Hace unas semanas, científicos registraron la presencia de un albatros ondeado de las Galápagos (Phoebastria irrorata) en las costas de Piedras Blancas, en California, a 4.800 kilómetros de su hábitat natural.

Créditos: Melody Baran, UCSD-SIO.

Tammy Russel, investigadora del Instituto Farallon y doctora egresada en la Universidad de San Diego, California, quien iba a bordo del buque, explica a Ladera Sur: “No solamente es la primera vez que se documenta esta especie al norte de Costa Rica, sino que también fuimos capaces de documentar a esta misma ave por tres meses, después de ser vista inicialmente el 23 de enero. Esto quiere decir que esta ave ha rondado por la costa de California por todo este tiempo”.

“Interpreto este encuentro como uno único, además de sumamente emocionante, nada más, porque no tenemos suficientes datos para sugerir que se trata de un evento alarmante”, agrega la ornitóloga, descartando cualquier efecto relacionado a cambio de hábitos producto de un factor externo, como puede ser el calentamiento global.  

Esta ave marina pasa gran parte de su vida en altamar. Según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se encuentra en Peligro Crítico de Extinción, debido a que son vulnerables a la pesca ilegal, el consumo de desechos plásticos y el turismo irresponsable.

Créditos: Melody Baran, UCSD-SIO.

De acuerdo a la científica, la presencia del ave en California podría ser debido a un comportamiento llamado vagancia: “Este movimiento anómalo puede deberse a diversos factores. Podría haber cambiado la dirección por algo fisiológico, por el viento o tormentas, o podría ser por un comportamiento de exploración”.

Créditos: Melody Baran, UCSD-SIO.

Por otro lado, Russel destaca que han podido documentar un incremento de avistamiento de aves marinas tropicales a lo largo de la costa oeste de Estados Unidos, incluyendo cinco especies de piqueros (Suliformes). «Publicamos un estudio el año pasado. Su incremento en cantidad y distribución hacia el norte se relaciona con eventos de agua caliente llamadas olas de calor marina, las que han aumentado su frecuencia e intensidad debido al cambio climático. Ahora esas especies son vistas con frecuencia aquí en los canales de California».

Finalmente, Russel explica que en la investigación donde participa, llamada CalCOFI, han registrado los suficientes datos para mostrar que el clima y los océanos están cambiando. Sin embargo, detalla: “ver un solo individuo de una nueva especie, por raro que sea, no es tan importante, pero estudios como CalCOFI pueden determinar cómo cambian los ecosistemas marinos a largo plazo”.

Albatros ondeado en isla La Española.
Créditos: Hans Stieglitz, vía Wikimedia Commons.

 *Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.

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