Ladera Sur Fuegos artificiales: Los efectos de la pirotecnia en fauna silvestre y una oportunidad para repensar la festividad
Fuegos artificiales: Los efectos de la pirotecnia en fauna silvestre y una oportunidad para repensar la festividad

Noticias

Fuegos artificiales: Los efectos de la pirotecnia en fauna silvestre y una oportunidad para repensar la festividad

Todos quienes han tenido perros o gatos han visto lo estresante que es la medianoche de Año Nuevo para ellos. Está en nuestro centro de atención cuidar su salud, pero ¿Qué pasa con la fauna silvestre en los lugares donde hay pirotecnia? Hablamos con expertos para indagar en las consecuencias de esta actividad en especies silvestres que se ven expuestas a estos eventos disruptivos. Si bien hay muy poca investigación, los datos muestran alteraciones en las conductas de aves y mamíferos que pueden llevarlos incluso a la muerte. Tras la cancelación de varios fuegos artificiales por la pandemia, este año podría ser propicio para reflexionar sobre quienes no celebran, sino que huyen de los grandes estruendos de medianoche.

En la ciudadanía existe una importante preocupación sobre los efectos causados por la pirotecnia en distintos animales de compañía. Cada fin de año vemos posts en redes sociales o notas en prensa sobre los daños causados en perros y gatos. No obstante, muchas veces se olvida la presencia de fauna silvestre en las grandes urbes y los efectos de los fuegos artificiales en ella. ¿Conocemos realmente estas consecuencias?

Hay un tópico común en cada experto consultado en este artículo sobre los efectos de la pirotecnia en la fauna silvestre: la escasez de estudios científicos. Si bien no hay un seguimiento minucioso de los daños y perturbaciones de la pirotecnia en animales silvestres, sí existe conocimiento experiencial sobre algunos efectos en mamíferos pequeños, animales acuáticos y sobre todo, aves. 

“El impacto de la pirotecnia en fauna silvestre es bastante grave, principalmente porque genera un estrés agudo en las diferentes especies que se ven afectadas producto del ruido, por lo que tienden a desplazarse del lugar en que están descansando, y puede perjudicar en la cría de polluelos o cachorros”, advierte Diego Peñaloza, vocero del Colegio Médico Veterinario (Colmevet). 

Pirotecnia en Valparaíso, Chile CC Javier Acuña Ditzel
Pirotecnia en Valparaíso, Chile. ©Javier Acuña Ditzel

Peñaloza, experto en fauna silvestre, reconoce que es difícil llevar un cálculo exacto del número y tipo de especies afectadas, ya que al morir son difíciles de encontrar en zonas alejadas de la urbe. Aún así, el especialista enfatiza que “hay casos significativos de animales que al ser sometidos a estrés, pueden tener complicaciones fisiológicas, ya sean abortos en el caso de mamíferos o traumas en caso de las aves”. Estas últimas pueden salir volando en cualquier dirección en la noche, más aún si son aves diurnas que no están acostumbradas a transitar en la penumbra, pudiendo “generar la muerte producto de un paro cardiaco debido al estrés”.

Aves costeras ©Diego Bravo
Aves costeras ©Diego Bravo

Si bien las aves son uno de los animales silvestres más perjudicados por la pirotecnia, desde la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC), puntualizan que “es un tema que no se ha estudiado mucho a nivel mundial”. El organismo destaca un estudio holandés como una de las pocas iniciativas en esta materia. La investigación realizada en 2011 por Amsterdam University, mostró vía radar movimientos masivos de miles de pájaros al iniciar los fuegos artificiales de Año Nuevo. Algunos de ellos llegaron a subir hasta 500 metros de altitud para escapar del ruido y siguieron moviéndose incluso 45 minutos después del evento pirotécnico. 

“También hay casos en que se ha visto que aves que están reproduciéndose en la costa, por ejemplo, eventualmente pueden abandonar nidos. Y eso quizá es más relevante teniendo en cuenta la temporada en la cual se realizan los fuegos artificiales. En el hemisferio norte los fuegos artificiales de año nuevo causan un impacto menor, en el sentido que no afecta la temporada reproductiva porque es invierno”, afirma Ivo Tejeda, director ejecutivo de la ROC. El escenario chileno sería más preocupante, ya que la celebración se produce en época estival, en plena migración de aves y cría de distintos animales.

Gaviotin monja, ave costera ©Diego Bravo
Gaviotín monja, ave costera ©Diego Bravo

Frederick Toro es doctor en Medicina de la Conservación y profesor de la Universidad Santo Tomás de Viña del Mar y la Universidad Católica de Chile. El médico veterinario ha seguido de cerca la temática y explica que una de las causas de la falta de estudios podría deberse a que los fuegos artificiales de Año Nuevo son eventos muy puntuales. Eso dificulta la posibilidad de replicar las investigaciones para hacer un seguimiento constante del efecto. Además el experto habla de la complejidad de las fechas, “porque nadie va a querer estar un año nuevo tomando datos”. El doctor afirma que a pesar de que “en la fauna silvestre no es tan potente la evidencia, igual existe”, siendo los elementos sonoros los que generan mayor repercusión. 

Una mirada al territorio nacional 

En Chile uno de los estudios destacados en la materia fue realizado por la Universidad de Concepción y Valparaíso en 2015, recopilando datos durante el evento de Año Nuevo. La investigación se centró en analizar la colonia reproductiva más importante de lobo marino común (Otaria byronia), ubicada en el Islote Lobería, Cobquecura.

Lobos marinos ©Diego Bravo
Lobos marinos ©Diego Bravo

Los fuegos artificiales lanzados en la zona coincidían con la época de reproducción de los especímenes. Los hallazgos constataron un cese de vocalizaciones por parte de los animales y una marcada disminución en el número de lobos durante y después del evento de fuegos artificiales, lo que ocasionó el abandono de la colonia por parte de los animales durante el periodo de cría. “Antes del evento (30-31 de diciembre), la abundancia era de aproximadamente 430 individuos. Sin embargo, siete horas después de los fuegos artificiales del 1 de enero, el número de animales en la colonia había disminuido a menos de la mitad de este número (…) y al mediodía el 2 de enero habían alcanzado una abundancia similar a la estimada antes de los fuegos artificiales”.

Lobo marino común y cría ©Diego Bravo
Lobos marinos ©Diego Bravo

Si bien esta aproximación nos permite dimensionar los efectos en estos mamíferos de la costa chilena,  los autores advierten que “serán necesarios más estudios para determinar si esta interrupción tiene consecuencias negativas para estos animales o si han desarrollado mecanismos de comportamiento para lidiar con este tipo de eventos disruptivos a corto plazo”. 

Variaciones en la abundancia del lobo marino a lo largo del tiempo en Islote Lobería frente a Cobquecura. Imagen extraída del estudio Observations of the effect of a New Year’s fireworks display on the behavior of the South American sea lion ( Otaria flavescens ) in a colony o
Variaciones en la abundancia del lobo marino a lo largo del tiempo en Islote Lobería frente a Cobquecura. Imagen extraída del estudio mencionado.

Una situación similar han vivido desde la Fundación Ñamku ubicada en Valparaíso. La entidad dedicada a la conservación de la fauna silvestre, a través de la rehabilitación  y reinserción de especies, trabaja en el humedal La Isla de Concón, donde hay gran presencia de aves costeras. Cerca de él se realizaban actividades con fuegos artificiales, pero a partir del 2018 lograron desplazar el punto de pirotecnia a un lugar más lejano. “Desde que se desplazaron los fuegos artificiales, al parecer no se han encontrado más aves muertas cercanas a los puntos que estaban en el humedal”, comenta Paulette Abraca, encargada del Área de Salud del Centro de Rescate Ñamku. La especialista en fauna silvestre explica que “en años anteriores habían registros de que aparecían aves muertas en el humedal” por esas fechas.  “Lo que más se encontraba muerto post año nuevo eran aves siete colores y triles”, afirma la médico veterinario. 

Humedal La Isla de Concón ©Nicole Heck
Humedal La Isla de Concón ©Nicole Heck

Año nuevo 2021: oportunidad de cambio

Con la suspensión de los espectáculos de fuegos de artificio en las comunas de Valparaíso, Viña del Mar y Concón para este Año Nuevo 2021, se abre la posibilidad de experimentar otra manera de celebrar, reflexionando sobre las demás formas de vida con las que compartimos el planeta y el inicio de un nuevo año. 

Diego Peñaloza, vocero del Colmevet, es de esa línea. El profesional expone que “desde el punto de vista del bienestar animal, ya sean silvestres o domésticos, los fuegos artificiales son una conducta bastante antropocéntrica. Por treinta minutos de pasarla bien y observar este espectáculo, generamos un daño irreversible en un sinnúmero de animales, ocasionando la muerte en algunos casos”. 

De hecho, hay lugares que han prohibido su uso para proteger a los ecosistemas locales. Tal es el caso de las Islas Galápagos, en las que Ecuador prohibió el uso de fuegos artificiales sonoros en 2018. El gobierno de la época validó su decisión en base a “investigaciones que determinan el daño que causan estos artificios a los ecosistemas marinos, terrestres así como a la salud humana”.

Sobre la idea de prohibir estos fuegos de artificio en el país, el director de la ROC considera que es “súper importante que la gente entienda las razones por las cuales se querría hacer algo así. Hay que sensibilizar, educar sobre estos impactos”, para así evitar conflictos entre las comunidades humanas. 

Para mayores antecedentes sobre los efectos de la pirotecnia en la fauna silvestre, se encuentra disponible la charla online del Consejo Regional Valparaíso Marga Marga, con el desglose de los estudios en esta materia. 

 

Galería (7)