En el hemisferio sur, el jueves 22 de septiembre se dejará atrás el invierno y se dará paso a la primavera, estación por excelencia para escaparse a la naturaleza. Es allí cuando todo crece, los animales nacen, las plantas brotan. Algunas aves se hacen notar más, cantando, iniciando su periodo de reproducción, realizando llamativos cortejos, entre otras cosas. Así, el escenario primaveral se vuelve espléndido para los sentidos humanos.

Si uno toma en cuenta especialmente la zona centro, centro sur y algunos lugares de la Patagonia, esta estación podría resaltar ante otras por sus propias características. Paulo Cox, montañista y miembro del equipo Andeshandbook contó a Ladera Sur que la primavera puede considerarse como la mejor época desde el punto de vista del trekking. «Hay varias razones: la temperatura no es muy alta ni muy baja, la primavera es menos calurosa que el verano, pero sigue teniendo mucha luz; en general tiene paisajes más verdes que en el resto del año; cuenta con muchos cursos de agua, dando posibilidad de hidratación y haciendo el recorrido más atractivo; y es menos demandante en equipos técnicos que estaciones como invierno y, sin embargo, todavía se pueden apreciar neveros y glaciares cubiertos», dijo.

Como ya estamos ad portas de la primavera, desde Ladera Sur les mostramos cinco rutas de trekking óptimas para disfrutar de esta estación.

Mirador glaciar Voipir

En la Región de la Araucanía las montañas y volcanes se lucen. En el Parque Nacional Villarrica se encuentra el volcán del mismo nombre, conocida estructura de escenografía grandiosa, rodeada por diversos pueblos y ciudades como Pucón, Villarrica o Lican Ray.

La cara norte del volcán Villarrica es la más conocida. Sin embargo, la cara oeste, mucho menos concurrida, mantiene una ruta de gran belleza que llega a un lugar icónico llamado mirador glaciar Voipir. 

El recorrido atraviesa bosques milenarios de araucarias, coihues y lengas mientras se asciende este volcán que aún mantiene actividad, pudiendo observar campos de lava, grietas y vistas fascinantes a medida que se va alcanzando zonas más despejadas.

Tras una caminata sin demasiada exigencia de máximo tres horas, se llega a destino. Este mirador está a cerca de los 1.390 metros sobre el nivel del mar (msnm) y entrega una gran panorámica al mismo volcán Villarrica, que muestra su cara nevada hacia el sur, el glaciar, además de vistas a volcanes como el Llaima, Sierra Nevada, Mocho Choshuenco y Lonquimay y los preciosos cuerpos de agua colindantes.

El acceso es por el sector de Pino Huacho, del Parque Nacional Villarrica. Hay que avanzar por un camino de tierra en dirección a Huincacara. Tras aproximadamente 25 kilómetros desde Villarrica se llega a un sector donde es posible estacionar.

Sendero Centenario de Llanos de Challe

Se extiende por el Parque Nacional Llanos de Challe, en la costa de la Región de Atacama. Este parque tiene una superficie de 45.708 hectáreas. Fue creado con la finalidad de proteger y preservar la flora y fauna del desierto costero del Huasco.

La ruta principal se denomina como sendero interpretativo Centenario, un recorrido circular de 2 kilómetros y medio de largo, saliendo de la guardería del sector Los Pozos. No es un sendero demandante. El desnivel es leve, puesto que la altura máxima es de 170 msnm. Con buena calma, se recorre en menos de dos horas y se disfruta de una naturaleza particular, que mezcla la atmósfera del desierto y del mar.

Cartel de bienvenida a Llanos de Challe. Créditos: Sernatur.
Cartel de bienvenida a Llanos de Challe. Créditos: Sernatur.

La flora del parque es rica. Mantiene más de 220 especies distintas, como amancay, aguanosa, churqui, astromelias, entre otras, de ellas 206 son nativas de Chile, de las cuales 14 son endémicas, es decir, que no viven en ningún otro país (algunas, en ninguna otra región). Actualmente, el parque alberga a 2 especies en peligro de extinción (garra de león y napina) y otras 14 especies en categoría de vulnerables.

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La fauna, por su parte, no se queda atrás. Aquí se puede encontrar una gran diversidad de aves, zorros chilla, zorros culpeos y guanacos, el mamífero silvestre más grande de Chile.

Este sendero puede ser visitado durante todo el año, sin embargo, se recomienda la primavera, ya que es especialmente atractiva por la cantidad de vegetación y fauna que esta atrae, pudiendo hacer avistamientos de las especies mencionadas anteriormente. 

Sendero centerario. Créditos a Romina Bevilacqua.

Este parque nacional tiene infraestructura turística, por lo que cuenta con baños, zonas de pícnic y camping y guardaparques que entregan información valiosa acerca de la zona y sus cuidados.

Para llegar hasta acá se debe seguir la siguiente indicación: desde Huasco, tomando la ruta costera C-360, a 40 kilómetros al norte de Huasco Bajo, se encontrará con la guardería de Los Pozos de Conaf. 

Señalética del sendero. Créditos: Atacama a Pie.
Señalética del sendero. Créditos: Atacama a Pie.

El Enladrillado de Altos de Lircay

A unos 70 kilómetros de Talca, subiendo por San Clemente, la Reserva Nacional Altos de Lircay es el área protegida más grande de la Región del Maule, con más de 16.600 hectáreas desbordadas en paisajes especialmente bonitos. Es que esta zona de la precordillera de los Andes esconde un poco de todo.

Existen diversos senderos en la reserva, pero nos centraremos en uno en particular, quizás, el más popular, llamado Enladrillado. Esta ruta tiene una extensión de unos 20 kilómetros, distancia que puede ser recorrida en una expedición de día completo (unas ocho horas a pie).

Martin Lecanda cruzando bosque del sendero. Créditos: Agustín Lizana)
Martin Lecanda cruzando bosque del sendero. Créditos: Agustín Lizana.
Martin Lecanda saltando en el mirador Cerro Peine. Créditos: Agustín Lizana)
Martin Lecanda saltando en el mirador Cerro Peine. Créditos: Agustín Lizana.

Se comienza a subir por, como dice Conaf, «el reino indiscutido de árboles del género Nothofagus: roble, lenga, coigüe y raulí». Estos gigantes milenarios revelan todo su potencial, inmensos, hacen notar lo minúsculos que podemos llegar a ser a su lado. Además, aquí podrás ver ciprés de la cordillera, el laurel, el hualo (endémico), el maitén y nuestra flor nacional: el copihue. El camino es observado y custodiado por animales como el carpintero negro y el loro tricahue, el gato colo-colo, el zorro culpeo y luego el cóndor y la vizcacha.

Cuando el sonido del río Lircay comienza a distanciarse y el bosque va quedándose atrás con cada paso, la estepa altoandina se convierte en el único paisaje. Y allí, después de una buena caminata, a 2.200 msnm, aparece el renombrado Enladrillado, una meseta que adquiere su nombre por la textura de su superficie, rocas basálticas que asemejan un piso de ladrillos. 

Desde aquí se obtiene una panorámica fenomenal hacia la cordillera de los Andes, un desfile de volcanes como el Descabezado Grande, cerro Azul o el Quizapú, además de extensos valles. Pero no solo es eso lo que atrae a este punto tan particular. Este lugar ha sido observado de cerca por la comunidad «científica», más precisamente por la ufología, es decir, la investigación de objetos voladores no identificados (ovnis) por parte de personas que creen que pueden tener un origen extraordinario. Estando acá, no dejes de visitar la laguna El Alto, llegable desde el Enladrillado.

Martin Lecanda mirando al volcán Descabezado Grande. Créditos: Agustín Lizana
Martin Lecanda mirando al volcán Descabezado Grande. Créditos: Agustín Lizana.

Actualmente, la reserva mantiene cerradas las zonas de camping y ciertos senderos con motivo de restauración. Conaf va actualizando sus informaciones en su página oficial y tenemos la esperanza de que antes de que la primavera acabe, se abrirán. Por el momento y, como consideramos esta zona un imperdible, te recomendamos también el sendero mirador El Peine, un recorrido de 4 kilómetros de duración que puede ser llevado a cabo en un solo día, en el que, sin duda, disfrutarás desde arriba la inmensidad del bosque y las vistas a cerros como el Morrillo.

Más información en aquí. (Poner hipervínculo en «aquí» con el link) https://www.conaf.cl/parques/reserva-nacional-altos-de-lircay/

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Vuriloche

Vuriloche es un paso fronterizo entre Chile y Argentina que está en la Región de Los Lagos. Esta ruta tiene como poblado chileno más cercano a Ralún, ubicado a 125 kilómetros de Peulla, en la misma región, y a Pampa Linda por el lado argentino, a unos 100 kilómetros de Bariloche.

Como podrán darse cuenta, la extensión, como buen paso internacional, es larga, teniendo poco menos de 110 kilómetros, que pueden traducirse en algo así como cuatro, cinco, seis días de caminata, dependiendo del ritmo. Aunque esto pueda sonar agotador, cabe decir que el sendero, de por sí, no es difícil y está bien demarcado. No tiene una dificultad técnica importante, pero la carga física es más severa. Tiene una elevación máxima de 1.457 msnm, donde se puede observar todo el paisaje que brindaría atravesar la cordillera.

Vista en el sendero de trekking de Vurilocho. Créditos: Josué Cárcamo.
Vista en el sendero de trekking de Vuriloche. Créditos: Josué Cárcamo.

Este cruce de los Andes es, para muchos, el paso con más historia de la Patagonia. Estos caminos y valles fueron utilizados por mapuches y tehuelches para comercializar sus bienes. Luego usado por órdenes jesuitas y finalmente por los pioneros que llegaban desde Puerto Montt. Aquí se podrá recorrer este camino natural que entregará grandiosas vistas a bosques ancestrales, a los glaciares del Tronador y del monte Puntiagudo. Será posible descansar en las aguas termales y, por qué no, compartir con ciertos pobladores de la zona que mantienen un sentimiento de arraigo increíble y que hacen patria, incluso, en la mitad de este trekking con historia, naturaleza e inolvidable reto.

Es importante anticipar trámites fronterizos y, sobre todo, verificar que el tiempo esté apto para realizar una excursión como esta. 

Mirador de Vurilocho. Créditos: Josué Cárcamo.
Mirador de Vuriloche. Créditos: Josué Cárcamo.

Altos de Cantillana

Terminamos esta lista con un cercano capitalino. Esta vez, hacia el otro lado. Altos de Cantillana corresponde a un cordón montañoso que pertenece a la cordillera de la Costa. Tiene más de 2.000 metros de altitud sobre el nivel del mar y está en la región Metropolitana, a unos discretos 70 kilómetros de Santiago. Aquí se emplazan comunas como San Pedro, Alhue, Melipilla, Paine e Isla de Maipo. 

Altos de Cantillana cuenta con su propia página oficial, donde escriben que el año 2015 el cordón Cantillana se declaró como el sitio prioritario número 1 para la conservación de la biodiversidad en la Región Metropolitana, abarcando cerca de 205.000 hectáreas que incluyen las localidades pobladas de dicho territorio, como por ejemplo, Aculeo. Es que aquí existe un grado de abundancia de especies importante, con un endemismo marcado y buen número de especies en estado vulnerable.

Vista aérea de la reserva. Créditos: Reserva natural Altos de Cantillana.
Vista aérea de la reserva. Créditos: Reserva natural Altos de Cantillana.

La Reserva Natural Altos de Cantillana es parte del cordón mencionado. Acá se encuentran dos cumbres de mayor tamaño: Horcón de Piedra y Altos de Cantillana, este último con 2.281 msnm. En un recorrido de abundante naturaleza, se podrá obtener vistas de la cordillera de la Costa y la cordillera de los Andes y la depresión intermedia, siendo la primavera una muy buena época para hacer avistamientos de animales y reconocimiento de plantas.

Para llegar hay que salir desde Santiago por la ruta 5 sur y tomar la salida «Champa-Kennedy» hacia la costa (km 50 aprox.). Avanzar por la ruta G-546 (camino Champa-Rangue) hasta el kilómetro 19, luego de pasar por el puente «Las Cabras» doblar inmediatamente a la derecha para entrar en la reserva.

Créditos: Reserva natural Altos de Cantillana.
Créditos: Reserva natural Altos de Cantillana.

Es importante que cada persona que quiera realizar alguna de estas u otras rutas, debe planificarlo con tiempo, asumiendo responsabilidad en el ejercicio y en el equipamiento. No botes basura, no alimentes a la fauna salvaje, no hagas fogatas en lugares no establecidos. Por favor cuida las zonas que visitas, ayuda a que todo se conserve como corresponde.

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