 1860 que conserva las huellas de lo que alguna vez fue un bodegón portuario. Se trata de uno de los espacios donde marinos, comerciantes y pescadores se encontraron para intercambiar mercancías, durante una época en que el puerto constituía parte de la vida económica y social de la zona. Más de un siglo después, el edificio volvería a convertirse en un lugar de encuentro, aunque esta vez a través del intercambio de ideas, expresiones artísticas y conocimiento sobre el territorio.

La zona alberga hoy al Bodegón Cultural Los Vilos, un espacio dedicado al arte contemporáneo, la educación, el patrimonio y la sostenibilidad. Desde hace más de dos décadas, sus salas y patios son escenario de exposiciones, talleres, residencias e iniciativas abiertas a la comunidad, que buscan conectar la creación artística con la historia, la cultura y los ecosistemas de la provincia del Choapa.

En 1997, el paisajista Fernando de Castro y el arquitecto Jorge Colvin llegaron a Los Vilos interesados en conocer la historia, los habitantes y la cultura de la provincia. Ese mismo año decidieron comprar la antigua bodega del puerto e iniciaron, con recursos privados, un proceso de restauración que se extendió durante varios años. La intervención no buscó únicamente recuperar el edificio, sino también contempló la creación de nuevos espacios capaces de realizar distintas actividades, con la intención de contribuir a la revitalización urbana y generar un lugar de encuentro para la comunidad.

Antiguo Bodegón. Créditos: Archivo Bodegón Los Vilos
Antiguo Bodegón. Créditos: Archivo Bodegón Los Vilos

Cuatro años después, en 2001, la antigua bodega comenzó a adquirir la forma del proyecto cultural que conocemos hoy. Se constituyó una institución privada y sin fines de lucro, que desarrolló un programa vinculado al arte, el patrimonio, el medio ambiente y la formación. En 2002 realizaron su primera exposición, «Choapa 2002«, abriendo sus puertas oficialmente y comenzando, así, su Programa de Extensión.

Desde entonces, el Bodegón Cultural Los Vilos ha desarrollado una propuesta que busca conectar la creación contemporánea con la identidad local y el cuidado del territorio, haciendo de este antiguo espacio de intercambio de mercancías un nuevo punto de encuentro para la cultura y la comunidad de Los Vilos.

Un espacio para la creación

El arte ocupa un lugar importante en la propuesta del Bodegón Los Vilos, que busca abrir en el Choapa un espacio de encuentro entre distintas formas de creación. La idea es reunir exposiciones de artistas locales, nacionales e internacionales, junto con talleres, residencias y otras instancias que permitan acercar la creación contemporánea a la comunidad.

Esa relación con el entorno también atraviesa las formas de crear. El paisaje, la memoria, los oficios y las expresiones culturales del Choapa han servido como punto de partida para explorar nuevas maneras de representar y comprender el lugar.

“El Bodegón era antiguas bodegas del puerto y uno de los edificios fundacionales de la ciudad de Los Vilos. En la actualidad, funciona como un centro de arte que combina patrimonio, arte y educación. Desde esos tres ejes, el Bodegón desea aportar al desarrollo integral de niños y niñas que habitan, y al desarrollo integral de las personas”, comenta Gustavo Arenas, Director Ejecutivo del Bodegón.

Desde sus primeros años, el proyecto incorporó el rescate y la exploración de artes y oficios locales, vinculándolos con técnicas y lenguajes contemporáneos. La cerámica es parte de ese cruce: conocimientos y referencias provenientes de la historia del territorio se transforman en objetos que conservan una identidad local, pero que también encuentran nuevas posibilidades de creación.

Catalina, encargada de la tienda de cerámicas y el café del bodegón, explica que “principalmente acá encuentran productos hechos a mano, artesanía local. Mayoritariamente encontramos cerámica gres, que es resultado de un proyecto que comienza en los años 2000 del área de artes y oficios, en la cual su misión era rescatar los oficios que encontrábamos en el territorio. Entre eso está la cerámica y dentro de ese proyecto, el Bodegón toma este oficio de una manera utilitaria y decorativa en una versión mucho más moderna”.

Hace tiempo realizaban talleres de cerámica, dirigidos para las personas de la comunidad de Los Vilos. Incluso, vino gente de otras zonas de Chile, a quienes se les enseñó distintas técnicas, como el esmaltado. Estas personas tomaron la herramienta y pudieron perfeccionar su oficio. Actualmente, la cerámica proviene de un taller en Santiago.

Con el paso de los años, esta vocación convirtió al Bodegón en un espacio de circulación e intercambio artístico dentro y fuera de Los Vilos. Las exposiciones y residencias han permitido que distintas miradas lleguen al Choapa, al mismo tiempo que artistas y creadores de la zona encuentran un lugar desde donde proyectar su trabajo. En ese cruce entre lo propio y lo externo, entre las tradiciones y las búsquedas contemporáneas, el arte funciona también como una forma de volver a mirar el territorio y abrir nuevas preguntas sobre él.

El arte como aprendizaje

Para el Bodegón, acercar el arte a las nuevas generaciones comienza mucho antes de entrar a una sala de exposiciones. A través del programa Escuela y Comunidad, el espacio recibe regularmente a estudiantes de distintos establecimientos del Choapa y propone recorridos que conectan la historia del edificio con la identidad de Los Vilos. La experiencia busca que los niños no solo conozcan el lugar, sino que lo exploren y reconozcan en él parte de la historia y los oficios de la comunidad.

“Nosotros hacemos que el Bodegón esté abierto y disponible para que todas las personas puedan venir en todo momento y encuentren aquí un lugar eh para hacerse preguntas, para dialogar, eh para crear, que es lo que vemos en las salas y en los distintos rincones”, explica la coordinadora del área, María José Gaete.

Uno de los días de nuestra estancia coincidió con la visita de un cuarto básico de un colegio en Illapel. Las actividades consisten en recorrer el Bodegón, encontrando en él una esencia de Los Vilos:

“Contamos un poco de la historia, hacemos un cruce con los oficios que aquí se hacían antes y se hacen ahora en Los Vilos, y luego de todo ese viaje en el que pasamos por los distintos lugares del Bodegón, llegamos a la sala de exposiciones, que es el punto culmine en el que conocemos la exposición y los estudiantes tienen el vínculo directo con la obra de arte que esté exhibiéndose”, señala María José.

Cada visita busca que los estudiantes se acerquen al Bodegón desde distintos ángulos: recorren sus espacios, conocen parte de la historia del edificio y descubren los oficios que han formado parte de la identidad de Los Vilos. Así, la experiencia combina exploración, patrimonio y creación, y convierte al propio Bodegón en una herramienta de aprendizaje.

El Bodegón también imparte diversos talleres para la comunidad. Entre ellos, existen talleres de ballet. La maestra Parmatma señala que estas clases tienen un gran valor, ya que «la danza no llega a las regiones. Entonces, cuando hay alguien que se interesa en hacer una escuela y entregar la danza a los niños, como está sucediendo en el Bodegón, es impagable. Y esta escuela no solo imparte, sino que también sale a los pueblos. Hemos salido a los pueblos más chicos bailando. Todo eso se debería hacer en todas partes, no solo aquí».

La apuesta también busca generar continuidad en el tiempo. Durante sus 25 años de trayectoria, el Bodegón ha desarrollado un vínculo sostenido con las comunidades educativas del territorio: actualmente, el 100% de las escuelas de la comuna participa de su programación. Para el director Gustavo Arenas, llevar estas inquietudes a las nuevas generaciones forma parte de un propósito más amplio: contribuir a una regeneración artística y cultural del Choapa, entendiendo que la cultura “es viva y se transforma”.

Cultura, naturaleza y territorio

Desde sus comienzos, la historia del Bodegón está ligada a la idea de revalorizar el territorio. La recuperación de esta antigua bodega portuaria fue también una forma de rescatar parte de la memoria de Los Vilos y otorgar un uso comunitario a uno de sus edificios históricos más fundamentales. Pero el patrimonio que se busca preservar no termina en sus muros: también comprende las expresiones culturales, los saberes locales y los paisajes que forman parte de la identidad del Valle del Choapa. Esa mirada se extiende hacia la naturaleza.

Desde sus primeros años, el Bodegón incorporó iniciativas vinculadas a la educación ambiental, la sustentabilidad y la conservación de los recursos naturales, entendiendo que conocer el entorno también es una forma de relacionarse con él. Y el territorio que rodea a Los Vilos es, en sí mismo, un santuario arqueológico y biodiverso.

El Sitio de Los Rieles, por ejemplo, es un importante sitio de ocupación temprana donde se descubrió el Hombre de Los Vilos, un esqueleto humano de más de 11.000 años de antigüedad, enterrado en posición fetal y cubierto con conchas. Este es considerado uno de los registros humanos más antiguos del país. Muy cerca también se encuentra el bosque y quebrada de Quereo, un valioso santuario natural y sitio arqueológico de Los Vilos ubicado a unos 5 km al sur del puerto. Aunque hoy esta zona se enfrente a la fragmentación de su ecosistema y la acumulación de basura en el área, sigue siendo un lugar muy preciado para los habitantes de Los Vilos.

En este sentido, el Bodegón guarda estrecha relación con las comunidades de la zona y con organizaciones que busquen resguardar y concientizar sobre el cuidado del sector. Entre ellas está la fundación Chagual, organización chilena enfocada en la conservación ambiental, la educación ecológica y la restauración de ecosistemas nativos.

Pablo Richardi, de la fundación, comenta: “En este momento como fundación Chagual estamos haciendo recorridos guiados en el bosque de Quereo para la educación medioambiental y también estamos haciendo charlas medioambientales en instituciones educacionales. Al mismo tiempo, nuestra gente de Chagual están haciendo talleres de huerto en jardines infantiles para primeras infancias, donde les enseñan reconocimiento de flora y fauna”.

En un territorio marcado por transformaciones sociales, económicas y ambientales, estas iniciativas buscan abrir espacios para observar el paisaje, reconocer sus particularidades y reflexionar sobre las formas en que lo habitamos.

La relación entre cultura y naturaleza también aparece en la programación artística del Bodegón. Actualmente, el espacio alberga “Lo uno y lo otro: un glosario terrestre”, instalación de las artistas chilenas Pilar Elgueta y Sofía Nercasseau, curada por Alexia Tala, que combina video, plantas, luces, sonidos y estructuras de madera. La obra forma parte de la trienal internacional de arte contemporáneo “Ejercicios de Empatía: tramas de lo vivo” y propone una reflexión sobre la relación entre los seres humanos y otras especies, desde una perspectiva interconectada con el territorio.

Un espacio de encuentro

A casi 25 años de su apertura, el Bodegón Cultural Los Vilos continúa construyendo su propuesta a partir de los vínculos de la comunidad con el territorio. El arte, la educación y el patrimonio no funcionan aquí como áreas aisladas, sino como distintas formas de aproximarse a un mismo lugar: conocer su historia, reconocer sus expresiones culturales, observar sus ecosistemas y generar espacios para que la comunidad pueda encontrarse con ellos desde nuevas perspectivas.

En ese recorrido, la antigua bodega portuaria ha cambiado de función, pero mantiene algo de su vocación original: ser un lugar de encuentro e intercambio. En este sentido, Gustavo señala que “El bodegón busca aportar al desarrollo integral de las personas que habitan el Valle del Choapa, especialmente a las nuevas generaciones, niños y niñas que pertenecen a establecimientos educacionales. Y también el Bodegón busca ser un polo de atracción para personas que no conocen el territorio. Esperamos poder ser un centro donde graviten distintos tipos de personas y que se puedan encontrar en torno al arte, la cultura y el patrimonio”.

Si antes por sus espacios circulaban mercancías que conectaban a Los Vilos con otros territorios, hoy circulan obras, conocimientos y oficios. Una transformación que también refleja la manera en que el propio Choapa continúa cambiando y buscando nuevas formas de relacionarse con su patrimonio y entorno natural.

Quizás ahí radica parte del propósito que ha guiado al Bodegón durante estas dos décadas: hacer del arte una herramienta para mirar el lugar que se habita y, al mismo tiempo, imaginar maneras de cuidarlo. Entre las antiguas paredes del puerto, las nuevas generaciones que recorren sus salas, los creadores que llegan al Choapa y los ecosistemas que rodean Los Vilos, el intercambio cultural continúa, esta vez como una conversación permanente entre comunidad y territorio.

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