Ladera Sur Breve guía astronómica para principiantes
Breve guía astronómica para principiantes

Naturaleza

Breve guía astronómica para principiantes

Nuestro colaborador invitado, Juan Carlos Covarrubias, nos invita a mirar con otros ojos las noches estrelladas. Aquí nos comparte una guía con algunas de las constelaciones que podrás observar este verano en el cielo, para que puedas identificar exactamente lo que hay frente a tus ojos.

Llega el verano y muchos desempolvan sus aperos del aire libre, planeando una escapada a la naturaleza profunda. Nos preocupamos de los detalles logísticos, pero pocas veces nos preparamos y estudiamos a priori sobre lo que veremos,  menos para contemplar el espectáculo estelar que tendremos sobre nuestras cabezas en la noche. Aquella oscuridad estrellada y con poca luna, idílica escena francamente olvidada en la encandilante ciudad, resulta conmovedora. Sin embargo, solo unos pocos saben interpretar o al menos conocer de nombre a algunos de los objetos celestes que vemos.

Este artículo pretende ayudarnos a reconocer algunos de los elementos nocturnos que veremos en el cielo durante el verano. No olvidemos que los cielos que pasan arriba de nosotros van cambiando durante el año, pero los cielos primaverales y veraniegos nos resultan más familiares a todos porque es este el momento del año en que con más probabilidad nos daremos el tiempo de contemplarlo lejos de la ciudad y de las gélidas noches invernales.

Aunque este tema da para un libro, destacaremos dos sectores del cielo: el sector de Orión y el sector del sur celeste.

Sector de Orión

Se contempla en verano en dirección noreste, desde el comienzo de la noche hasta un poco pasado la medianoche.

  • Las pléyades: cúmulo de estrellas muy notable y fácil de reconocer, algunos con excelente vista pueden reconocer siete estrellas en ella. Una interpretación gráfica de este grupo de estrellas se puede ver en el logo de Subaru –así se llama a las Pléyades en Japón–.
    Pléyades
    Pléyades
  • Aldebarán: Estrella con un destello levemente rojizo, ubicada a 68 años luz, es la más luminosa de la constelación de Tauro. Para los nerds que como yo gustan de los nombres científicos, el “nombre científico” de Aldebarán es Alfa Tauri, en que la letra griega denota en orden decreciente (alfa, beta gama…) a las estrellas más luminosas de cada constelación, en este caso de Tauro.
  • Orión: Una de las constelaciones más conocidas del cielo, representa un guerrero hincado en posición de combate contra el toro que representa Tauro. Desde el hemisferio sur, veremos al guerrero dado vuelta, al igual que las principales constelaciones, debido que fueron las culturas europeas quienes, desde el otro hemisferio, las reconocieron viéndolas derechas. Las famosas tres marías representan su cinturón.
  • Sirio: Es la segunda estrella más brillante vista desde la Tierra, después del sol, y por lo tanto la estrella más brillante del cielo nocturno. Solo algunos planetas se podrían ver más brillantes que Sirio.

Sector del sur celeste

  • Cruz del sur: Para ubicar este sector debemos primero ubicar la cruz del sur, un clásico de los cielos australes, y elemento que muchos países del hemisferio sur han incorporado a sus emblemas patrios, entre otros, Brasil. Allí se le llama Cruzeiro, y reconozco que me emociono en cada mundial de fútbol cuando, al cantar el himno de la verdeamarelha, escuchamos aquel astronómico verso: Se em teu formoso céu, risonho e límpido, A imagem do Cruzeiro resplandece…
  • Alfa del Centauro: Después del sol, es la estrella más cercana a la Tierra, ubicada a poco más de 4 años luz. Aquella distancia, en la inconmensurable escala astronómica, sería como la distancia de nuestra pieza a la cocina. Una estrella a la vuelta de la esquina.
  • Gran nube de Magallanes: Galaxia apreciable a simple vista, ubicada a 163 mil años luz de distancia. Su condición austral (no apreciable desde el hemisferio norte) explica el por qué de su nombre: es un sentido homenaje al osado Fernão de Magalhães (Hernando de Magallanes), el portugués que tocó el punto más austral alcanzado hasta entonces (1520) por cualquier europeo, y no cabe duda que él y su tripulación contemplaron la gran nube emocionados cuando, al encontrar por fin el paso entre los dos océanos (estrecho que también lleva su nombre), se convirtieron en los primeros europeos en tocar tierra hoy chilena.
  • Sur celeste: Punto imaginario del cielo que representa la proyección del eje de rotación terrestre en el cielo. Una foto nocturna de larga exposición nos puede permitir entender lo anterior: todo el cielo parece girar, durante la noche, con respecto a ese punto. Es la mejor guía para encontrar el sur mirando las estrellas: la proyección del sur celeste hacia el horizonte en el punto cardinal austral. Para encontrar el sur celeste, se recomienda proyectar 4,5 veces el palo mayor de la cruz del sur hacia abajo de la cruz, en donde “abajo” no es abajo en el cielo necesariamente, porque la cruz podría estar invertida.

Para los que quieran profundizar en el reconocimiento de las estrellas, pueden usar apps de celular que reconocen el cielo in situ (justificado o no, personalmente no me gustan: creo que el chiche tecnológico eclipsa demasiado al verdadero protagonista que es el cielo mismo, y no el sofisticado iphone que tenemos en la mano…). Otra alternativa que recomiendo es descargar Stellarium, una especie de google earth del cielo. Recomiendo imprimir un pantallazo de stellarium (como se hizo para las imágenes de este artículo), invertir los colores para no gastar tanta tinta e imprimir una copia. Aportará dos gramos de paso a nuestra ya pesada mochila, pero nos dará una pequeña guía para entender un poco mejor este muy extraño escenario donde se desenvuelve la vida misma.

Sobre las constelaciones alternativas

La Unión Astronómica Internacional (IAU por su sigla en inglés), define 88 constelaciones “oficiales”, pero no nos prohíbe crear nuestras propias constelaciones. Recordando que éstas son combinaciones arbitrarias de estrellas y que las miles de millones de estrellas definen miles de billones de combinaciones posibles (con el único requisito de que formen una figura fácilmente apreciable), resulta muy interesante sentarse con paciencia y encontrar nuevas constelaciones en el cielo. Una de mis favoritas es la constelación de la tortuga, ubicada arriba de Orión. Representa el reptil con caparazón grande y tres patas estiradas, que alza su cabeza tratando de tocar a Sirio. Le he escrito a la IAU para que la incorpore como la octogésima novena constelación del cielo. Por ahora, no he tenido respuesta…

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