En el mundo existen pocos países en los que se puede apreciar el fenómeno natural del desierto florido: Australia, Estados Unidos, Sudáfrica, Perú y Chile son algunos de ellos. Sin embargo, en Chile este espectáculo de la naturaleza llama aún más la atención, debido a que este fenómeno, que cubre los llanos y serranías de abundantes mantos de flores de color violeta, azul, amarillo o blanco, ocurre en la superficie del lugar más árido del planeta: el desierto de Atacama. 

Desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
Desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar

Durante este fenómeno, que puede apreciarse con especial intensidad en la zona costera de la región de Atacama durante la primavera, florecen cerca de 200 especies, muchas de ellas endémicas como la característica garra de león (Leontochir ovallei), una especie En Peligro de extinción, o la delicada pata de guanaco (Cistanthe longiscapa). No obstante, este espectáculo no es pan de cada día, sino que ocurre cada cierto tiempo cuando se reúnen las condiciones de humedad y temperatura necesarias para despertar el banco de semillas que se refugia bajo tierra.

Este año, en particular, el fenómeno de La Niña nos ha traído grandes sorpresas, como las extensas lluvias y nevazones presentadas en el norte del país durante el mes de Julio, que en muchas zonas fueron inusuales y superaron el rango normal de agua caída para el desierto. Gracias a ello, es que las proyecciones para el desierto florido 2022 muestran números muy alentadores.

“Lo principal para que haya un buen desierto florido tiene que ver con una característica primordial, que es cantidad de agua. La literatura habla de 15 milímetros pero lo que hemos visto es que para que haya floración con seguridad tiene que haber entre 15 y 20 milímetros hacia arriba. Este año en la Provincia de Huasco la precipitaciones fueron entre 50 y 80 milímetros, entonces hablamos de que hay suelos húmedos y eso es lo más importante”, indica César Pizarro, biólogo en gestión de Recursos Naturales y jefe de la sección de Conservación de la Biodiversidad del Departamento de Áreas Protegidas de CONAF Atacama.

garra de león (Leontochir ovallei) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
garra de león (Leontochir ovallei) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar

El fenómeno, según señalan los expertos, podría extenderse desde la comuna de Freirina  por el sur hasta la comuna de Caldera por el norte, en la Región de Atacama, y se concentrará principalmente en la Provincia de Huasco (Freirina, Huasco, Vallenar), como señala el biólogo en gestión de Recursos Naturales: “Viene una floración bien interesante. Aunque si bien, no va a ser como la del 2017 que abarcó hasta la comuna Chañaral (los datos de precipitación de la comuna de Chañaral nos dice que es poco probable que tengamos eventos de flores hasta esa comuna), el fenómeno se podría presentar, pensando de sur a norte, en la comuna de Freirina, Huasco, Vallenar, Copiapó, Caldera y en zonas cercanas a Chañaral. Este año en particular, las precipitaciones fueron más abundantes al sur y menos abundantes hacia el norte, esa fué la dinámica, entonces el desierto florido se va a concentrar principalmente en la Provincia de Huasco”.

Vale decir que, si bien las proyecciones indican que este fenómeno será duradero y abarcará una gran cantidad de territorio, César Pizarro comenta que este fenómeno no se puede precisar con exactitud: “Uno puede pensar que va a ser un evento abundante y duradero, ojalá asi sea, sin embargo los últimos años hemos tenido cambios globales muy importantes a nivel climático, principalmente, este el tercer año con el fenómeno de La Niña, y el desierto florido generalmente está asociado al fenómeno del Niño. El Niño es caliente, involucra harta evaporación del mar y aire caliente, en cambio La Niña es fría, trae las aguas que vienen de las costas del sur de Chile llegando hasta el norte de Perú  enfriando la costa del Pacífico. Entonces, si tú lo miras desde el punto de vista climático, tener el fenómeno de La Niña en el Pacífico nos ayuda bastante a los efectos que está teniendo el clima en el resto del planeta, donde tenemos altas temperaturas en el hemisferio norte; pero también es bastante errática, no se sabe todavía cómo se comporta, entonces no sabemos cómo se viene la primavera, si normal o extremadamente calurosa. El cómo se va comportando el fenómeno no está bien descrito a nivel científico, es algo que se va monitoreando en el momento, se va viendo semana a semana, y eso es lo interesante también, es la magia que una floración tan linda ocurra en el desierto más árido el planeta”, agrega.

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Oreja de zorro (Aristolochia chilensis) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
Oreja de zorro (Aristolochia chilensis) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar

A pesar de lo anterior, las proyecciones indican que este evento durará aproximadamente 3 meses, dependiendo de las condiciones climáticas que se presenten en la zona. Desde CONAF Atacama, señalan que los primeros mantos de flores deberían comenzar a aparecer durante la primera quincena de Agosto en la parte sur de la región, específicamente la comuna de Freirina, en  sectores como Incahuasi, Domeyko y Cachiyuyo, y también en la ruta costera que va entre Domeyko y la caleta Chañaral de Aceituno. De ahí, el fenómeno se iría extendiendo hacía el norte, hacia Vallenar y Huasco, y posteriormente a las comunas de Copiapó y  Caldera durante la primera quincena de Septiembre. Vale decir que este evento podría extenderse hasta finales de Octubre, e incluso, podría durar hasta la primera quincena de Noviembre

“Cuanto se mantiene en el tiempo va a depender de las temperaturas, si las temperaturas son buenas, podemos tener extensos campos de flores que se mantengan durante todo octubre, quizás hasta entrado noviembre, pero si las temperaturas en primavera aumentan muy drásticamente, como aumentó en primavera en el hemisferio norte este año, puede que tengamos una marchitación rápida de las flores, y eso depende mucho la nubosidad. Esta zona se caracteriza por tener camanchaca, y esa camanchaca provee de nubosidad entrada en la tarde o al anochecer, ingresa a los llanos y cubre todas las serranías, y mantiene una temperatura estable en la superficie del suelo”, señala en funcionario de CONAF Atacama. 

Vale decir, igualmente, que este fenómeno se extendería hasta la Región de Coquimbo, donde se haría presente en distintos sectores como la cuesta Porotitos al norte de La Serena, en La Higuera, e incluso más al sur, en la Quebrada del Jardín, la Pampilla de Coquimbo, Las Tacas, y en el Parque Fray Jorge. 

Coronillas de fraile (Encelia canescense) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
Coronillas de fraile (Encelia canescense) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar

Flores y un ecosistema complejo que se refugia bajo tierra 

De vez en cuando, cada ciertos años, en el desierto más árido del mundo se producen lluvias invernales inusualmente abundantes que, en la fecha adecuada y con las temperaturas y humedad ideales, transforman el desierto de Atacama en un campo lleno de flores y vida durante la primavera.

Las semillas, bulbos o rizomas de plantas anuales y geófitas que permanecen bajo tierra en estado latente, empiezan a florecer y dar paso a un paisaje repleto flores de color violeta, blanco, azul o amarillo. Aquí, podemos encontrarnos con alrededor 200 especies únicas que no sólo cuentan con semillas u órganos subterráneos capaces de esperar muchos años bajo tierra a que las condiciones sean favorables, sino que también han debido adaptarse para sobrevivir en condiciones extremas

Algunas de ellas cuentan con la capacidad de almacenar agua en sus tejidos y, además, captar humedad de la camanchaca; otras se han valido de colores claros para reflejar mejor la luz y absorver menos calor, mientras que otras se han cubierto de ceras y pelos para evitar perder agua y protegerse del viento.

Algunas de las especies más comunes del desierto florido son las añañucas (Rhodophiala  bagnoldii), suspiro del mar (Nolana paradoxa), coronillas de fraile (Encelia canescens) y azulillos (Pasithea caerulea), el huille (Leucocoryne vittata), amancay (Balbisia peduncularis) y la pata de guanaco (Cistanthe longiscapa); las cuales varían de acuerdo al lugar geográfico en donde se encuentran. 

Suspiros (Nolana-acuminata) en Peaje Totoral al costado de la ruta 5 Norte. Créditos: ©César Pizarro
Suspiros (Nolana acuminata) en Peaje Totoral al costado de la ruta 5 Norte. Créditos: ©César Pizarro

Así lo señala César Pizarro: “Las flores son diferentes de acuerdo al territorio, por ejemplo, en la formación vegetal del desierto florido de los llanos centrales tenemos la característica de que predomina la pata de guanaco y los suspiros; en los sectores de arenas o arenales, predomina el desarrollo de bulbos, principalmente de añañucas; y en la formación vegetacional de desierto florido de las serranías tenemos ya otras especies donde hay desde terciopelos, huilles, coronas de fraile, amancay, y por supuesto, la reina de todas las flores del desierto, que es la garra de león (Leontochir ovallei), que es una especie que está en peligro crítico de extinción y que crece en un tramo muy estrecho. Todavía no se evalúa de forma exacta su área de distribución, la cual fluctúa entre 40.000 y 50.000 hectáreas, y que es la única superficie en todo el planeta donde se encuentra, y está entre el sur de la comuna de Copiapó y el norte de la comuna de Huasco, en el borde costero de la Región”.

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Cabe destacar que, si bien no existe una explicación oficial de cómo fue que llegaron estas flores al desierto más árido del mundo, se cree que el fenómeno del desierto florido ocurre hace miles de años en el norte de Chile, siendo un evento que desde la antigüedad deja maravillados a todos quienes tienen la suerte de observar este bello paisaje floral. 

No obstante, más allá del espectáculo que este fenómeno puede significar para los visitantes, esta floración masiva e inusual, además, es muy beneficiosa para todos los ecosistemas del desierto. Esto debido a que atrae a todo tipo de insectos y animales que se favorecen de la gran disponibilidad de alimento.

Desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
Desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar

“Las plantas en todo el planeta son los productores primarios, son los que consumen dióxido de carbono y liberan oxígeno, pero también son la base de alimentación para insectos y para herbívoros y contribuyen al desarrollo de la cadena trófica. Entonces si tenemos más flores, más vegetación, este fenómeno lo que hace es potenciar todo el ecosistema que existe en el desierto, toda la cadena trófica del sistema natural”, agrega el biólogo César Pizarro.

Con las flores llegan polinizadores como las mariposas, abejas o polillas, los que además de polinizar las flores, sirven de sustento para otros animales como reptiles, aves y mamíferos. Asimismo, por otro lado, la gran cantidad de semillas en el suelo atrae a vaquitas del desierto, aves y roedores que luego se convertirán en el alimento de carnívoros como los zorros y pumas.

En definitiva, la vida en el desierto estalla de diversas formas gracias a este fenómeno que se da de forma inusual, pero que genera muchos beneficios, tanto turísticos como ecológicos, siendo un evento que vale la pena tomarse el tiempo para visitar.

El turismo irresponsable: la principal amenaza del desierto florido

pata de guanaco (Cistanthe longiscapa) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar
pata de guanaco (Cistanthe longiscapa) en desierto florido 2017. Créditos: ©Amelia Órtuzar

En cuanto a las principales amenazas que atentan contra la conservación de las flores y preservación de sus semillas, destaca por sobre otros el turismo irresponsable, que muchas veces puede dejar grandes extensiones de desierto florido erosionadas o contaminadas con basura.

“Los cuidados la protección del desierto florido es muy importante. ”Regresa con tu basura”, que la gente se prepare y regrese con sus desechos de vuelta y los bote en lugares habilitados, también es importante no ir con mascotas al desierto florido, ni perros ni gatos, porque por más que el perro esté con correa, hay transmisión de enfermedades”, agrega en representante de CONAF Atacama.  

Vale decir que, por más que uno sea responsable con la tenencia de sus mascotas, estas pueden ser portadoras de enfermedades a las cuales la fauna silvestre no está adaptada, lo que puede generar una gran mortandad de animales nativos.

“Lo otro que es importante es no introducirse con los vehículos en lugares con floración, no ingresar caminando a campos de flores por el riesgo a pisotearlas y lo principal, es que si quieres llevarte las flores, llévalas en tu teléfono con fotografías hermosas, no en tu mano. Es muy importante no sacar flores del desierto”, finaliza César Pizarro.

1 Comentario

1 Comentario

  1. Gabriela Gutierrez

    Es algo que debemos conservar
    Porque sus Sp.aun no se estudian genéticamente
    Son un tesoro para la sociedad

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