Ladera Sur Bosque nativo: el corazón de la Tierra necesita ayuda
Bosque nativo: el corazón de la Tierra necesita ayuda

Naturaleza

Bosque nativo: el corazón de la Tierra necesita ayuda

“Tenemos la convicción, que para tomar conciencia real de la problemática que afecta al bosque nativo y el medio ambiente, es urgente dejar de creer que la responsabilidad y soluciones pertenecen a otros”, nos dice nuestro colaborador invitado de la semana, Álvaro Sandoval, Presidente de la Fundación Núcleo Nativo. ¡No te pierdas esta columna aquí!

La relevancia del bosque nativo radica en su trascendencia para la sostenibilidad de la vida y la conservación de la biodiversidad; nada más y nada menos que para la supervivencia de la humanidad y la Tierra.

La vida, el estado de conservación de los ríos y lagos, de los mares y ecosistemas terrestres, entre otros, dependen de la salud de los bosques. Todo está entrelazado y el equilibrio que existe entre cada uno de los componentes que forman parte de este entramado, repercute en la calidad de sobrevivencia que hoy gozamos y la que recibirán las futuras generaciones.

Proyecto Maule ©Núcleo Nativo
Proyecto Maule ©Núcleo Nativo

Es en ese contexto, que la participación del ser humano es clave, ya que es el principal responsable del estado ecológico del entorno natural, y hoy puede ser un agente activo y positivo, generando servicios ecosistémicos (*) que aceleren los procesos de restauración de bosques, ríos, mares, entre otros. Esto bajo el entendimiento de que somos parte de un sistema, del cual dependemos como humanidad.

Es allí donde aparece la misión fundamental de la Fundación Núcleo Nativo, en su trabajo con y para las comunidades, que incluye a familias emprendedoras, organizaciones sociales, escuelas y entidades vinculantes. Gracias a ellas es posible desarrollar servicios ecosistémicos, a través de emprendimientos de familias que cultivan viveros de árboles nativos.

Vivero Chiloé ©Núcleo Nativo
Vivero Chiloé ©Núcleo Nativo

Tenemos la convicción, que para tomar conciencia real de la problemática que afecta al bosque nativo y el medio ambiente, es urgente dejar de creer que la responsabilidad y soluciones pertenecen a “otros”. Cada persona está llamada y tiene la obligación de ser un agente activo para el cambio, de informarse. Y no importa el tamaño del aporte ¡Todo suma! Es el gran capital que tenemos para contribuir al equilibrio global y su trascendencia.

En el caso de nuestros viveristas  –principalmente adultos mayores de zonas rurales–, son ellos quienes se ocupan del problema que los afecta, para mejorar su realidad y dejar ese legado a las nuevas generaciones. Este emprendimiento no es uno más que descansa en el aporte económico que reciben.  Es uno que tiene sentido.

Álvaro Sandoval ©Núcleo Nativo
Álvaro Sandoval ©Núcleo Nativo

En el Proyecto Chiloé por ejemplo, que ya cumplió los 3 años de desarrollo, las viveristas están orgullosas de su proyecto familiar. Les da sentido de pertenencia y nos exigen ser parte de los procesos de reforestación porque quieren saber dónde estarán sus árboles. Hay un vínculo potente. Y les gusta ser validadas como las responsables de este rol esencial en la cadena, como las que saben y aportan sus conocimientos.

Núcleo Nativo partió hace 5 años con una idea que se ha ido concretando paso a paso y que hoy arroja resultados que nos indican que vamos por el camino correcto.

Turbera Chiloé ©Núcleo Nativo
Turbera Chiloé ©Núcleo Nativo

Estamos en dos zonas de Chile con nuestro Proyecto Chiloé (comuna de Ancud, Región de Los Lagos) y el Proyecto Maule (zona de Santa Olga, Región del Maule, arrasada por los incendios forestales 2017). Ambos reúnen a 18 familias participantes y  entregan diversas actividades a niños y profesores en más de 10 escuelas (muchas de ellas unidocentes). Y dentro de los próximos meses comenzaremos el desarrollo del Proyecto Peine, en la región de Antofagasta.

©Núcleo Nativo
©Núcleo Nativo

Asimismo, nuestros viveros suman más de 60 mil árboles nativos en proceso productivo; continúan las arborizaciones urbanas en espacios valorados por la comunidad y ya se han iniciado proyectos de reforestación.

Han sido años de aprendizaje, de estudio y trabajo y queremos seguir creciendo. Así nos hemos propuesto nuevas metas, tales como: superar los 10 viveristas en Chiloé; desarrollar nuevas acciones en el Proyecto Maule; incorporar nuevas escuelas; e iniciar al menos, en una nueva zona del país, un nuevo proyecto durante este año.

Proyecto Maule ©Núcleo Nativo
Proyecto Maule ©Núcleo Nativo

Nuestro compromiso sigue intacto y más fuerte que nunca para seguir generando acciones ecológico-sociales sostenibles, que permitan que la experiencia diaria y el vínculo entre comunidades y el bosque nativo, sea sostenible.

Fundación Núcleo Nativo trabaja con y para comunidades rurales vulnerables, fortaleciendo su entorno nativo, a través de emprendimientos a pequeña escala de viveros familiares. Sus tres ejes de trabajo son: medio ambiente, emprendimiento y educación.

©Núcleo Nativo
©Núcleo Nativo

(*) Servicios Ecosistémicos:

  • Apoyo: Soporte espacial que reúne las condiciones adecuadas para que las especies puedan residir y reproducirse, permitiendo la conservación de la variabilidad genética y la biodiversidad de especies de flora y fauna.
  • Provisión o abastecimiento: Beneficios materiales que las personas obtienen de los ecosistemas, como por ejemplo: alimentos, madera, fibras o energía.
  • Regulación: Beneficios obtenidos de la regulación de los procesos en los ecosistemas, como por ejemplo: regulación del clima, control biológico de plagas o purificación de agua.
  • Culturales: Beneficios no materiales que proveen los ecosistemas, tales como: desarrollo espiritual e intelectual, oportunidad de recreación, turismo y valores culturales.

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