Ladera Sur Segunda semana de la COP25: negociaciones, anuncios y postergaciones
Segunda semana de la COP25: negociaciones, anuncios y postergaciones

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Segunda semana de la COP25: negociaciones, anuncios y postergaciones

Desde un principio, los temas más importantes que se debían negociar en la COP25 se han relacionado con la ambición climática, el artículo 6 del Acuerdo de París sobre los mercados de carbono, y las pérdidas y daños ocasionados por los desastres naturales en países más vulnerables. Hasta el minuto, las negociaciones avanzan lento y la Presidencia de la Conferencia de Naciones Unidas para el Cambio Climático designó a “facilitadores” de las decisiones. Por otro lado, algunos asuntos fueron trasladados para ser negociados en la Conferencia de Bonn y en la COP26. Sin embargo, se han hecho algunos anuncios a nivel regional. Aquí te mostramos los detalles. 

La segunda semana de la 25º edición de la Conferencia de Las Partes se planteó como la decisiva en cuanto a las negociaciones, porque empezaban las sesiones de alto nivel, con las grandes autoridades de las Partes. En esta semana, se espera que se pueda llegar a un acuerdo en algunos asuntos fundamentales. Entre ellos, sobre la ambición climática, es decir, cómo incrementar y reforzar los planes de acción de acción climática que actualmente no estarían evitando que la temperatura del planeta aumente en 3,2º. También el artículo 6 sobre los mercados de carbono, el único que no ha podido llegar a un acuerdo desde que se elaboró el Acuerdo de París. Por último, se busca establecer ciertas definiciones sobre las pérdidas o daños de los desastres naturales en dos sentidos: los países vulnerables que se ven afectados por los efectos del cambio climático ocasionados por países más industrializados, y la financiación climática para palear estos efectos. 

¿A qué se ha llegado esta semana?

El Artículo 6 se planteó como uno de los principales a discutir en esta COP y tiene que ver con un sistema de mercado de carbono. Se trata de una herramienta para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. En otras palabras, un país desarrollado podría invertir en algún proyecto de energías renovables en un país menos desarrollado, y esa inversión es parte de sus políticas de mitigación del cambio climático. También, el mercado de carbono se puede definir como la asignación de un precio a las emisiones. Y no solo es entre países, sino que también empresas. Por ejemplo, si una empresa contamina mucho, puede comprar créditos a las que contaminen menos.

Es el único punto del Acuerdo de París al que no se ha podido llegar a un acuerdo desde la COP anterior debido a la cantidad de críticas desde todos los sectores. El sábado pasado se presentó un borrador que busca regular los mercados de carbono, pero el documento, aunque no fue del gusto inmediato, tampoco fue rechazado. Sin embargo, todavía no se llega a un acuerdo. Cabe señalar que si este artículo no llega a consenso, el Acuerdo de París debe implementarse de igual forma.

Por otro lado, uno de los puntos en los que no se pudo llegar a un acuerdo es sobre los mecanismos de transparencia, que regulan la información sobre la emisión de gases de efecto invernadero, la manera en que se miden y cómo se cumplen los compromisos . Esta decisión se postergó a 2020. China fue el que más se opuso y se apeló a posponer este tema hasta la reunión de Bonn, en Alemania. Esto se pudo hacer gracias a la normativa de la COP, que dice que si no se puede llegar a un acuerdo, el tema se puede posponer.

¿El problema? Sin los marcos de transparencia, peligra la demanda de ambición porque se pueden llegar a postergar las presentaciones de las actualizaciones de las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDCs) para el segundo semestre de 2020. 

La transparencia también afecta al artículo 6 porque la suspensión de estas negociaciones va vinculada con el mercado de carbono. Estas negociaciones implicarían la delimitación de cómo se reportan los fondos para las medidas climáticas.

Otro tema que se debía llegar a acuerdo era sobre la ambición climática, y uno de estos puntos es cada cuanto tiempo se deben presentar las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDCs). Cuando la discusión inició con opciones de cada cinco o diez años, se extendió a lo que todos los países iban proponiendo: los menos desarrollados querían que fuera cada cinco años, los europeos cada 10 y Canadá y EEUU dijeron que la decisión se podría tomar en 2023. Volvió a pasar lo mismo, ya que como no hubo acuerdo la discusión se trasladó a 2020.

©UNclimatechange
©UNclimatechange

Lo que queda en la semana

Hay temas que no fueron pospuestos, pero Chile, al mantener la presidencia debe “facilitar” las negociaciones. La presidencia, designó a “facilitadores” o negociadores para ayudar a  llegar a acuerdos. Entre estos, los mercados de carbono, los objetivos en relación a pérdidas y daños, y la discusión de género y cambio climático.

En esta semana, los ministros de Ambiente de Sudáfrica, Barbara Creecy, y Nueva Zelanda, James Shaw, son los encargados de apoyar la negociación del Artículo 6. La ministra ministra de Transición Energética de España, Teresa Ribera, será quien ayude en el texto final de la COP25. Esta tarea será en conjunto con el ministro de Medio Ambiente y Recursos Hídricos de Singapur, Masagos Zulkifli. Este quizás es el más importante porque reúne los resultados políticos de la COP25. Por ejemplo, los asuntos que tienen relación con la ambición climática.

Sobre los temas que faltan, entre ellos las pérdidas y daños relacionados con los efectos del cambio climático en los países más vulnerables, la presidencia designó al ministro de Clima y Medio Ambiente de Noruega, Ola Elvestuen, y a su equivalente en Granad, Simon Stiell, para que traten de agilizar las negociaciones del Mecanismo Internacional de Varsovia.

Los anuncios

Cortesía WWF
Cortesía WWF

Uno de los anuncios que llamó la atención en la jornada del miércoles 11 tiene que ver con que 10 países, provenientes de Latinoamérica y el Caribe, que integran la iniciativa de Energía Renovable para América Latina y el Caribe (RELAC), se comprometieron que para el 2030, el 70% de la capacidad de su matriz eléctrica debe provenir de energías renovables.

También durante esta mañana, autoridades de las partes de Finlandia, Japón, Belice, Francia y Noruega explicaron las medidas que se están ejecutando en sus países para perseguir la carbono neutralidad para 2050.

Junto a esto, también se destacó el compromiso de 177 empresas que se comprometieron a disminuir la emisión de gases de efecto invernadero. Estas empresas son parte de la Alianza para la Ambición por el clima, la cual busca aportar desde el sector empresarial a limitar el alza de la temperatura de la tierra en 1,5º. Las medidas que adoptarán las empresas deben ser basadas en la ciencia y serán verificadas por el Science Bases Target Iniciative, una organización independiente que vela por seguir los objetivos del Acuerdo de París. Esta Alianza comprende a empresas de 36 países.

A esto se suman los anuncios ministeriales chilenos de esta semana, como el cierre anticipado de 4 plantas termoeléctricas en base a carbón (en el marco del plan de descarbonización), el anuncio de envío de un proyecto de ley de cambio climático, el lanzamiento del Plan de Acción de Santiago y la primera Estrategia Financiera frente al cambio climático.

*La última actualización de esta nota fue el miércoles 11 de diciembre a las 14.00 hrs.