Ladera Sur La magia detrás del desierto florido
La magia detrás del desierto florido

Naturaleza

La magia detrás del desierto florido

Hoy comienza la primavera: ¡se nos viene el Desierto Florido! Aunque de hecho, ya empezó a florecer hace rato. Este año ha sido tan inusual que en Antofagasta, en algunos sectores, van en la tercera floración. Las laderas de los cerros detrás de la ciudad, que normalmente se ven desiertas, en mayo se llenaron de suspiros (el nombre común de algunas plantas de flores azules o celestes que abundan en años lluviosos).

Son paisajes que hace tiempo no se veían. Y llegaron con el agua, que evidentemente es el factor limitante para la vida en el desierto, y que este año ha caído con tanta intensidad (y en sectores, provocando tanta devastación), y gran frecuencia.

Por eso, lo que se espera este año es una floración totalmente fuera de lo común. Similar a la de 1997 o mayor, dicen algunos. Yo no viajé ese año, pero sí el 2005, donde me tocó este panorama de morados (y eso que fue un año relativamente débil).

Laderas detrás de Antofagasta, sector camino al aeropuerto. ©Josefina Hepp
Laderas detrás de Antofagasta, sector camino al aeropuerto. ©Josefina Hepp

¿En qué consiste este fenómeno?

El fenómeno funciona de esta forma. La mayoría de las plantas que aparecen cuando el desierto florece de forma masiva, son hierbas anuales (que mueren al cabo de una temporada) o perennes (que pueden vivir varios años, pero su parte aérea desaparece cada temporada y queda algún órgano bajo tierra, como un bulbo o un rizoma). Esas semillas y esos órganos subterráneos pueden esperar muchos años bajo tierra a que las condiciones sean favorables para germinar o brotar. Y cuando la cantidad y frecuencia de precipitaciones es correcta, y cuando las temperaturas son adecuadas, estas plantas aparecen para iniciar un nuevo ciclo.

Lo bonito es que para que ese ciclo sea exitoso, es decir, para que se produzca semilla (especialmente en el caso de las anuales), las flores deben ser polinizadas (fecundadas). Esto lo consiguen a través de agentes polinizadores, que llevan el polen de una flor a otra, y que pueden ser insectos como abejas pero también mariposas, polillas, moscas u otros. Para llamar la atención de esos agentes, las flores deben destacar como sea: con colores llamativos, con olores, o con señales UV que nosotros los humanos ni notamos. La recompensa es el néctar que a los insectos les sirve de alimento, y la planta a cambio ve su polen diseminado, y sus probabilidades de producir semillas, aumentadas.

En consecuencia, la zona se repleta de flores muy lindas, y de todo tipo de animales. La vida estalla en un montón de formas distintas, y es un privilegio poder presenciar ese espectáculo.

Como se espera que este año la floración sea tan impresionante, es probable que ya desde Los Vilos se pueda empezar a apreciar, aunque tradicionalmente el sector más reconocido es el de la región de Atacama, en especial el polígono entre Huasco-Vallenar-Copiapó-Caldera. Ahí, en la costa, está el Parque Nacional Llanos de Challe que vale la pena visitar (en toda época).

Imagen Google Earth del polígono entre Huasco-Vallenar-Copiapó-Caldera.
Imagen Google Earth del polígono entre Huasco-Vallenar-Copiapó-Caldera.

A la fecha ya he visto varias fotos de los alrededores de Copiapó y hay muchos sectores llenos de flores, de diferentes colores. Aunque en general los mejores meses son octubre y noviembre, este año puede que el peak se adelante un poco.

Nota: Esto está escrito en la forma condicional, pues claramente el fenómeno no es periódico ni fijo y está poco estudiado. Se puede especular dónde y cuándo ocurrirá con mayor intensidad, pero lo mejor y más seguro es estar preguntando a personas que vivan en la zona o consultando fotografías de gente que visite el área en busca de flores (o preguntar en CONAF de Llanos de Challe).

©Josefina Hepp
©Josefina Hepp

Para informarse sobre qué especies se pueden encontrar cuando florece el desierto:

  • Flora Silvestre de Chile: Cuando el desierto florece. Volumen 1: Monocotiledóneas y otros taxones. Adriana Hoffmann, John Watson y Anita Flores. 2015. Editorial Fundación Claudio Gay.
  • Flores del Norte Chico. 1991, segunda edición. Mélica Muñoz Schick. Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos.
  • Flora nativa de valor ornamental: Zona Norte. 2006. Paulina Riedemann, Gustavo Aldunate y Sebastián Teillier. Ediciones Chagual.

Adicional: para entender y dimensionar de mejor manera lo que significa que el desierto pueda florecer de esa manera, es bueno observar las semillas de cerca.

Por fuera, pueden parecer pequeñas piedras desprovistas de vida, así:

©Josefina Hepp
©Josefina Hepp

Pero adentro de cada una, hay un embrión. Sí, una planta completa en miniatura.

La tinción es artificial y se hace para diferenciar tejidos; pero logra mostrar bien lo vivas que están. ©Josefina Hepp
La tinción es artificial y se hace para diferenciar tejidos; pero logra mostrar bien lo vivas que están. ©Josefina Hepp
Suspiros (del género Nolana). ©Josefina Hepp
Suspiros (del género Nolana). ©Josefina Hepp
Acercamiento al suspiro. ©Josefina Hepp
Acercamiento al suspiro. ©Josefina Hepp