Cuando Martín Andrade era un niño, miraba en terreno los jardines que su madre, la paisajista María Angélica Ruiz-Tagle, diseñaba. Observaba las transformaciones en los espacios que ella tocaba con su creatividad, mientras se acostumbraba a ver el verde en un espacio urbano. Cuando se juntaba con su abuelo agricultor, veía el otro lado. Ese de los grandes campos cubiertos de plantaciones que después serían alimento. De todas formas y, en cada una de sus experiencias, sintió que el contacto con la naturaleza era fundamental y que, por lo menos para él, era un privilegio vivir su vida en torno a ella. 

Martín Andrade
Martín Andrade

Años más tarde, decidió estudiar arquitectura. Si bien le costó encontrar amor por esta carrera, una de las cosas que más le llamó la atención en sus trabajos en terreno fue la carencia de espacios públicos. Cuando emprendió rumbo a Venecia, Italia, para un intercambio, todo empezó a tomar un rumbo para él. Se enfocó en temas urbanos, sintiendo un despertar en su vocación, lo que se complementó con voluntariados que realizó en Chile. “Pude conectar todos estos vértices entre paisajes: esta realidad que me tocó ver como alumno, la preocupación por los temas urbanos y la vocación social, como este paisaje social”, agrega. 

Poco después cofundó la Fundación Mi Parque en 2007 y, desde entonces, no ha dejado de trabajar en la gestión urbana con un enfoque en áreas verdes públicas. Fue Coordinador Nacional de Parques Urbanos en el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2012-2016), director del Parque Metropolitano de Santiago (2019-2022) y actualmente director ejecutivo de la Corporación Ciudades. Además, estudió un Máster en Medio Ambiente de la Universidad de Melbourne (Australia) y se desempeñó como arquitecto senior en el equipo de planificación de espacios públicos de la ciudad australiana (2017-2018).

Martín Andrade
Martín Andrade

Todo eso, lo marcó en un camino que actualmente le valió un reconocimiento -el Premio Líder 2022- por su aporte al desarrollo de parques urbanos, entregado por la Asociación Nacional de Parques y Recreación de México (ANPR México). Ahí fue el primer chileno en ser invitado, además como charlista magistral.

Sin embargo, no ha sido un recorrido fácil. 

Los primeros pasos

Al empezar Mi Parque junto al arquitecto Julio Poblete, Martín tenía un sueño: la creación de una fundación que se ocupara de las áreas verdes. El planteamiento era el cómo abordar este tema, avanzando en espacios públicos dignos. Por lo tanto, necesitaban que las comunidades se involucrasen. Así gestionaron todo para que se construyera una plaza en Renca. Pero no llegó absolutamente nadie y, obviamente, no se pudo desarrollar el proyecto. 

“Esa noche me daba vueltas la cabeza, porque sentí que todo lo que yo estaba equivocado. Pero seguía convencido de que estaba haciendo lo que se necesitaba, solo que tenía que abordar a las comunidades y trabajar con ellas de una forma distinta”, recuerda. 

– ¿Cómo se veía el tema de los parques urbanos en ese entonces?

-Fue difícil.  No estaba relevada la importancia de los parques en general. Era más bien algo más accesorio en las ciudades. Ahora parece muy obvio, pero en ese momento se nos cerraron hartas puestas. Nuestra filosofía, por eso se llama Mi Parque, era que, para crear un espacio exitoso, tenía que crearse con las comunidades. Cuando queríamos vincularnos con la empresa privada para pedir apoyo, nos decían que no era algo relevante para las familias porque tenían otras preocupaciones. Nos decían que fracasaríamos, pero persistimos.

A sus 24 o 25 años, Martín renunció a su trabajo de oficina para dedicarse a Mi Parque. Se encontró con personas que estaban dispuestas a ayudar en la iniciativa, pero también con quienes no confiaban en la idea. Por eso, tenían presupuestos cuyos fondos nunca lograron conseguir. Por ejemplo, para la plaza de Buin, cuya construcción se transformaría en un hito. Para ella adquirieron cosas de otra forma. Por ejemplo, preguntándole al Parque Metropolitano de Santiago si donarían árboles, o buscando pinturas devueltas por abolladuras en los tarros que se pudieran ocupar. Al mismo tiempo, ya habían trabajado con las familias, quienes colaboraron con carritos de comida. “Fue increíble, porque demostramos que a la gente sí le interesaba y cuidaba el lugar”, recuerda Martín. 

A eso le siguió un despegue. Los llamaron de Acción RSE -una organización sin fines de lucro que surge del sector empresarial chileno para promover la Responsabilidad Social Empresarial de las empresas que operan en el país- para asistir primer evento que compensaría su huella de carbono y para que presentaran el proyecto. Con tan solo tres minutos de speech, algunas empresas privadas se entusiasmaron con participar de la iniciativa. 

Martín Andrade

Hasta el día de hoy, MiParque ha podido desarrollar alrededor de 400 proyectos y beneficiado a más de un millón de personas, participando con cerca de 100 empresas. “Ha sido bien impresionante la vinculación privada en este tema porque antes no estaban. Se ha generado un cambio social no solo a nivel de barrio, sino que la gente entienda que se puede tener mejores espacios públicos si trabajamos en conjunto. Para mí eso era súper revolucionario y creo que sigue siéndolo”, dice el arquitecto.

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Los parques urbanos y su importancia

Cuando la pandemia comenzó, los hogares personales fueron el centro de las cuarentenas. La incertidumbre de los lugares que podrían ser focos de contagio hizo que se tomara la decisión de cerrar todos los espacios públicos en Chile. Y eso sumó, claramente, a las áreas verdes. 

En ese entonces, Martín se desempeñaba como director del Parque Metropolitano, entidad que conserva 23 parques urbanos en la Región Metropolitana, comprendiendo más de 700 hectáreas, y que tiene el récord de ser el de mayor tamaño en Latinoamérica. Este espacio tuvo que cerrar sus puertas hasta que empezó la Banda Horaria Vivir Sano, que determinaba un horario para realizar actividad física al aire libre en determinados horarios de la mañana, que empezó a mediados de 2021. 

Martín Andrade

“Fuimos el primer parque en abrir y estábamos asustados. Yo salía de mi casa a las 5 y tanto de la mañana, porque la banda adelantó el horario de apertura del parque. Tenía que ver a todos los creían en el rol positivo de los espacios públicos en la salud de las personas. Entonces, abrimos con todas las precauciones. Yo estuve en los accesos principales monitoreando eso (…). Bueno, el primer día había gente que lloraba, que no podía creer el espacio que tenía. Incluso, uno se pidió un día de vacaciones. Fue impactante. Creo que, si uno ve lo que logran los grandes parques para el mundo, surgen los grandes movimientos para generar parques urbanos”, dice Martín. 

De esta forma, un parque urbano va más allá de simplemente un área verde. Por supuesto, debe tener elementos vegetales para conformar un paisaje. Pero también tiene un rol de integración social, de cultura y de patrimonio. Y eso, eventualmente, genera una de las cosas que más mueve al mismo Martín: el sentido de pertenencia. Es decir, de personas que quieran aportar, que tengan orgullo y arraigo, que son factores esenciales para contribuir en la ciudad. Sin eso, los beneficios ambientales, económicos y sociales van a estar supeditados a la colaboración de las comunidades”, dice Martín.

Martín Andrade
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En ese sentido, actualmente existen en Chile 532 parques urbanos. Cerca de 161 de ellos se han construido y/o conservado en 92 comunas del país. En términos de cobertura, eso aporta al 50% de la población nacional y a más de dos mil hectáreas. Pero los números, de seguro, seguirán aumentando.

-Hace poco se dio la noticia de que el cerro Renca será un parque metropolitano. En ese sentido, ¿Cuál es la diferencia entre un parque urbano y un parque metropolitano?

-En Chile no hay legislación que cubra esa diferencia. Pero tiene que ver con la cobertura de parque, entendido que son parques que, a diferencia de una plaza o un parque más local, sirven para las comunidades aledañas. Entonces, por ejemplo, al Parque Metropolitano de Santiago vienen de las comunas de Providencia, Vitacura, Huechuraba y Recoleta. Pero además tiene todas las visitas de otras comunas que van a ocupar los espacios. Tiene que ver con el público beneficiario de la intervención.

– ¿Se deberían crear más parques metropolitanos?

-Creo que es muy importante avanzar en torno a la diversidad de las áreas verdes, tanto en parques locales como no. De hecho, lo parques locales son los que generalmente tienen más uso. Yo trabajé en el equipo de espacios públicos de Melbourne y dentro de su metas e indicadores era avanzar no solo en cobertura de áreas verdes, en términos de metros cuadrados por habitantes, sino también hablar de distancia de una manzana a su parque más cercano. Eso también lo tiene el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano. Hoy el 84% de las comunas en Chile cumple con el estándar de 3 kilómetros de distancia. Estamos hablando de áreas verdes de más de dos hectáreas. También tiene que ver un tema de diversidad de cosas que hacer en los parques, entonces son cosas complementarias que hay que trabajar a distintas escalas -locales y más grandes- para ir avanzando. 

Historia de los parques urbanos en Chile

En Chile, la historia de los parques urbanos, al menos a nivel de política pública, empezó hace 30 años con la creación del programa parques urbanos del entonces ministro de Vivienda y Urbanismo, Alberto Etchegaray. Eso vio avances recién 10 años después con la creación de Parques Urbanos hacia el Bicentenario (2002-2010), en la que se crearon lugares como el Parque Bicentenario de Cerrillos. 

En 2010 empezó el programa Elige Vivir Tu Parque, con construcciones de parques todo Chile. En 2012 fue el primer catastro nacional de Parques Urbanos y en 2014 se crea la Política Nacional de Desarrollo Urbano, el Programa de Conservación de Parques Urbanos -que expande la metodología del Parquemet, que hasta ese entonces era el único servicio de conservación de parques en el país- y el Plan Chile Área Verde. Luego, en 2017 se crea el Manual de Construcción de Parques, Plazas, Áreas verdes y deportivas, en 2018 la Encuesta de Percepción de Calidad de Vida Urbana y este año la Política Nacional de Parques Urbanos. Si son 30 años de historia, hace 15 Martín ha formado parte de cada uno de los pasos.

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“Prácticamente, en el tema de las áreas verdes he ocupado todos los roles y cargos en que existen liderazgos en torno al tema (…). Pero lo bonito después de todo este tiempo, es poder tener una política nacional firmada por un Presidente de la República. Eso me llena de orgullo. En general vemos lo que nos falta, pero no lo que hemos avanzado. Esta política pública, con todos sus problemas, ha sido de apoyo transversal. Nosotros estamos cerca de seis metros cuadrados por habitante de áreas verdes, deberían ser diez según el estándar sugerido por el CNDU. Entonces nos queda un enorme camino por recorrer”, comenta Martín. 

-Pero se ha avanzado…

-Mucho. Definitivamente Chile en torno a este tema, gracias a muchas personas, ha logrado en 30 años tratar de impulsar esta agenda de parques en forma paralela a todos los otros desafíos que se han planteado. Yo te hablaba del inicio de la Fundación Mi Parque, pero imagínate lo que fue para Alberto Echegaray, con una situación de déficit habitacional bastante similar a la que tenemos hoy, impulsar parques urbanos. Había que tener un convencimiento tremendo para poder hacer eso. Yo me sumé en la mitad de la historia y para atrás, incluso antes del 92’, los parques eran iniciativas locales o de gente con mucha visión y esfuerzos aislados.

Eso es lo que Martín explicó como expositor principal en la séptima versión del Congreso Mundial de Parques, desarrollada en noviembre. En esta ocasión también fue reconocido con el Premio Líder 2022, instaurado este año por la Asociación Nacional de Parques y Recreación de México (ANPR México) para destacar aportes en esta materia en Latinoamérica.

Martín Andrade

¿Qué significó para ti haber recibido este premio? 

-Estoy muy emocionado porque es un esfuerzo de muchos años, no solo mío, sino de muchas personas. Lo siento como un premio al esfuerzo colectivo. Además, soy el primer chileno que ha tenido la posibilidad de exponer en un Congreso Mundial de este tema. Entonces fue muy bonito. Se me vinieron a la mente muchos recuerdos de momentos difíciles. En el congreso, más de hablar de mi historia, lo llevé a lo que hemos hecho en Chile y obviamente expuse lo que hace la Fundación Mi Parque y otras organizaciones sociales. Esto porque no solamente desde el Estado se está empujando este tema. Muchas ONG’s trabajan en esto y mencionarlas ayuda a que se abran caminos de colaboración internacional. En el evento había como 6400 asistentes de 74 países, hubo como 211 conferencias, seis principales y la mía fue la final. Entonces quise contar lo que está haciendo Urbanismo Social, lo que están haciendo Cultiva, Cerros Isla, Mapocho Vivo, Junto al Barrio, DeporteLibre, etc. Yo creo que el ecosistema en torno al tema del área verde puede ser algo muy fuerte y eso es lo que quise presentar.

-A propósito, ¿qué es lo que están haciendo en Corporación Ciudades? ¿Cuáles son los próximos pasos que se vienen?

– Tenemos este sueño de tener ciudades que sean planificadas e integradas, o sea soñamos con la ciudad de donde la gente se siente orgullosa de donde vive. Entonces nosotros estamos ayudando en la necesidad de generar acuerdos de ciudad y que nos pongamos de acuerdo entre todos sobre la ciudad que queremos. Nosotros lo que estamos tratando de hacer es aunar la agenda de para trabajar en conjunto entre distintos actores -Gobiernos Regionales, municipios, ONGs, etc- para proyectarnos hacia el futuro. Tiene que ver con acuerdos no solamente en torno a qué proyecto impulsamos, sino que cuál es el tipo de ciudad que queremos, cuáles son los desafíos principales que tenemos y fortalecer en esa gobernanza que sea participativa y que permita poder tener una mejor ciudad a futuro. Nosotros no como corporación no queremos reemplazar el rol del Estado, queremos fortalecer el Estado. Tampoco somos una entidad, una consultora, pero queremos conectar los mundos, esa es nuestra meta. 

Martín Andrade

– ¿Y cuáles crees que son los desafíos para poder lograrlo?

-Recuperar la confianza. La ciudad puede ser un vehículo para generar nueva confianza. Veo que en general hay bastante consenso, en la Convención se hablaba de la importancia de que apareciera el tema de la ciudad, se llamaba el derecho a la ciudad. O sea, yo creo que la ciudad es una tremenda temática para generar consenso y generar confianza, pues creo que es el principal desafío, es cómo generamos confianza en este proceso.

-Bueno, si se pudo avanzar hasta aquí después de que nadie fue a Renca, se puede lograr…

-Esa es mi principal virtud, ser muy testarudo. Me convencí de que es importante actualmente, por el momento político y social que vivimos, generar acuerdos de ciudad. He vivido momentos muy difíciles trabajando en esto, pero ahora estoy tratando de apoyar las temáticas de parque, pero desde una mirada de generar estos acuerdos de ciudad. Hay que seguir conversando y se pueden generar muchos acuerdos procurando que se materialicen en gestión. Entonces nosotros estamos tratando como corporación vincular, el medir, lograr, consensuar y acordar con el hacer.

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