Ladera Sur Mariposas nativas en Chile: un mundo por descubrir
Mariposas nativas en Chile: un mundo por descubrir

Naturaleza

Mariposas nativas en Chile: un mundo por descubrir

¿Sabías que poco más del 25% de las mariposas que habitan en Chile son endémicas? Es decir sólo se encuentran en nuestro país. Son especies que han sabido adaptarse en un territorio aislado, con zonas de climas particularmente adversos y que cuentan con características muy llamativas. Aquí nuestra colaboradora Antonia Reyes, nos invita a conocer un poco más de estos insectos que llenan de coloridos nuestros jardines. 

La riqueza de especies de mariposas en Centro y Sudamérica es inigualable. Los países de nuestra región albergan entre 1.000 y 4.000 especies, en comparación con Australia, América del Norte y Europa, donde el promedio está entre 300 y 700 especies.

En términos de diversidad, Chile se encuentra en números bastante más humildes: un poco menos de 200 especies reconocidas hasta la fecha. Sin embargo cuentan con la particularidad de que poco más del 25% son endémicas; vale decir, no viven en ninguna otra parte del mundo más que en Chile. La razón es nuestra compleja geografía y variadas condiciones medioambientales. Geográficamente, Chile es una isla limitada por el desierto de Atacama en el norte, la cordillera de los Andes al Este, el océano Pacífico por el Oeste y los glaciares hacia el Sur.

Mariposa blanca preandina, del género tatochilas, es de las pocas que se han adaptado al clima patagónico, a sus fuertes vientos y temperaturas.Vuela en ambas cordilleras, la precordillera andina y la cordillera de la costa en ambientes húmedos y boscosos ©Antonia Reyes
Mariposa blanca preandina, del género tatochilas, es de las pocas que se han adaptado al clima patagónico, a sus fuertes vientos y temperaturas.Vuela en ambas cordilleras, la precordillera andina y la cordillera de la costa en ambientes húmedos y boscosos ©Antonia Reyes

Este aislamiento y la adversidad de algunos climas y zonas geográficas ha impedido la penetración de las mariposas tropicales a nuestro país, dando por consecuencia un gran valor ecológico a las 177 especies que sí han logrado habitar aquí. Ahora, si bien las mariposas chilenas han sido resilientes a tal dificultad de condiciones, eso no las vuelve invulnerables a los cambios ambientales. La más pequeña modificación del entorno se refleja en el comportamiento de la población de mariposas, y aquí resalta su importancia como uno de los más eficientes bioindicadores del estado de salud de los ecosistemas. Uno de los ejemplos más evidentes de ello ocurrió tras el accidente nuclear de Fukushima el 2011, que causó visibles mutaciones genéticas en las mariposas del género Zizeeria.

Las mariposas Búho es un género único en Chile. Los machos vuelan de día y las hembras de noche, encontrándose solo por breves instantes en la madrugada, cuando aprovechan para reproducirse ©Antonia Reyes
Las mariposas Búho es un género único en Chile. Los machos vuelan de día y las hembras de noche, encontrándose solo por breves instantes en la madrugada, cuando aprovechan para reproducirse ©Antonia Reyes

Otra razón de su valor ecológico está en que mariposas y polillas son polinizadores, diurnos y nocturnos. Sus alitas cubiertas completamente de escamas las hacen remarcables polinizadoras. Alrededor de un 90% de las plantas necesitan de un polinizador externo para reproducirse, por lo tanto la existencia de las mariposas incide directamente en la propagación de la flora y a su vez en la estructuración de las cadenas alimenticias. Sin plantas, quedarían los eslabones superiores sin alimento. Sólo para ilustrar la magnitud de lo anterior, se considera que las mariposas son responsables de la polinización de alrededor de un 50% del desierto florido. Y la frase “efecto mariposa” nos queda pequeña…

La Eröessa chilensis podría considerarse una especie primitiva, una suerte de fósil viviente que no ha evolucionado en millones de años ©Antonia Reyes
La Eröessa chilensis podría considerarse una especie primitiva, una suerte de fósil viviente que no ha evolucionado en millones de años ©Antonia Reyes

Lamentablemente las mariposas nativas hoy enfrentan un delicado presente. Dentro de las numerosas amenazas que han dañado tanto a sus poblaciones, la mayoría son de origen humano. Entre las más importantes se cuenta la introducción en la década de los 70′ de la Véspula germánica o “chaqueta amarilla”, que se ha convertido en el principal depredador de lepidópteros.

Por supuesto también está el uso intensivo de pesticidas químicos, ya sea en la gran escala del contexto agrícola o a nivel doméstico; el uso mal informado y sin criterio de insecticidas en casas y jardines es una amenaza constante para las pocas especies que se han logrado adaptar a vivir en el ya hostil ambiente urbano. A mayor escala, las acciones destinadas a controlar enfermedades y plagas –como por ejemplo la mosca de la fruta, considerada una plaga de gran impacto económico para Chile– involucran descargas masivas de pesticidas desde la altura sobre grandes extensiones de terreno. Si bien se logran los objetivos, el costo ambiental es altísimo y la contaminación por químicos implica el daño o incluso la pérdida de muchas otras especies.

Licena del Tamarugo, es uno de los licénidos más grandes de Chile alcanzando los 24 mm de envergadura alar. ©Antonia Reyes
Licena del Tamarugo, es uno de los licénidos más grandes de Chile alcanzando los 24 mm de envergadura alar. ©Antonia Reyes

Por último, un factor de amenaza grave a la sobrevivencia de las mariposas, es la continua destrucción de su hábitat natural. Por una parte está el calentamiento global, cuyas señales más evidentes son el aumento de las temperaturas, la aridez y la consecuente modificación de los ecosistemas. Así mismo, el reemplazo de los bosques nativos por plantaciones de árboles exóticos como tuliperos y liquidámbar ha resultado crítico, dado que no son las especies con las que originalmente las larvas y los adultos se alimentan. Las mariposas han visto desaparecer sus ambientes y condiciones originales, encontrándose fuertemente amenazadas.

La mirada positiva dentro de este panorama triste es que hay bastantes acciones que podemos tomar de manera fácil y en el corto plazo, y que tienen que ver con nuestro entorno cotidiano y directo. De hecho, si miras por la ventana es bastante probable que se asome la respuesta… precisamente en nuestro jardín.

Mariposa de la tarde, es una de las más comunes en Chile. Se distribuye en todo nuestro territorio y se ha adaptado a sectores urbanos ©Antonia Reyes
Mariposa de la tarde, es una de las más comunes en Chile. Se distribuye en todo nuestro territorio y se ha adaptado a sectores urbanos ©Antonia Reyes

La primera acción que podemos tomar para ayudar a que se reproduzcan las mariposas chilenas es plantando flora nativa, ya que son las hospederas originales de las especies locales. Las mariposas detectan más fácilmente las flores de colores vivos y agrupadas en racimos o umbelas, con pétalos cortos o de superficie aplanada que les faciliten posarse.  

Aparte de néctar, las mariposas también necesitan ingerir sales minerales, por eso es común observarlas en torno a pozas de barro o arena mojada y ¡a veces incluso bebiendo lágrimas de otras especies! Este tipo de bebederos se pueden reproducir muy sencillamente poniendo un plato o vasija de tierra húmeda con sal de mesa. Les gusta asolearse protegidas del viento, y agradecerán todos estos regalos ayudando a polinizar y reproducir nuestro paisaje.

Limonera, vuela de noviembre a mayo de forma ágil y en altura en lugares abiertos. Se puede ver en la ciudad ©Antonia Reyes
Limonera, vuela de noviembre a mayo de forma ágil y en altura en lugares abiertos. Se puede ver en la ciudad ©Antonia Reyes

Cómo lo cuidamos también es importante. Y aquí la invitación es a ser austeros en el uso de insecticidas y pesticidas. Ponen en riesgo a las mariposas adultas y en estado de larva. El jardín como pequeño ecosistema está diseñado por la naturaleza para mantener su equilibrio y vivir en armonía. Finalmente, de qué serviría tener un bonito jardín ornamental, pero sin vida?

Para conocer aún más les recomiendo: El libro Las Mariposas de Chile  (Luis Peña y Alfredo Ugarte P, 2006) una recopilación completa de mariposas diurnas en Chile. El portal micra.cl también cuenta con un registro fotográfico exhaustivo y detallado de cerca de 150 especies.

©Antonia Reyes
©Antonia Reyes

Además este 27 de abril, entre 10.00 y 14.00 horas, se llevara a cabo el Workshop Mariposas: Ilustración & Color. Una sesión intensiva de ilustración naturalista dedicada a observar e interpretar el detalle de las mariposas. Encuentra más info en antoniareyes.com/WORKSHOPS

En @theplanter.cl encuentras kits y packs de flores especialmente pensadas para polinizadores.

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