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Tras más de 15 años sin nidificar en Río Clarillo, confirman reproducción del loro tricahue en la Región Metropolitana
Tras más de 15 años sin ejemplares residentes en la Región Metropolitana, guardaparques del Parque Nacional Río Clarillo confirmaron la nidificación activa del loro tricahue en una barranca cercana al sector El Principal. El hallazgo no solo marca el regreso reproductivo de una especie clasificada “En Peligro”, sino que refuerza la relevancia de los esfuerzos históricos de conservación en una de las regiones más pobladas del país.
Guardaparques del Parque Nacional Río Clarillo confirmaron un histórico registro de nidos de loro tricahue (Cyanoliseus patagonus bloxami), marcando un importante hito para la conservación.
El hallazgo, alertado en 2024 por un vecino colindante al parque, en la comuna de Pirque, permitió identificar un sitio activo de nidificación en una barranca de pomacita ubicada en las cercanías del sector El Principal, donde se emplaza el acceso al parque.
El registro constituye un hito para la conservación regional, especialmente considerando que en 2011 se liberaron cerca de 20 ejemplares rehabilitados en el entonces Reserva Nacional Río Clarillo, sin que se lograra consolidar una población estable, observándose por largo tiempo solo ejemplares de paso. Sin embargo, la zona sí formaba parte de sus ciclos naturales, particularmente como área de alimentación y desplazamiento.



Actualmente, la población de la subespecie chilena Cyanoliseus patagonus bloxami es reducida y fragmentada, concentrándose principalmente entre las regiones de Atacama y Maule. Diversos estudios han advertido que sus números han disminuido sostenidamente en las últimas décadas debido a la pérdida de hábitat y la persecución histórica. En la Región Metropolitana, la ausencia de ejemplares residentes por más de 15 años daba cuenta de esa contracción territorial, lo que vuelve especialmente relevante la confirmación de una colonia reproductiva activa en Río Clarillo.
En la zona central del país, el loro tricahue enfrenta amenazas asociadas a la fragmentación del bosque esclerófilo, la expansión urbana y agrícola, y la perturbación humana en sectores de nidificación. Históricamente también fue víctima de captura para el comercio ilegal de mascotas. La alteración de barrancas y acantilados donde excava sus madrigueras, así como la presencia constante de personas en áreas naturales cercanas a la ciudad, pueden afectar directamente su éxito reproductivo.

Más allá de su valor emblemático, el loro tricahue cumple un rol ecológico clave como dispersor de semillas de especies nativas del bosque esclerófilo. Su dieta incluye frutos y semillas que transporta a lo largo de sus desplazamientos, contribuyendo a la regeneración natural del ecosistema. Su presencia activa en el parque no solo implica la recuperación de una especie amenazada, sino también un aporte a la salud del ecosistema donde habita. Actualmente está clasificada como “En Peligro” en Atacama y Coquimbo, y “Vulnerable” en O’Higgins y Maule, y hasta ahora no registraba ejemplares residentes en la Región Metropolitana.


El Loro Tricahue es el loro más grande de Chile, alcanzando en promedio 45 centímetros de longitud —superando levemente a las poblaciones argentinas—, consolidándose como una de las aves más llamativas y emblemáticas de la avifauna nacional.
Conocido por su particular hábito de nidificación, el loro barranquero excava profundas madrigueras en acantilados de piedra caliza o arenisca, formando verdaderos laberintos que pueden alcanzar hasta tres metros de profundidad. Estas colonias, a menudo numerosas, favorecen el éxito reproductivo y reducen la depredación.
El hallazgo abre un nuevo desafío para la gestión del parque: reforzar el monitoreo de la colonia y proteger activamente el sitio de nidificación.
*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.