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¿Qué tan amenazadas están las orquídeas chilenas? Inédita evaluación busca determinar su estado de conservación
La licitación adjudicada por el Centro de Conservación de Orquídeas Chilenas (CECORCH) permitirá generar información científica para evaluar especies nativas y endémicas que aún no cuentan con una clasificación oficial de conservación. El trabajo será desarrollado por investigadoras vinculadas al Doctorado en Ciencias, Mención Ecología y Evolución de la Universidad Austral de Chile.
Aunque Chile alberga entre 50 y 72 especies de orquídeas nativas, solo una parte de ellas cuenta actualmente con una clasificación oficial de conservación. Para avanzar en el conocimiento y protección de estas plantas, el Centro de Conservación de Orquídeas Chilenas (CECORCH) se adjudicó la licitación “Elaboración de fichas para clasificación de especies de orquídeas en Chile”, impulsada por el Ministerio y la Subsecretaría del Medio Ambiente.
La iniciativa permitirá recopilar y sistematizar información científica sobre distintas especies de orquídeas presentes en el país, incluyendo antecedentes sobre su distribución geográfica, estado de sus poblaciones y principales amenazas. Estos antecedentes servirán de base para proponer su incorporación al Reglamento de Clasificación de Especies (RCE), instrumento oficial que determina el nivel de riesgo de la biodiversidad chilena.


El proyecto será desarrollado por especialistas de CECORCH, entre ellas la Dra. María Isabel Mujica, directora del eje de investigación del centro, directora del Jardín Botánico de la Universidad Austral de Chile y académica del Doctorado en Ciencias, Mención Ecología y Evolución de la UACh; y Gabriela Narváez, encargada de Conservación de CECORCH y estudiante del mismo programa doctoral. Ambas investigadoras lideran líneas de trabajo orientadas a la conservación de la flora nativa chilena.
La Dra. María Isabel Mujica destacó que esta adjudicación representa un importante reconocimiento al trabajo que el centro ha desarrollado durante años en torno a la conservación de estas especies.
“Como centro estamos muy contentos con habernos adjudicado esta licitación. Somos profesionales y académicos de distintas universidades que llevamos muchos años trabajando por la conservación de las orquídeas. Desde 2020 instauramos un monitoreo ciudadano de orquídeas chilenas mediante la plataforma iNaturalist y con apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, precisamente para reunir información que permita avanzar en la clasificación de su estado de conservación”, explicó.


Las orquídeas chilenas presentan características que las convierten en un grupo de especial interés para la conservación. A diferencia de muchas especies tropicales que crecen sobre árboles, la mayoría de las orquídeas nativas y endémicas del país son terrestres y dependen estrechamente de hongos presentes en el suelo para completar su ciclo de vida. Además, poseen flores de gran diversidad morfológica, con colores, formas y aromas adaptados a polinizadores altamente especializados.
La Dra. Mujica explicó que esta estrecha relación con su entorno las transforma en importantes indicadores ecológicos. “Son un componente único de nuestro patrimonio natural y bioindicadores de la salud de los ecosistemas. Si las orquídeas prosperan, significa que el ecosistema circundante mantiene una buena calidad ecológica”, señaló.

Orquídeas amenazadas por pérdida de hábitat, incendios y cambio climático
Por su parte, Gabriela Narváez destacó que la adjudicación permitirá consolidar más de cinco años de trabajo de monitoreo ciudadano desarrollado por CECORCH.
Entre las principales amenazas identificadas para estas especies se encuentran la pérdida y fragmentación de hábitat producto de la expansión urbana, la agricultura y las plantaciones forestales; la degradación de los suelos por el pastoreo no controlado; los incendios forestales y las sequías prolongadas asociadas al cambio climático; además de la extracción ilegal de ejemplares desde ambientes naturales.


Contar con una categoría oficial de conservación permitirá priorizar recursos y diseñar planes de protección específicos para las especies más amenazadas, fortalecer su consideración en evaluaciones de impacto ambiental y orientar futuras investigaciones y medidas de protección legal.
Narváez destacó además que este trabajo se vincula estrechamente con su formación doctoral. Aunque su investigación se centra en la genómica y conservación de bosques de Nothofagus, señaló que ambas líneas comparten el objetivo de generar evidencia científica para comprender y proteger especies clave de los ecosistemas chilenos.
“La experiencia en trabajo colaborativo y en ecología de la conservación desarrollada durante el doctorado fortalece el rigor técnico con el que estamos abordando la elaboración de estas fichas, conectando la investigación científica con herramientas aplicadas a la conservación y las políticas públicas”, finalizó.



*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.
Centro de Conservación de Orquídeas Chilenas y Universidad Austral de Chile