En el corazón del centro de Chile se extiende el bosque esclerófilo, a lo largo de casi 14 millones de hectáreas, un ecosistema de árboles y arbustos de hojas duras que ha evolucionado para resistir el calor de los veranos secos y renacer con las lluvias del invierno. Característico por albergar más de 100 especies endémicas de Chile, también es uno de los ecosistemas más amenazados del mundo.

Créditos: Verónica Droppelmann.
Créditos: Verónica Droppelmann.

“En el juego partimos de un bosque esclerófilo degradado y, a través de cartas de restauración, lo vamos regenerando hasta obtener servicios ecosistémicos. La idea es que el juego te permita entender todos los factores que influyen en el bosque y cómo podemos ser agentes de cambio en la vida cotidiana”, comenta Daniel Varela, parte del equipo de Within Play que desarrolló el juego.

“El bosque esclerófilo es parte de nuestra infancia y de nuestra vida: crecimos con los cerros al lado, recorriéndolos, viendo las aves y las especies que están ahí. Es un entorno que siempre ha estado presente Queríamos contar que el bosque esclerófilo está muy lastimado, pero que sí lo conocemos, podemos protegerlo. Lo que no se conoce, no se cuida», agrega Jorge Varela, quien también es parte del equipo de Within Play.

Cartas de Quillén
Créditos: Verónica Droppelmann.

Para relevar su importancia y bajo la premisa de “conocer es proteger”, nace Quillén, el primer juego de mesa de Within Play y Ladera Sur. En él, los jugadores se ponen en la piel de un conservacionista decidido a devolverle la vida al bosque degradado. Con flora, fauna y funga nativa, se fortalecen las conexiones ecológicas y se aplicarán acciones de restauración para que el ecosistema vuelva a proveer refugio, agua y equilibrio.

Diseños de las cartas de Quillén
Créditos: Verónica Droppelmann.

“Para Ladera Sur fue un gran desafío co-construir un juego de mesa: siempre estamos explorando nuevos formatos para llegar a nuevas audiencias y educar sobre el cuidado del bosque esclerófilo. La gracia es que los niños aprenden casi por ósmosis. Mientras juegan, incorporan conceptos y prácticas clave sobre el cuidado del bosque, con contenido real y totalmente respaldado», comenta Francisca Lira, gerenta general de Ladera Sur.

Te invitamos a tirar los dados, canjear tus cartas y ¡salvar el bosque esclerófilo!

Jugadores de Quillén
Créditos: Verónica Droppelmann.
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