Crédito: Cortesía Juan Pablo Bascuñán
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán

Juan Pablo Bascuñán (Punta Arenas, 1988) es el artista, diseñador e ilustrador detrás de B A K O, una cuenta en Instagram que ya suma más de 12 mil seguidores y que destaca por el trabajo de su autor, un tenaz convencido de la importancia de educar a otros sobre la naturaleza, su conservación y resguardo, y un confeso entusiasta que busca inspirar a otros para promover estos valores a través de su trabajo.

El mismo Bascuñán relata en un tono relajado y distendido que comenzó a hacer trazos desde muy pequeño, sin un afán mayor de aquel que experimenta todo niño en edad escolar: «Las oportunidades que se me dieron de pequeño para dibujar y expresarme estaban marcadas por las clases de arte en el colegio«, desliza. Antes de que el arte y el dibujo se transformaran en una pasión, emprendimiento, empresa y medio de vida, ya sentía desde antes una vocación más fuerte: su apego y amor por la naturaleza.

Bascuñán, quien es egresado de la Universidad Católica (UC) en Diseño, ha creado un espacio —que es también una marca— en la que se expresa, educa, difunde conocimiento, y comparte sus aficiones e intereses, como creador y artista, en un camino que también —según confiesa— le ha llevado a cambiar su vida para hacerla más coherente con sus ideales, valores y creencias: se traslada en bicicleta, es vegetariano desde hace tres años, vegano desde hace poco más de un año y afirma que combina su trabajo como diseñador con el deporte.

Crédito: Cortesía Juan Pablo Bascuñán.
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.

Su perfil profesional en la red social incluye una variada mezcla de algunos de sus trabajos, pero también de sus intereses, simpatías, anhelos y causas. En su cuenta en Instagram es posible encontrar piezas coloridas, abstractas —y otras no tan abstractas— de aves, mamíferos, reptiles, insectos, entre otros. Algunas tienen uso decorativo y comercial. Pero hay también allí toda suerte de descargables, infografías educativas, ilustraciones con datos e información sobre especies que revelan su afición o propensión por investigar, aprender y transmitir conocimiento; dibujos, tutoriales, caricaturas, viñetas, algunas de estas vinculadas a la conservación de biodiversidad.

Están también algunas de sus creaciones, mezcladas con algunas figuras que admira: la etóloga inglesa y pionera en el estudio de primates Jane Goodall —de quien se declara fiel admirador—, el naturalista Sir David Attenborough y la joven activista medioambiental sueca Greta Thunberg. En esta generosa entrevista con Ladera Sur, cuenta un poco sobre sus aficiones y su pasión por el arte y la naturaleza.

—¿Cuéntanos cómo surge B A K O?

Yo desde chico he estado emocionado con la naturaleza y la biodiversidad. Siempre he sido un entusiasta de la naturaleza. Pero nunca había tomado formalmente el dibujo hasta que estudié diseño. En verdad me especialicé más como en el diseño industrial que en clásico, me dediqué un poco más al diseño con herramientas que al dibujo en el computador. Y ahí mismo salí de la carrera y me dediqué a hacer muebles, porque me gustaba mucho la carpintería. Entonces con dos amigos armamos un emprendimiento, que era un taller de muebles. Y después de esto, como por casualidad terminé ilustrando naturaleza y proyectos relacionados hace siete años porque teníamos un proyecto de hacer figuritas de ballenas y comencé dibujando con acuarelas.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán

—¿Cuándo descubres que tienes no solo talento para esto, pero que es a lo que quieres dedicarte ¿Cuándo tomas esta decisión o te das cuenta de que quieres hacer de esto tu profesión? ¿De pequeño tenías esta afición?

—Yo siempre he sido un amante de la naturaleza y de los animales. De niño veía documentales. Creo que era más un amante de la naturaleza que dibujante. Las oportunidades que se me dieron de pequeño para dibujar y expresarme estaban marcadas por las clases de arte en el colegio. Hacía comics, dibujaba, pintaba en cuadernos, pero no le dedicaba mucho tiempo, era como mi hobby nada más. Lo que sí es que siempre era muy ñoño con los temas de naturaleza, me gustaban los dinosaurios, quería aprenderlo todo de los animales. Nunca nada tan profundo como más recientemente con los pájaros, pero sí siempre viendo documentales. En particular con fauna.

—¿Quería consultarte si hubo alguien en tu familia que te impulsara en esto o que tú sintieras que te brindaba estímulo para perseguir esta afición o vocación, alguna influencia importante?

—Quizá no tanto con el dibujo y el arte. Pero mi familia siempre supo que a mí me encantaba la naturaleza. Me compraban libros desde chico, juguetes de animales. Siempre me apoyaron. Aunque no tenía como referentes en el área de dibujo, mi familia siempre me aportó en apoyar mi afición con los temas vinculados a la naturaleza y los animales.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Ilustración para la 8va edición de la Revista Endémico. Crédito: Juan Pablo Bascuñán/Revista Endémico.

—¿Pero desde pequeño siempre estuvo la sensibilidad por estos temas?

—Sí, eso sí.

—En el perfil de B A K O en Instagram están cosas que has hecho que muestran también como muchas facetas tuyas. Todas, obviamente, como artista, pero también se ve a alguien que hace infografías, que es ilustrador, que diseña, que en algunas ocasiones hace caricaturas, que uno intuye que son las cosas que te interesan y todo, o casi todo, orbita en el tema de naturaleza, quería preguntarte: ¿Cómo te sientes más cómodo que te digan o que te llamen: ilustrador, diseñador, infografista, artista?

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—Últimamente me siento más como artista e ilustrador. Obviamente, estoy muy vinculado al diseño. Siento que me gusta y que el potencial que tiene la marca no viene únicamente de la ilustración, sino más bien del diseño. Hay una tendencia no solo a lo estético, sino que también hay mucho foco en la solución de problemas desde lo creativo. Me siento muy diseñador y creo que mi vena artística, como ilustrador, es algo que he venido desarrollando más como por la oportunidad de promover y educar sobre temas de medio ambiente y naturaleza, pero al mismo tiempo veo también que quiero retomar todo lo relacionado con el diseño industrial, continuar creando piezas decorativas, intervenciones urbanas o mobiliario que tenga que ver con la naturaleza. No me cierro a esas oportunidades de seguir explorando soluciones creativas desde el diseño.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.

—¿Se podría decir entonces que no quieres encasillarte en una sola actividad o un solo oficio, o al menos una disciplina?

—Exacto. Más recientemente he estado muy dedicado a la ilustración, pero esto ha surgido sin planearlo, desde la oportunidad. Se empezó a dar. Partí con las acuarelas y fue como una coincidencia, era un tema personal, pero no le había tomado una postura tan de activista medioambiental, pero comenzaron a gustar los dibujos de los pájaros. Me compré una cámara para sacarle fotos a estas piezas en acuarelas que estaba haciendo. Y comencé darme cuenta de que es entretenido sacarle fotos a pájaros también y esto me gustó y de allí partió esto de comenzar a ir más al cerro, de hacer más fotos, a conocer de más especies, y me interesa una propuesta un poco diferente, de diseño con estilo más abstracto, y de ahí surgió esta serie de pájaros, que fue el primer proyecto como más consolidado de ilustración que hice. Tomé pájaros bien característicos de Chile y comencé a dibujarlos en figuras muy geométricas, muy similar a lo que hacía cuando dibujaba planos de los muebles, usando un programas que empleaba cuando diseñaba muebles. Trataba de hacer algo distinto, porque en principio hacía acuarelas, pero no soy tan buen acuarelista como Antonia Reyes, o tan buen ilustrador como Antonia Lara, o el mismo Faunánimo [Tomás Infante], que tiene una propuesta más ligada a la caricatura. Entonces todo surgió de buscar una oportunidad y se dio con los pájaros, en un lenguaje muy ligado a los muebles, a los planos, a lo vectorial. Y ahí ya comencé a tener el foco más claro, de una marca que eduque a través del arte. Y todo esto acabó cambiándome un poco la vida, y yo terminé convirtiéndome como en un activista medioambiental.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.

—Hablemos un poco de esto que mencionas, ¿Cómo cambió tu vida? ¿Qué has descubierto?

—El cambio de estilo de vida se dio porque yo siempre he sido diseñador independiente, entonces he tenido la posibilidad de ir avanzando hacia temas que llaman la atención. Y como te decía, caí en esto de la naturaleza y me di cuenta que en la medida en que aprendía más, también quería profundizar más, y esto llevó a que me diera cuenta de la situación crítica en la que nos encontramos ahora y cada vez que pensaba en esto surgía este deseo de dedicarme o al menos poner mi trabajo al servicio del cuidado del medio ambiente, pero también, por otro lado, cambiar mis hábitos de consumo, y en el día a día, con pequeños gestos, como comenzar a andar más en bicicleta, empezar a ser más consciente en el uso del agua, a cambiar mi dieta, que primero pasó a vegetariana y ahora es vegana y toda una serie de cambios más profundos también, como dejar de comprar cosas que no necesito. Y eso ha ido avanzando en varios planos.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.

—Tu trabajo no solo se trata de ilustraciones, de dibujos que puedan colgarse en una pared o muro. Hay de todo. Llama la atención que hay mucho material educativo, investigación, de datos sobre especies y fauna, información valiosa sobre naturaleza. Y esto es importante para crear conciencia sobre la necesidad de formar sobre cuidar y respetar la fauna y la naturaleza en general. ¿Podrías comentar sobre esto? ¿Qué hay detrás de este interés en transmitir este conocimiento con tu trabajo?

—He querido avanzar con un proyecto que no solo sea de diseño decorativo, sino que tuviera una segunda lectura o un propósito más ligado a la educación, porque sentía que no podía caer en este mundo como del arte quizá elitista. No creo que en lo personal me interese mucho el arte, o la arquitectura o lo estético incluso, a mí me interesa la naturaleza. Yo soy diseñador y si veo la posibilidad de poner la naturaleza en este mundo en el que me muevo y entiendo y tengo la posibilidad de crear piezas que tienen coherencia en el contexto actual. Y ahí fue cuando me dije que tiene necesariamente que tener sentido, no solo estético, desde la propuesta creativa, sino con un sentido más profundo, de promover el cuidado del medio ambiente y ahí nace esto de la educación y de crear un impacto positivo a través de educar. A mí esto me encanta. Yo veo un documental, luego comienzo a anotar y ordenar las cosas que aprendo y hago una infografía según lo que vi y si eso le sirve a alguien más me llena mucho a mí. Le sirve a los demás, es un círculo muy virtuoso de cosas que me apasionan y me interesan.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.

—Me causa curiosidad que hay múltiples formatos o productos en B A K O, veo dibujos que bien pueden servir para niños, o material que podría tener potencial editorial, para guías o libros que hablan de naturaleza o especies, pero también veo piezas decorativas, infografías que podrían ser publicadas por medios de comunicación. ¿Con qué formato te sientes más a gusto? Hay wallpapers y descargables, la oferta es amplia y para varios públicos ¿Qué es lo que más disfrutas crear?

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—En general me he dado cuenta que me acomoda mucho el dibujo digital, porque partí con acuarela, pero me sirve más el dibujo más rápido, de croquis, como pensar algo y poder comunicarlo rápido, al tiro, inmediato. Como soy diseñador y tengo esta educación en la que te presentan un problema y debes buscarle la solución, creo que eso se ve en el tipo de cosas que hago. Reacciono, se me van ocurriendo cosas y van saliendo. Entonces en estos siete años he disparado un poco hacia todos lados. Pero ya este último año he sentido que empecé a armar equipos y reunirme con gente para ordenar. Porque todo ha salido de muchas partes, pero tienen algo en común. Entonces me encuentro en el proceso de ordenarlo todo para darle un sentido más estratégico también y poner lo que ya está a disposición de otros, ponerlo en una plataforma para que la gente pueda descargarlo y disfrutarlo, pensar en un plan de educación desde BAKO, donde se potencie el conocimiento sobre naturaleza y biodiversidad.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.

—¿Tienes alguna persona que te inspire? ¿Algún ilustrador, dibujante, artista? ¿Qué miras a dónde viras la mirada cuando buscas inspiración? ¿Dónde te detienes a mirar de manera más reflexiva?

—Hay distintas cosas de distintos ámbitos que me inspiran. Por un lado, la persona que más me inspira en este momento es Jane Goodall, la considero una genia. Me encanta ver cómo ha dedicado toda su vida al cuidado del medio ambiente y con una actitud de mirada crítica, pero siempre optimista y positiva y como rompiendo esquemas, la encuentro muy seca. La veo y quisiera mucho conocerla, aprender muchísimo más de ella. Me inspira como persona. También me inspira mucho el trabajo de Eggpicnik, que son una pareja conformada por una chilena y un australiano, a quienes tuve la suerte de conocer durante un viaje a Australia. Han sido una referencia y son un referente más claro del camino que quiero tomar. Tienen bien construida su página y el apoyo a las organizaciones medioambientales que apoyan está bien consolidado. Hace poco me la di como de influencer y comencé a llamar a gente del sector que más me inspiraba y contacté a Faunánimo, que es de mi grandes referentes, a Antonia Reyes y a Antonia Lara, a quienes considero secas [muy talentosas]. También me gusta mucho Camilo Huinca, que tiene una propuesta llamada Onlyjoke, con un estilo bien reconocible, muy bacán, con ilustraciones en distintos formatos y soportes. También me inspira mucho la música, el rock. De las bandas me gusta Tool, que son gringos. Cuando busco inspiración pongo rock.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Ilustración para la 8va edición de la Revista Endémico. Crédito: Juan Pablo Bascuñán/Revista Endémico.

—¿Qué te gusta dibujar más? ¿Flora, fauna?… hay muchos más animales en tu trabajo.

—Tengo mucha más fauna. No es que la flora o los hongos no me llamen la atención. Todo lo contrario. Lo que sí me ha pasado es que cuando me meto en un tema, me gusta profundizar mucho. Y me tocó con esto de los pájaros, comencé a comprarme guías de aves, comencé a investigar, a aprender las especies, distribuciones, cantos. También me pasó con cetáceos, con ballenas, en este último tiempo han sido mis caballitos de batalla, pero por una cuestión mía de querer seguir profundizando y tratar de entenderlo por completo antes de meterme en otra cosa, o de comenzar a trabajar con otra cosa.

Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.
Crédito: Cortesía/Juan Pablo Bascuñán.

—¿Qué es lo más gratificante de tu trabajo, que encuentras más fascinante, dónde encuentras mayor recompensa?

—[Risas] Me pasaba mucho que antes, cuando estaba en la universidad, tenía esta idea de ser un artista reconocido. Eso me movía, como obtener reconocimiento. Pero con el tiempo me fui dando cuenta de que me importaba mucho más el generar impacto sin tener reconocimiento, ni ser conocido. Es igual una oportunidad que se ha ido dando, me siento artista y tengo que reconocer que hay gente que valora mi trabajo, y entonces me cuestiono mucho sobre el cómo lograr para que el reconocimiento final no sea hacia mí, sino hacia la naturaleza a través de mi trabajo. Perder mucho de ego, porque yo lo que estoy buscando y lo que me llena muchísimo más es cuando la gente aprende o guarda una infografía que haces y te agradece tu trabajo. Porque hay momentos en los que no sabes si lo estás haciendo bien, yo no tengo a nadie diciéndome si voy por buen camino o no, solo tengo como esta buena onda de hacer lo que me gusta, que me mantiene vivo, luchando, esperanzado, y se puede tener buen impacto en otros.

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