Ladera Sur Algunos increíbles organismos del micromundo chileno
Algunos increíbles organismos del micromundo chileno

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Algunos increíbles organismos del micromundo chileno

Son de formas y de colores increíbles. En el micromundo chileno habitan seres  que destacan por su inimaginable belleza. Los fotógrafos Antonia Del Agua, Javier Gross, Vicente Valdés, Ricardo Varela y Bastian Gygli, nos comparten algunos registros para saber más de estas criaturas. ¡No te lo pierdas!

 

Cuando pensamos en animales exóticos, de formas y colores increíbles, enseguida recordamos los documentales de lejanos países, sin darnos cuenta que en nuestro mismo territorio existen criaturas de inimaginable belleza.

Actualmente, con una comunidad naturalista cada vez más motivada en la exploración de nuestros ecosistemas, es que queremos compartir estos registros de algunos de los seres más increíbles que habitan nuestras tierras.

Onicóforo (especie no descrita)

©Bastián Gygli
©Bastián Gygli

Los onicóforos o gusanos de terciopelo son un grupo poco conocido de organismos terrestres. Son como gusanos, pero presentan un gran número de patas llamadas pseudópodos. Son habitantes del bosque que tienen hábitos nocturnos. Para cazar y defenderse pueden generar una seda pegajosa. Esta peculiar mezcla de características los hacen un desafío para su clasificación en el árbol de la vida.

Araña pirata (Gnolus cordiformis)

©Vicente Valdés
©Vicente Valdés

Las arañas pirata (familia Araneidae) son conocidas por sus hermosas formas y colores, además de ser grandes depredadoras que no tejen telas trampas para capturar a sus presas. En Chile aún queda mucho por descubrir sobre ella. Sin embargo, esta especie es relativamente común en los bosques desde la zona centro hasta la zona austral. Se caracteriza por su intenso color verde transparente, que adorna con manchas del mismo color pero más oscuras.

Larva de Mariposa nocturna (Edmonsia sp.)

©Javier Gross
©Javier Gross

 

Las larvas de Lepidoptera (Mariposas y polillas), conocidas comúnmente como orugas o cuncunas, son seres muy entretenidos de observar y conocer. Cuentan con variados mecanismos de defensa, entre los que podemos nombrar: pelos urticantes que producen irritación y dolor al tacto, ojos falsos llamados ocelos y camuflaje (algunas especies, como por ejemplo, las del género Geometridae son prácticamente indistinguibles de una rama).

Además, como la especie de la imagen, algunas cuncunas engañan a sus posibles depredadores luciendo una falsa cabeza, acentuada con cuernos para completar la ilusión. La verdadera cabeza de la larva es bastante pequeña y está escondida. Como si esto no bastara, la cola también luce las mismas protuberancias.

Mantíspido (Gerstaeckerella sp.)

©Vicente Valdés
©Vicente Valdés

Los Mantíspidos (orden Neuroptera), son un tremendo ejemplo de lo que se conoce como “Convergencia evolutiva”. Este es un proceso que consiste en cómo dos seres biológicamente distintos, evolucionan en algo aparentemente similar. Es lo que ocurre entre este desconocido insecto, que habita la zona centro de Chile, en el bosque esclerófilo, y las tan llamativas y carismáticas Mantis (orden Mantodea). Si los miramos  con detención, nos damos cuenta que comparten la forma de su primer par de patas (patas predadoras), la forma de su cabeza y el cuerpo alargado. Además, son similares en comportamiento.  

Buprestido (Chrysobothris bothrideres pehuenche)

©Ricardo Varela
©Ricardo Varela

Los Bupréstidos son una las familias de coleópteros más llamativa del mundo, tanto por sus colores alucinantes como por su variedad de diseños y patrones. Esta especie en particular presenta dos “morfos” de color, siendo el de la fotografía el más escaso y llamativo por sus tonalidades rojas y verde agua.

Coleóptero de la Luma (Cheloderus childreni)

©Bastián Gygli
©Bastián Gygli

El coleóptero de la Luma es un hermoso insecto de gran tamaño (hembras de 10 cm). Este organismo pasa casi toda su vida como un larva dentro de los troncos de los árboles, para salir durante una única temporada a los bosques en busca de reproducirse y poner huevos en los troncos, iniciando un nuevo ciclo.

Mosca (Philippymyia cyanocephala)

©Ricardo Varela
©Ricardo Varela

Esta hermosa mosca perteneciente a la familia Syrphidae, fue descrita en Chile por el Naturalista Philippi en 1865. Fue fotografiada viva recién en 2019, ya que sólo se tenían imágenes de ejemplares colectados en un museo.

Colembolo (Collembola)

©Antonia Del Agua
©Antonia Del Agua
Los colémbolos son un orden de artrópodos muy abundantes y desconocidos en el reino animal. Son extremadamente pequeños, muy pocas veces superan los 5mm de largo. Se encuentran en diversos hábitats, pero se pueden ver más fácilmente bajo troncos en zonas húmedas o también sobre algunos hongos, como en la fotografía, ya que se alimentan de sus esporas, además de micelios y bacterias. Hay muchísimos colémbolos de diferentes formas y colores caminando y saltando por ahí, solo hay que observar con detención.

Chicharrita (Arelate limbellata)

©Antonia Del Agua
©Antonia Del Agua

Las chicharritas (Orden: Hemiptera), son pequeños insectos que poseen una estructura semidura que protege sus alas y un aparato bucal succionador con el que se alimentan de madera. Por este motivo en general, están asociadas a una o pocas especies vegetales. A. limbellata es endémica de Chile y se encuentra distribuída desde Valparaíso hasta Los Ríos. Se asocia principalmente a la Quila (Chusquea sp.), pero también se ha visto sobre otras plantas.

Curculiónido (Megalometis spinifer)

©Javier Gross
©Javier Gross

Los curculiónidos son un una familia dentro del orden Coleoptera, llamados comúnmente Gorgojos, caballitos, burritos o cabritos. Son herbívoros y algunos son considerados plagas agrícolas, pero también se utilizan como control biológico de plantas invasoras. Son un grupo muy diverso, con más de 40 mil especies descritas, y los hay de todos los tamaños, formas y colores. El individuo de la foto medía aproximadamente 1,5 cms y de lejos pasaba inadvertido, pero al verlo más de cerca vemos que posee texturas y formas bastante llamativas para quienes gozamos con los insectos y las formas de vida más pequeñas.

Caracol negro (Macrocyclis peruvianus)

©Bastián Gygli
©Bastián Gygli

El caracol negro es un molusco terrestre de gran tamaño, el cual habita exclusivamente en los bosques templados, utilizando los refugios de mayor humedad. Solo sale de estos cuando la humedad ambiental es alta, en días de lluvia o después de estos. 

Abeja nativa (Alloscirtetica gayi) 

©Javier Gross
©Javier Gross

Esta abeja nativa es un poco más pequeña que la mucho más común Abeja de la miel (Apis mellifera), y puede pasar inadvertida porque es muy inquieta y de vuelo rápido. Tuve la suerte de encontrarla descansado inmóvil sobre una flor de Toronjicillo (Stachys sp.), planta con la que está asociada. Se distribuye en Chile desde Arica a Corral, y la fotografía fue hecha durante la muy seca primavera del 2019, a la orilla de un estero en la precordillera de Santiago.

Opilión (Sclerosomatidae)

©Vicente Valdés
©Vicente Valdés

Los Opiliones (Orden Opiliones), son arácnidos, no arañas, que se conocen comúnmente como arañas cangrejo. A diferencia de las arañas, estos no tienen su cuerpo dividido en dos (tórax y abdomen). Sus quelíceros son muy grandes proporcionalmente, sin embargo, son inofensivos, y se alimentan principalmente de carroña.
En Chile hay una gran diversidad de especies y la mayoría son desconocidas, y podemos encontrarlos desde tonos crípticos hasta muy coloridos, con diferentes comportamientos. El de la imagen, se caracteriza por tener patas muy delgadas y largas en relación a su cuerpo. Suele moverse rápidamente por la hojarasca o por troncos de árboles, en donde se camuflan perfectamente. 

Palote saltarín (Orthoptera, Proscopiidae) 

©Antonia Del Agua
©Antonia Del Agua

Su forma alargada de cola a cabeza y su último par de patas grandes y flectadas, lo hacen a la vista una perfecta combinación entre un palote y un saltamontes, aunque taxonómicamente con los palotes no tienen parentesco.

Estos maravillosos y extraños insectos tienen un mimetismo con su entorno, ya que parecen ramas de las diferentes especies vegetales donde habitan, lo que a menudo determina incluso el color que poseen. Según esto, los encontramos en pastizales de tonos más café claro y amarillentos, hasta verdes y burdeos, los cuales frecuentan principalmente diferentes especies de colliguay (Colliguaja sp.) u otros arbustos del bosque. Estos pequeños se alimentan principalmente de hojas y son totalmente inofensivos ante las personas. Un mito respecto a ellos y los palotes es que se meten por las orejas y se comen el cerebro humano ha sido muy difundido en el campo, lo que es absolutamente falso.

Avispa Cuco o Avispa joya (Chrysis sp. Familia Chrysididae.)

©Ricardo Varela
©Ricardo Varela

Las avispas cuco, con más de 3000 representantes a nivel global, también tienen presencia en Chile. Son avispas Cleptoparasitarias (roban nidos a otras avispas o abejas y sus larvas se alimentan de las larvas del hospedero) y poseen una morfología única.

Tienen texturas y colores increíbles, que van desde un azul calipso hasta unos vivos violáceos, sobre una coraza metálica y rugosa. Son de fácil avistamiento en gran parte del país, siendo el suelo y las flores su hábitat predilecto.

Esto es solo una pequeña muestra de la enorme biodiversidad de nuestro territorio, que aún esconde muchos secretos que no han sido fotografiados o tal vez ni siquiera descubiertos. Por lo mismo invitamos a todos a explorar nuestro territorio y cuidar nuestro invaluable patrimonio