-
Plataforma de Compensaciones Cerros Isla: El modelo chileno que transforma obligaciones ambientales en parques naturales urbanos
6 de enero, 2026 -
Sendero de Gran Recorrido de los Andes: Buscan construir camino turístico de alta montaña entre el Parque Aconcagua y el Paso Pehuenche
6 de enero, 2026 -
Yvon Chouinard, creador de Patagonia: “La vida es mucho más fácil si rompes las reglas que si intentas adaptarte”
6 de enero, 2026
Caminar junto al mar: Senderos costeros para disfrutar de este verano en familia
Desde caminatas suaves ideales para ir con niños hasta senderos que atraviesan dunas, humedales y bosques costeros, recorrer la costa a pie es una forma privilegiada de conectar con el mar y la naturaleza durante el verano. A lo largo de Chile, estos caminos ofrecen paisajes diversos, observación de fauna, aire marino y panorámicas inolvidables, combinando bienestar, contemplación y disfrute compartido. En esta selección reunimos rutas accesibles y seguras para descubrir el borde costero paso a paso, junto a Andeshandbook.
El verano es una de las mejores épocas para descubrir la costa chilena a pie. A lo largo del país, numerosos senderos permiten recorrer acantilados, caletas y playas escondidas, conectando a las personas con ecosistemas únicos donde el océano y la tierra se encuentran. Estas rutas no solo ofrecen vistas espectaculares y la posibilidad de observar fauna marina, sino que también se adaptan a distintos niveles de experiencia, lo que las convierte en una excelente alternativa para disfrutar en familia, en pareja o entre amigos.
«El senderismo costero viene a enriquecer o a ensanchar la experiencia de ir a la playa. O sea, ¿qué es ir a la playa? Para muchas personas es estar con su familia, bañarse en el mar, estar en la arena, jugar paleta, hacer asados, carretes, qué sé yo. Todo eso está bien, pero ir a descubrir un sendero para muchos es algo que no han probado. Tienen la oportunidad de enriquecer esa experiencia, de quedarse con algo aún más valioso y duradero de su visita a la playa. El senderismo costero para mí es un aporte a la cultura de la playa», señala José Antonio Mena, presidente de Andeshandbook.
Además de sus paisajes, caminar por estos senderos costeros trae consigo múltiples beneficios para la salud. La actividad física moderada que implica el senderismo fortalece músculos y huesos, mejora la movilidad y tiene un efecto positivo en la salud cardiovascular. Incluso en rutas suaves o de baja dificultad, la caminata regular ayuda a mantener la energía y el bienestar general, algo clave para disfrutar de un verano activo y al aire libre.

El contacto directo con la naturaleza también juega un papel fundamental. Diversos estudios han demostrado que caminar junto a entornos naturales reduce el estrés, mejora el ánimo y promueve mayor claridad mental. El sonido del mar, la brisa costera y la presencia constante de flora y fauna crean un ambiente ideal para desconectarse de la rutina y reconectar con el entorno, convirtiendo estas rutas en una experiencia tan revitalizante como accesible.
«Chile es mar, valle y cordillera, y quizás la manera más íntima, a escala humana, de conocer nuestros territorios es caminando. Entonces, conocer el mar y la costa, caminando, en una excursión de trekking, es la manera más cercana, la que es muy complementaria a la manera en que normalmente, o culturalmente, estamos acostumbrados a habitar», comenta Mena.
«Caminar en la playa está al alcance de miles de personas que están veraneando en los balnearios. Entonces, creo que es una actividad muy interesante y que, además, permite conocer un ecosistema completamente distinto. Nos da espacio para ver otra fauna, la desembocadura de los grandes ríos, observar el mar, mirar las piedras, las conchitas, etcétera. Por último, lo que voy a destacar también es que normalmente las rutas costeras, con excepciones, por supuesto, tienen menos desnivel que las rutas en la cordillera. En promedio, son actividades más aptas para un público amplio», añade.

Asimismo, caminar por la costa también implica asumir una responsabilidad con los ecosistemas que nos reciben. Senderos, dunas, playas y acantilados son espacios frágiles, donde pequeñas acciones pueden tener grandes impactos. Por ello, recorrerlos de manera consciente —siguiendo los principios de “No Deje Rastro”— es clave para proteger la flora, la fauna y la experiencia de quienes vendrán después.
Planificar con anticipación, transitar solo por senderos habilitados, llevarse toda la basura, respetar la fauna silvestre y evitar fogatas son prácticas simples que permiten disfrutar del paisaje sin dejar huella, entendiendo que somos visitantes en territorios que tienen su propio equilibrio.

«El sentido común siempre es el menos común de los sentidos, pero, por supuesto, hay que llevarse todo lo que uno lleva. Nosotros en Andeshandbook recomendamos muchísimo a todas las personas que les interesa ir a caminar a la naturaleza que conozcan los principios de No Deje Rastro. Es un programa que sistematiza siete principios rectores, no son reglas, sino que son principios que se pueden aplicar para resolver situaciones en la naturaleza y que nos permiten desenvolvernos para tener un impacto acotado, más respetuoso», comenta Mena.
Por último, el senderismo costero es una invitación a compartir. Ya sea en grupo, en familia o en solitario, estas caminatas abren espacios para conversar, hacer pausas frente al mar y disfrutar de momentos simples pero significativos. En esta selección —elaborada junto a Andeshandbook— reunimos algunas de las mejores rutas costeras del país, pensadas para quienes buscan disfrutar del verano caminando por paisajes inolvidables y de manera segura.


1. Bioparque Puquén – Los Molles (Región de Valparaíso)
Este parque privado de 200 hectáreas destaca por su paisaje costero semidesértico y por el Puquén, una formación geológica donde el mar asciende por una grieta vertical generando un chorro similar al soplido de una ballena —origen del nombre en lengua molle. El sector alberga una notable biodiversidad, incluyendo poblaciones de lúcumo silvestre (Pouteria splendens), en peligro crítico, además de alstroemerias, chaguales y diversas aves. Desde los acantilados es posible observar lobos marinos en un islote cercano y, ocasionalmente, zorros chilla. La primavera destaca por la abundante floración.
Acceso: Desde Santiago o Valparaíso se llega por la Ruta 5 hasta el cruce hacia Los Molles. Dentro del pueblo, se asciende por Vicente Huidobro hasta El Lúcumo, avanzando hasta la intersección con Gabriela Mistral, donde está la entrada del parque. Hay estacionamiento gratuito. En transporte público, se puede descender en el cruce de Los Molles y caminar hasta el acceso.
Servicios e infraestructura: No hay agua ni alojamiento dentro del parque; en Los Molles existen múltiples alternativas. La visita se realiza por senderos señalizados y el horario es de 10:00 a 17:00. Tarifas referenciales (2024): adultos $5.000; niños $3.000; tercera edad $2.000.


2. Campo Dunar de Ritoque – Río Aconcagua (Región de Valparaíso)
Este extenso sistema de dunas se ubica al norte de la desembocadura del río Aconcagua y destaca por su paisaje cambiante: en el centro, el terreno arenoso crea la sensación de estar en pleno desierto, mientras que hacia el sur y el este el estero Mantagua aporta vegetación, lagunas y humedales que contrastan con la aridez. En los límites meridionales también es posible apreciar algunas construcciones de la Ciudad Abierta de Ritoque, lo que convierte el recorrido en una mezcla atractiva entre naturaleza y arquitectura.
Acceso: Desde Concón se debe tomar la ruta F-30-E hacia el norte. Tras cruzar el puente del río Aconcagua, entre el kilómetro 73,4 y 73,5, se encuentra el acceso público al borde costero. Se avanza por este camino hasta llegar a la línea férrea junto a la playa, donde comienza el sendero y hay amplio espacio para estacionar. Es posible continuar en vehículo hacia el norte por el camino paralelo al tren, aunque no es necesario para iniciar la caminata.

Servicios e infraestructura: El acceso es público y gratuito. No existen servicios dentro del campo dunar; la oferta de alojamiento, restaurantes y comercio se encuentra en Concón, especialmente en su borde costero.
Recomendaciones: El camino de tierra que conecta la ruta F-30-E con la vía férrea suele estar en mal estado, por lo que se recomienda usar vehículos altos o 4×4. La mayor parte del recorrido carece de sombra, por lo que es fundamental llevar protección solar, agua suficiente y ropa ligera.

3. Tranque Tricao y Humedal Giverny – Parque Tricao (Región de Valparaíso)
El Parque Tricao, en Santo Domingo, es un proyecto privado de conservación conocido por albergar el aviario más grande de Sudamérica. Sin embargo, sus senderos en torno al tranque y al humedal ofrecen una experiencia igual de valiosa. El embalse formado por las aguas del estero Tricao concentra una notable diversidad de aves acuáticas, y junto a él se encuentra un humedal, en el que existe un jardín inspirado en el famoso jardín Giverny en Francia que inspiró a Monet. El recorrido permite observar abundantes flores y especies como patos colorados, cuchara y gargantillo, además de cisnes de cuello negro. En la ribera del tranque también existe una playa artificial donde es posible realizar paseos en kayak.
Acceso: Desde Santo Domingo, se toma la Ruta 66 hacia el sur por unos 9 km hasta el cruce a Las Brisas. Se gira hacia el oeste (derecha) y se avanza 4 km por el camino que conduce al condominio privado Las Brisas. Antes de llegar a él, la entrada al parque aparece señalizada a mano izquierda. Para este sendero se recomienda ingresar por el acceso sur y estacionar en la Plaza de la Virgen.

Servicios e infraestructura: La entrada general cuesta $8.000 para adultos y $5.000 para niños y personas mayores. El acceso al aviario se paga por separado y todas las entradas deben adquirirse a través del sitio web del parque. Hay baños en distintos puntos (sin agua potable), zonas de picnic y quinchos. No ofrece alojamiento.
Recomendaciones: Llevar suficiente agua, ya que la disponible en el parque no es apta para consumo. Es posible comprar alimentos en un supermercado fuera del recinto. Se solicita no alimentar ni intervenir a la fauna silvestre y llevarse toda la basura. En la Plaza de la Virgen hay un mapa con las rutas disponibles.


4. Mirador de los Caucao – Caleta Cóndor (Región de Los Lagos)
En la costa de la Región de Los Lagos se esconden algunas de las playas más bellas del sur de Chile, rodeadas de bosques siempreverdes y comunidades huilliches que han habitado el territorio por generaciones. En este entorno se encuentra Caleta Cóndor, famosa por su playa de arena blanca, aguas turquesas y el paisaje nativo que la circunda. La caleta es un punto central en el sendero que atraviesa el territorio de Mapu Lahual, desde Maicolpué hasta Manquemapu. También se pueden realizar excursiones a los alerzales (lahuales) de la cordillera de la Costa, navegar por el río Cholhuaco y visitar el mirador de la caleta.
Acceso: Desde Osorno se llega a Bahía Mansa por la Ruta U-40 (62 km). En el muelle salen embarcaciones hacia Caleta Cóndor, con un valor aproximado entre $8.000 y $10.000 por tramo y un viaje de 1,5 a 2 horas. También es posible acceder a pie por el trekking que parte en Maicolpué, aunque es una ruta larga que se realiza en uno o dos días. Una vez en la caleta, el sendero al mirador comienza en un paso privado donde se cobra una tarifa de acceso.

Servicios e infraestructura: Para acceder al mirador se paga una entrada de $2.000 por persona. En los alrededores de la caleta existen campings equipados con baños y duchas (usualmente de agua fría), además de hospedajes familiares con desayuno. Los valores van desde $2.000 por persona por noche en camping a alrededor de $12.000 en alojamientos. La disponibilidad puede variar, por lo que se recomienda contactar directamente a la comunidad Mapu Lahual.
Recomendaciones: Llevar provisiones desde Bahía Mansa, ya que el pequeño almacén de la caleta puede estar desabastecido. Se aconseja evitar fogatas debido al riesgo de incendios y siempre retirar la basura, ya que su gestión es limitada en la zona. El clima es muy variable, por lo que es necesario llevar impermeable y planificar con flexibilidad, pues las marejadas pueden impedir el retorno.
Equipamiento: Zapatillas o botas de trekking, ropa para lluvia, protector solar, traje de baño y equipo de campamento si se permanece varios días.


5. Sendero Troncal Mapu Lahual – Osorno (Región de Los Lagos)
El Sendero Troncal Mapu Lahual es una de las rutas costeras más notables del sur de Chile. A lo largo de 43 kilómetros, une playas de arena blanca, acantilados y extensos bosques templados lluviosos, uno de los ecosistemas más escasos del planeta. La travesía atraviesa el territorio indígena Mapu Lahual (500.000 hectáreas), una red de parques comunitarios administrados por las comunidades huilliches de Maicolpué Río Sur, Loy Cumilef y Caleta Cóndor, reconocida internacionalmente por su valor biológico y cultural. El recorrido puede hacerse completo o por tramos, conectando localidades como Playa Tril Tril, Caleta Huellelhue, Caleta Cóndor y Manquemapu.
Acceso: El sendero se puede comenzar por el norte, desde Playa Tril Tril (3 km al sur de Maicolpué), o por el extremo sur, en la comunidad de Manquemapu. En vehículo, el acceso norte es directo hasta el estacionamiento de Tril Tril. Para ingresar por el sur se viaja desde Purranque por la Ruta U-90 hacia la costa. En transporte público hay buses diarios desde Osorno a Maicolpué, y servicios esporádicos desde Purranque a Manquemapu. Desde Maicolpué, quienes inicien por Tril Tril deben caminar o coordinar el traslado para cubrir los últimos kilómetros.


Servicios e infraestructura: No se requieren permisos para recorrer la ruta, aunque algunos miradores en Caleta Cóndor cobran entrada. En el trayecto existen opciones de alojamiento en Maicolpué, Caleta Huellelhue, Caleta Cóndor y Manquemapu, con valores que varían entre $4.000 y $15.000 por persona según camping u hospedaje. En varias de estas localidades se ofrecen comidas, lo que permite realizar la travesía sin cargar equipo de campamento, siempre con reserva previa. Durante el verano aumenta la demanda, especialmente en Manquemapu debido al Festival Nómade.
Recomendaciones: El clima es muy variable, por lo que es clave revisar el pronóstico, llevar vestuario para lluvia y GPS o aplicación con track cargado. Los ríos pueden crecer en invierno, dificultando los cruces. Hay señal telefónica solo en puntos aislados, por lo que se sugiere que el grupo tenga chips de distintas compañías. Se debe retornar con toda la basura y está prohibido encender fuego.


6. Mirador Máximo Villaflor – Parque Nacional Pan de Azúcar (Región de Atacama y Antofagasta)
Este sendero ofrece una de las vistas más emblemáticas del Parque Nacional Pan de Azúcar, un lugar reconocido por su enorme riqueza biológica y paisajística. El recorrido permite adentrarse en un ecosistema dominado por especies xerofíticas —principalmente cactáceas— que prosperan gracias a la camanchaca. A lo largo del camino es posible observar guanacos y, desde el mirador, una panorámica privilegiada hacia la isla Pan de Azúcar, hábitat de pingüinos de Humboldt y patos yunco. Además, el sendero atraviesa una zona de valor arqueológico donde se han hallado vestigios de antiguos asentamientos costeros.
Acceso: Desde Chañaral se toma la ruta C-120 rumbo al parque, recorriendo 27 km de ripio en buen estado hasta la caleta Pan de Azúcar (aprox. 30 minutos). No existe transporte público oficial, pero es posible coordinar taxis o colectivos locales para el traslado ida y vuelta.
Servicios e infraestructura: El parque cuenta con cinco campings concesionados con baños y sectores habilitados para cocinar. También ofrece cabañas al interior de la unidad. No hay agua potable disponible, por lo que es obligatorio llevar toda el agua necesaria desde Chañaral. La entrada se paga en portería y puede reservarse en línea. No se permite el ingreso con mascotas, las fogatas están prohibidas y se recomienda transitar solo por los senderos habilitados. Durante el verano se ofrecen arriendos de bicicletas y en la caleta hay cocinerías con productos locales.



7. Las Lomitas – Parque Nacional Pan de Azúcar (Región de Atacama y Antofagasta)
Este sendero atraviesa un paisaje de lomas suaves en pleno desierto costero. La caminata es tranquila y permite disfrutar del silencio y la amplitud del entorno, mientras el sendero asciende de forma gradual hasta un farellón costero ubicado a más de 800 metros de altura, desde donde se obtienen vistas panorámicas sobre el parque y el océano.
Acceso: Desde Chañaral se ingresa por la ruta C-120 en dirección a la caleta Pan de Azúcar (27 km de ripio en buen estado). Para llegar al inicio del sendero se continúa 19 km más hacia el norte por la ruta C-120, desde el Centro de Información Ambiental Conaf (CIA Conaf), y luego se toma un desvío a la izquierda por la quebrada Las Chilcas, avanzando 7 km hasta el sector de estacionamiento. También es posible acceder desde el norte por la ruta C-112, tomando el mismo desvío hacia la quebrada.
Servicios e infraestructura: El parque cuenta con cinco campings concesionados con baños, además de cabañas habilitadas para alojamiento. No hay disponibilidad de agua potable, por lo que es esencial llevar toda el agua necesaria desde Chañaral. La entrada se paga en portería y el parque opera entre las 9:00 y las 18:00. No se permite el ingreso con mascotas ni hacer fogatas, y se recomienda recorrer únicamente los senderos habilitados.



8. Zapallar – Cachagua (Región de Valparaíso)
Este clásico sendero costero une Zapallar y Cachagua en una caminata de unas dos horas marcada por acantilados, pequeñas playas escondidas y vistas continuas del Pacífico. El recorrido combina tramos de rambla en buen estado con sectores de “salto de rocas”, donde se avanza entre formaciones graníticas irregulares, siempre acompañados por el sonido de las olas. En el trayecto es posible observar fauna marina como chungungos, lobos marinos y, frente a Cachagua, la conocida Isla de los Pingüinos, hogar del pingüino de Humboldt.


Acceso: La caminata puede iniciarse en ambos sentidos, pero suele comenzar en Zapallar, en el sector de Mar Bravo. Desde allí se toma el sendero costero hacia el sur. Quienes prefieran evitar la sección de rocas pueden acceder directamente a la rambla bajando por el sendero cercano al bosque El Pangue. Hacia la mitad del recorrido se llega a la playa El Pangue, desde donde continúa una rambla en excelente estado que facilita el avance hasta Cachagua.
Servicios e infraestructura: Tanto en Zapallar como en Cachagua hay estacionamientos, baños en zonas urbanas y acceso a servicios básicos como cafés y almacenes. El sendero en sí no cuenta con infraestructura formal, pero la ruta es frecuentemente transitada y está cerca de áreas residenciales. En Cachagua, la playa y la plaza están a pocos minutos del final del recorrido.



9. Mención honrosa – Rutas costeras de Chiloé (Región de Los Lagos)
El archipiélago de Chiloé concentra algunas de las caminatas costeras más diversas y escénicas del sur de Chile. Sus senderos recorren playas, dunas, acantilados y densos bosques siempreverdes, combinando naturaleza prácticamente intacta con una fuerte presencia cultural y comunitaria. Las rutas se adaptan a distintos niveles de experiencia, desde paseos breves y accesibles hasta travesías exigentes de varios días.
Entre las alternativas más conocidas se encuentran los senderos del Parque Nacional Chiloé, como Las Dunas de Cucao, Cole-Cole y Huelde, que permiten explorar el borde costero del sector occidental de la isla, atravesando humedales, selva chilota y playas remotas. Estos recorridos destacan por su biodiversidad, la presencia de aves marinas y la sensación de aislamiento, especialmente en los tramos más largos.
Otro punto imperdible es el Parque Tepuhueico, donde senderos como Del Tiempo, Las Ñochas, y el circuito hacia Playa Tricolor ofrecen caminatas de dificultad media, con bosques costeros, acantilados y miradores naturales sobre el océano.


Acceso: Los senderos se pueden iniciar en el interior de los parques. Para mayor autonomía, se recomienda arrendar un vehículo para llegar hasta ellos, aunque también existen buses y colectivos locales hacia los principales puntos de inicio.
Servicios e infraestructura: En Cole-Cole hay campings, refugios y servicios básicos administrados por Conaf y comunidades locales. En las rutas más cortas no existe infraestructura.
Recomendaciones: El clima es muy variable, incluso en verano. Se recomienda llevar vestimenta impermeable, calzado adecuado para barro, protección solar y GPS o aplicación con el track cargado. En travesías largas, coordinar previamente con Conaf y respetar las normas del parque, incluyendo el retiro de toda la basura y la prohibición de fogatas.



Andeshandbook es una organización sin fines de lucro que nace en el año 2000 en Chile y que desde entonces tiene la misión de documentar y difundir la mejor información sobre rutas y montañas de los países andinos. Para tener acceso ilimitado a todas las rutas y funcionalidades de Andeshandbook, y todos los descuentos en marcas amigas del proyecto, es posible probar gratis el primer mes en su plan premium.
Jǒzepa Benčina Campos
Andeshandbook