Ladera Sur Sobrevivientes milenarios: la ruta de los alerces en la Región de Los Lagos
Sobrevivientes milenarios: la ruta de los alerces en la Región de Los Lagos

Naturaleza

Sobrevivientes milenarios: la ruta de los alerces en la Región de Los Lagos

Nuestro colaborador invitado es Marcelo Salazar, quien nos invita a conocer 5 lugares espectaculares para ver alerces y maravillarse con estos longevos representantes de la flora chilena, además de espectaculares paisajes propios del sur de Chile. 

Sin duda un tema que pone en perspectiva la vida humana y que no deja insensible a nadie, es pensar en un habitante que ha estado desde antes del descubrimiento de América o del inicio de la Era cristiana incluso. Me refiero al alerce, árbol que puede vivir más de 3 mil años y que hasta hoy podemos ver en el sur de Chile; pararnos frente a ellos y saber que han estado allí quietos y silenciosos por cientos de años e incluso milenios. Han sido parte de la historia de la colonización y del poblamiento de la Región de Los Lagos y testigos de su casi exterminio.

El alerce o Fitzroya cupressoides está favorablemente viviendo la etapa de conservación luego de que, a principios del siglo XX, fueran víctimas de una tala que los llevó al borde de la extinción. Desde 1977 que esta especie es considerada un Monumento Natural en Chile y está prohibida su tala. Mientras que en Argentina fue declarado Monumento Natural Provincial en mayo de 2003.

Es gracias a esto que hoy podemos visitar algunos parques, reservas y monumentos naturales de la región, que aún conservan una belleza prístina donde el alerce es un protagonista.

¿Dónde ver alerces?

Durante los últimos años casi por casualidad pude recorrer junto a la  familia y con amigos aventureros algunos lugares donde es posible ver estos habitantes y algunos muy longevos. Me interesa contar brevemente la visita al Parque Pumalín, Valle del Trinidad en Cochamó, Parque Tagua Tagua y Parque Alerce Andino. Todos en la Región de Los Lagos, zona que por excelencia alberga este bellísimo y preciado tesoro.

Parque Pumalín

Pumalín ©Marcelo Salazar
Pumalín ©Marcelo Salazar

Si bien existen varios sectores donde es posible ver alerces, a sólo 8 km de Caleta Gonzalo existe un sendero por el que con sólo caminar unos 20 minutos, se puede llegar a un bosque de alerces gigantes y mañíos centenarios. Hay alerces de más de 2 mil años tapizados de musgos y flores en un tupido bosque valdiviano de abundante pluviometría. El sendero es poco inclinado y muy  exuberante, además está muy cercano al camino. Aquí  nace la pregunta, ¡¿Cómo sobrevivieron  tan cerca del camino o de una eventual salida marítima? Pensando en lo fácil que podría haber sido su explotación… ¡Suerte quizás! No lo sabemos. Pero seguro es suerte para los visitantes.

Cómo llegar:

Se  llega  por la ruta 7 que une Puerto Montt y Hornopirén. Desde ahí, a través de un cruce, se navega hasta Leptepu, y otro tramo en  Reñihue hasta llegar a Caleta Gonzalo,  un lugar conocido por el parque creado por Douglas Tompkins  quien soñó y materializó una red de parques en la Patagonia donde el Pumalín es uno de ellos.

Parque Tagua Tagua

Salto del Tagua Tagua ©Marcelo Salazar
Salto del Tagua Tagua ©Marcelo Salazar

Otro lugar para ver estos gigantes es el Parque Tagua Tagua que recibe el nombre del lago que está en su entrada en el sector del río Puelo. Este pequeño parque privado de 3 mil hectáreas es un lugar único, con rincones prístinos de inmensa belleza y de vegetación muy exuberante, donde destacan algunos sectores del sendero bajo esta selva que genera un laberinto de ríos y puentes.

El acceso al sendero es por agua, junto a la conocida cascada del lago en la riviera sur. Desde ahí, se camina 6 km en ascenso ( 3,5 a 4 horas ) hasta un acogedor refugio a orillas de una laguna que tiene cientos de alerces muertos por haber quedado sumergidos en el agua. Es una postal increíble con el fondo del bosque y las montañas de granito nevadas en los planos más alejados. Desde ahí sale un sendero hasta la laguna Quetros, sendero que alberga por momentos un tupido bosque de alerces de gran tamaño.  Vale la pena ir y en solo 2 días recorrer sus senderos pensados para impactar lo mínimo al parque. ¡Bellísima iniciativa para hacer senderismo!

 

Cómo llegar:

La entrada al parque es sólo con reserva. Se debe llegar a la localidad de río Puelo y desde allí cruzar el lago en lancha. El parque ofrece el servicio de transporte para ingresar y salir, utilizando las lanchas de Mítico Puelo Lodge.

Valle de Cochamó

Cochamó ©Marcelo Salazar
Cochamó ©Marcelo Salazar

Un tercer lugar es el conocido sector de La Junta en el valle del río Cochamó, al que se accede en las cercanías del  pueblo de mismo nombre, a través de un sendero de 4 a 6 horas en ascenso. Desde ahí, este lugar llamado Valle Cochamó o La Junta, se transforma en el centro de operaciones para emprender varios senderos de mediana complejidad o dificultad a través bosques, ríos y roca.

Camino a Trinidad ©Marcelo Salazar
Camino a Trinidad ©Marcelo Salazar

Están los sectores de cerro Trinidad, el Anfiteatro y el Valle Arcoíris. Para ir al primero, hay que tomar el sendero que parte desde el Refugio Cochamó y tiene una duración de 4 horas.  Primero llega a la base de las montañas de granito que  impresionan por sus laderas que terminan abruptamente: este es el cerro Trinidad. Luego el sendero se sumerge en un bosque de coihues, ulmos, alerces y lengas hacia el final, acompañados por el ruido del río que nace del deshielo de estas rocas nevadas. Al final del valle te espera una laguna de gélidas aguas para  reponer energías. Este verano la laguna estaba cargada de témpanos producto de mucha nieve acumulada y compactada que no sucumbió al  cálido verano con temperaturas de hasta 30ºC. En el canino junto a la muralla del Trinidad bellos ejemplares de alerces guían el camino del caminante en el primer tramo lo invitan a descansar y contemplarlos.

Cómo llegar:

Desde Puerto Varas hay que tomar la ruta 255 que bordea la ribera sur del lago Llanquihue hasta el sector de Ensenada (47km). Desde ahí, tomar el desvío hacia el Sur que lleva a Ralún, Cochamó y Puelo.

Parque Nacional Alerce Andino, la joya de Puerto Montt

©Eduardo Schmeda
©Eduardo Schmeda

A sólo unos pocos kilómetros de Puerto Montt está el Parque Alerce Andino, bellísimo lugar; un regalo cercano para los aventureros caminantes. Por varios accesos, existen senderos que llevan a contemplar incluso un ejemplar que se estima, tiene más de 3.500 años de antigüedad.  La zona más bella está rodeando la laguna Sargazo por donde se accede a la catedral de alerces después de unas 5 horas. En el camino también es posible ver a unas 2 horas del inicio cuatro alerces de unos 1.500 a 2.000 años.

También hay un sendero en construcción cercano a la portería que permite ver varios ejemplares de 2.500 años con una vista final de la laguna Sargazo desde lo alto, que mira al oriente.  Será un lugar ideal para fotografías al amanecer. Este último será un regalo para casi todos los visitantes dado lo corto del tramo, aunque tiene una pendiente casi permanente.

Cómo llegar:

Hay que tomar el camino público V-65 (Puerto Montt-Correntoso-lago Chapo), en un recorrido de 46 km. Desde la localidad de Correntoso a la guardería del parque hay 2,5 km. Por el Sur, el acceso es por la ruta que une a Puerto Montt y Lenca (36 km). El tiempo de viaje es de 45 minutos.

Monumento Natural Lahuen Ñiadi

Lahuen Ñiadi ©Marcelo Salazar
Lahuen Ñiadi ©Marcelo Salazar

Por último junto a Puerto Montt, y casi a nivel del mar, el Monumento Natural Lahuen Ñiadi cobija los alerces que están más cerca del mar tanto en distancia como en altura. Bellísimo lugar que se puede visitar cercano al aeropuerto El Tepual.

Cómo llegar:

Está a unos 13 km de Puerto Montt y el acceso principal se realiza desde la entrada al condominio Lagunitas, en la ruta 226 (al aeropuerto El Tepual). Desde allí se ingresa hacia el norte unos 3 km por camino del predio El Rincón, hasta la entrada del monumento.

Claramente estos amigos están más cerca de lo que creemos y hay muchas posibilidades de poder abrazarlos y contemplarlos. Creo que dentro de aquellas cosas que siempre pensé que quería ver en esta vida, una eran los glaciares y lo otro poder estar junto a estos abuelos gigantes que han sobrevivido a varias batallas del progreso y la colonización.

Galería (6)